Pásate al MODO AHORRO

Ignacio Vidal-Folch

Por desgracia nací huérfano, ya que mis padres fueron aplastados por un aerolito un par de años antes de que yo naciese. Esta tragedia me obligó a formarme como autodidacta. De joven lavé platos en el Soho, fui maquinista en un ballenero, crupier en un casino, músico callejero en la estación Sebastopol del metro de París, y di tres veces la vuelta al mundo como inspector de hoteles para la cadena Savoy. Enriquecido por tantas experiencias volví a Barcelona, donde he publicado varias novelas y libros de relatos y colaboro con el diario El País y las revistas Tiempo, Jot Down y otras.

Ignacio Vidal-Folch y una imagen de la Sagrada Familia tras la visita del Papa León XIV

Gaudí, emblema y maldición de Barcelona

"El resultado de todo esto es la Barcelona que todos conocemos hoy, una ciudad cara, turística, que expulsa a sus ciudadanos, tomada por los fondos buitre y demás especuladores. Clima agradable, playas, aeropuerto, hospitales solventes, ¿qué más puede pedir un 'expat'?"

Ignacio Vidal-Folch