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Sanitarios trasladando a un paciente desde el Hospital de Igualada, población en confinamiento por coronavirus / EFE

Habla el funerario de Igualada: "Entierro a las víctimas del Covid-19 yo solo"

El propietario de Funeraria Anoia, en el epicentro de la Cataluña confinada, se sincera: "Tengo dos equipos, uno aislado, por si me contagio"

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Es Joan Gabriel, el hombre al que toca el trabajo que nadie quiere. Lo hace habitualmente, pero estos días con más pavor. El propietario de Funeraria Anoia, la única que da servicio a la única zona confinada por coronavirus en Cataluña --70.000 personas--, explica cómo se organiza con los tres municipios en confinamiento que totalizan, con datos del Departamento de Salud de ayer, 70 infectados por Covid-19, entre ellos 41 sanitarios, y tres muertes.

"Soy yo en prácticamente en solitario el que recoge e incinera o inhuma a los fallecidos por coronavirus. Nadie los despide", admite con preocupación, pero sin perder la compostura. En conversación con este medio señala que desde que la Generalitat confinó Igualada, Òdena, Santa Margarida de Montbui y Vilanova del Camí el viernes, "nada ha sido normal". "Cuando el Departamento de Interior decretó el cierre total de la zona, nadie pensó en que moriría gente. Y a estas personas hay que enterrarlas o incinerarlas con la debida dignidad. Ese es mi trabajo", ha recordado.

"Tengo otro equipo aislado por si me contagio yo"

Pese a la descoordinación inicial, Gabriel está plenamente operativo. Interrumpe la entrevista en diversas ocasiones por llamadas de Marc Castells, alcalde de Igualada; del Hospital del municipio o del CeCAT, el centro autonómico de coordinación operativa de emergencias. "Todo continúa como siempre. Mi empresa se ocupaba de ocho o nueve defunciones cada día. Ahora tenemos los Covids. Pues bien, nuestro trabajo es el mismo, pero redoblando la precaución y trabajando codo con codo con Mossos, el SEM, el ayuntamiento y el personal sanitario. Todos ellos son unos titantes y han estado a la altura", valora.

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Dos vecinos de la Conca d'Anoia, descansando en su casa durante el confinamiento por Covid-19 / EFE

¿Cómo lo hace? "Cuando desde el Hospital nos comunican un deceso por coronavirus, los médicos ya han cerrado el cuerpo con una bolsa hermética y lo han bajado a la morgue. Allí lo recogemos un equipo de la funeraria con todas las protecciones: traje de buzo, mascarillas y guantes, que luego desechamos tras cada viaje", revive. ¿Y luego? "Directo a la cremación o al nicho. No hay velatorio", avisa. De hecho, es el propio Gabriel el que ha recogido a todos los difuntos en una de las zonas de España confinadas por la neumonía de Wuhan. "Lo desinfectamos todo. Vamos siempre un equipo conmigo al frente. Y tenemos a otro retén aislado en casa por si nosotros nos contagiamos", admite gélido.

"Entierros por Skype"

El funerario explica que, además de aumentar al máximo las medidas de higiene, debe lidiar él solo con la burocracia. "Una muerte es una pesadilla de papeles, admitámoslo. Pues bien, con el Covid-19, los fallecidos suelen ser personas mayores aisladas en el hospital. Y cuyas familias están en cuarentena en casa", señala. Por ello, él ha tenido que asumir el peso de los trámites. "Envío los certificados por internet y me los devuelven firmados. No hay contacto con los allegados en ningún momento. No hay velatorio, no hay despido. No hay ceremonias. Yo los recojo, los traslado y los cremo o entierro", reconoce con aplomo.

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Un sanitario llegando al Hospital de Igualada, epicentro del foco más grave de Covid-19 en Cataluña / EFE

¿Nadie dirá adiós a las víctimas del coronavirus en la zona confinada? "Sí. Más adelante, cuando reabran, programaremos las ceremonias. Ahora no es momento. Yo llevo todo el peso para evitar infecciones. Y créame, tengo muchos quebraderos de cabeza", lamenta. ¿Cuáles? "Entrar y salir de la zona confinada". Gabriel es casi el único de los 70.000 vecinos que puede abandonar la zona confinada, recoger material --bolsas mortuorias, mascarillas, guantes, solución desinfectante-- y volver a entrar. Es un inquietante vip en época de crisis en Igualada y cercanías. "No contacto ni con el proveedor. Lo deja en un sitio, voy yo y lo recojo. Sin verle", narra. ¿Y las muertes convencionales, no relacionadas con la pandemia? "Siguen como siempre. Pero no se vela a los fallecidos. Mi trabajo continúa con más sliencio de lo habitual", apostilla.