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Tres imágenes de la nueva casa de Ibai Ramos en Bellaterra, junto a Barcelona / CG

La casa de Ibai Llanos: un exclub de swingers con vistas sobre la villa de Josep Bou

La mansión del 'youtuber' en Barcelona fue un centro de intercambio de parejas, ahora es un discreto inmueble cercano a donde vive el concejal del PP

8 min

La nueva casa de Ibai Llanos en Barcelona fue una mansión de intercambio de parejas. La vivienda del youtuber en Bellaterra acogió fiestas swinger de alto nivel. Los encuentros eróticos eran selectos y buscaban discreción, pero no la consiguieron. Los vecinos llegaron a recoger firmar contra las orgías que se celebraban en el edificio.

Así lo explican fuentes conocedoras de la operación inmobiliaria que ha llevado al youtuber a instalarse en un palacete del barrio de Terranova de Bellaterra valorado en tres millones de euros en el mercado, según avanzó TotCerdanyola. El propio streamer detalló en el programa Lo de Évole de La Sexta que paga 15.000 euros mensuales para alquilar la villa, que cuenta con piscina, pista de tenis, discoteca y balcón con vistas. Llanos no aclaró, quizá porque lo desconoce, que su nueva morada solía ser un lugar para este tipo de encuentros

"Eran fiestas especiales"

Miguel Montesinos es un vecino que lleva "35 años" viviendo junto a la mansión que ha alquilado Llanos. Conoce lo que pasó en la torre. "Había fiestas. Duraron como dos años, no eran propietarios ni inquilinos. Venían, alquilaban la casa, celebraban fiesta y se iban. Dejaban los coches aparcados alineados en la acera y le digo yo: no eran vehículos baratos", explica. 

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Una de las casas de los nuevos vecinos de Ibai Llanos en Bellaterra (Barcelona) / CG

¿Qué pasó? "Algunos vecinos se quejaron. Molestaban a los residentes. Eran fiestas especiales, no sé si me entiende", desliza. ¿A qué se refiere? Contesta J, otro vecino que prefiere también la discreción. "Eran juergas. Terminaban a las tantas de la madrugada. A mí no me importunaba, pues mi casa da hacia el otro lado. Pero mi hijo sí se ha quejado alguna vez de que no podía dormir. Y los coches, claro. Aparcados todos aquí, en fila. Y terminaban a las tantas", aporta. "Había fiestas de todo tipo, pero algunas no convencionales, eso sí se lo digo", apostilla un tercer residente que vive junto al inmueble.  

Una mansión

¿Pero de quién es la nueva casa de Ibai Llanos en Bellaterra? De una expareja de empresarios. Él, un argelino francés dedicado a los helados. Ella, del ramo de la distribución de los frutos secos. "Les fue bien. Se construyeron la casa con piscina, tenis y el tablao, lo que después se ha presentado como discoteca. Y una bodega impresionante, con miles de referencias. Se lo digo yo de buena fuente porque comí una vez con ellos", explica Montesinos. El vecino vio crecer la finca, que antes ocupaba incluso más terreno. Una pastilla adyacente servía de morada para el masover, el cuidador del palacete. Ahora está vendida y es una servidumbre de paso. 

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Uno de los terrenos en venta en la zona en la que vive Ibai Llanos / CG

"Hasta que se separaron y se marcharon. La alquilaron", explica. ¿A quién? "A mucha gente. Hubo unos ciudadanos chinos, luego un chico. Estaban los de las fiestas, que no vivían aquí pero la alquilaban", enumera otro ciudadano que reside junto a la lujosa propiedad. El trajín molestó a otros vecinos acostumbrados a la paz. Un residente que capitaneó la lucha contra las parrandas --también eróticas-- llegó a poner a la venta el terreno que colindaba con la propiedad. Sigue en el mercado.

Junto a Josep Bou

Estos terrenos edificables, que salen al mejor postor, generan desconfianza entre los locales. "Yo compré en 1995. En aquel momento, Bellaterra era relativamente asequible. Fíjese que yo trabajo de profesor", explica uno de los interlocutores. "Se acabó. Donde vive este chico nuevo solo hay sociedades limitadas. Aquí al lado --señala otra casa de diseño-- también son empresas. Solo algunos que obtienen muchos beneficios pueden hacerse con pastillas así", se queja.

El barrio de Ibai Llanos se sitúa en un discreto promontorio con privilegiadas vistas sobre la comarca del Vallès, en la conurbación de Barcelona. El conjunto de casas, todas con altos muros y cuidados jardines que el visitante apenas intuye, miran a, entre otras, la propiedad de Josep Bou, concejal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona y empresario del sector de la panadería. En esta zona no se nota la crisis económica, pero sí hay problemas. "Esta calle es muy transitada. Algunos han descubierto que es un atajo para coger la autopista entre Sabadell y Sant Cugat y circulan a toda velocidad", se queja un residente. 

Los problemas crecen

Lo tildan de "circuito de carreras" y discurre ante la nueva casa de Ibai Llanos. El inmueble, además, llegó a generar incluso un conflicto entre el Gobierno local y el ayuntamiento del que depende: Cerdanyola del Vallès. La Entidad Municipal Descentralizada (EMD) levantó de forma unilateral pilonas para regular el tráfico. El consistorio recurrió judicialmente y logró que un magistrado fallara contra los obstáculos. Permanecen bajados a día de hoy. Además de con ese quebradero de cabeza, los vecinos de la zona de Terranova de Bellaterra, urbanización donde llegaron a tener casa Gerard Piqué y Shakira, lidian con más problemas. 

"La fibra óptica cae cada dos por tres. A veces la arranca el viento, otro día los camiones. Es un sinvivir", se queja un residente al ser preguntado sobre el youtuber. ¿Tendrá problemas con sus seguidores el streamer? "De momento, no. Esperemos que aguante, porque dicen las compañías que es culpa nuestra. Y no, es la instalación externa, que se cae", se quejan. Llanos, como el resto de ciudadanos de la zona, sí necesitará seguridad, apuntan sus vecinos. "Han crecido los robos. Han entrado en toda la calle, y varias veces. Todas las casas tienen alarmas y algunas han instalado sistemas perimetrales de alta sensibilidad", explican.

El alquiler de esta casa es destacable por el emplazamiento. Muchos compañeros del streamer se han mudado a Andorra para disfrutar de su fiscalidad más laxa y lidian con contratiempos más acuciantes: han llegado a pedir un aeropuerto. Él, no. Permanece en España, donde paga impuestos orgulloso