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Taxistas de Barcelona, que ahora reivindican remunicipalizar el servicio, en una marcha lenta contra plataformas como Uber y Cabify en la capital catalana / EFE

Taxistas y estibadores piden la remunicipalización del agua en Barcelona

Se suman a una recogida de firmas para reclamar al ayuntamiento que haga una votación sobre la gestión del servicio en la ciudad

6 min

Los taxistas y los estibadores se han unido al debate sobre cuál es el mejor modelo de gestión de las redes de abastecimiento de agua. Élite Taxi, la organización más combativa del sector, que se hizo famosa tras conseguir que el Tribunal de Luxemburgo declarara a Uber empresa de transporte --hecho que implica que necesite licencias--, ha iniciado junto a los trabajadores del puerto de la capital catalana una recogida de firmas con el objetivo de llegar a las 15.000 peticiones.

Cuando se alcance esta cifra, los portavoces de la organización explican que las entregarán al ayuntamiento de la ciudad para que abra un proceso de participación ciudadana sobre el futuro modelo de gestión del servicio. Se suman de esta forma a la iniciativa de Aigua es Vida, la entidad ecologista muy próxima al actual concejal de Presidencia y de Agua y Energía del consistorio de Barcelona, Eloi Badia. El también responsable del distrito de Gràcia es una de las voces que defiende de forma más firme la municipalización del servicio dentro de BComú, el partido en el gobierno local.

Campaña de “sensibilización”

Desde Élite Taxi aseguran que esta reivindicación es muy próxima a su lucha particular contra plataformas como Uber o Cabify. “Ellos son el mercado, quieren eliminar a los competidores y monopolizar para poder subir o bajar precios”, explican los portavoces de la organización.

Añaden que, además de la recogida de firmas, activarán una campaña de “sensibilización”. Se harán eco dentro de los vehículos de las reivindicaciones en materia de agua.

Servicio en Barcelona

Es decir, la petición de que el servicio de abastecimiento se gestione desde una entidad de titularidad pública al considerar que es más eficaz que una concesión a una entidad privada, como ocurre en el caso del servicio en alta en Barcelona y su ámbito de influencia a través de Aigües Ter Llobregat (ATLL), en manos de una sociedad de Acciona; o mediante una empresa mixta, como ocurre en el Área Metropolitana de la capital catalana. El grupo Agbar ostenta la mayoría (85%) de la empresa explotadora junto al gobierno supramunicipal (15%).

Las licitaciones de ambos servicios, el sistema que va desde el lugar de captación del recurso hasta los depósitos de cabecera de los municipios y el que se encarga del abastecimiento en los inmuebles y su posterior recogida y depuración, están judicializadas.

El Tribunal Supremo empezó a analizar el caso ATLL este semana. Los magistrados ya han debatido sobre dos de los tres recursos que se habían interpuesto a la anulación del proceso por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de la concesión. Se espera que su fallo se emita en cuestión de semanas. Aún no hay fecha para que se debata sobre el conflicto metropolitano.

Reivindicaciones de Élite Taxi

Los portavoces de Élite Taxi manifiestan que no es la única reivindicación más allá de su sector de actividad en la que han participado. Recuerdan que ya iniciaron una campaña de divulgación similar contra el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) y que se han unido en protestas tan diversas como las reclamaciones de los pensionistas, para denunciar la pobreza energética o para exigir unas condiciones laborales dignas para las camareras de piso de hoteles, las llamadas Kellys.

“Somos taxistas activistas”, sentencian.

Municipalización del agua en Barcelona

En cuanto a la municipalización del agua en Barcelona, se trata de una de las luchas de bandera del equipo de gobierno de Ada Colau tanto en el ayuntamiento como en el AMB. Ha movilizado partidas para estudiar cómo se debería acabar con la concesión actual que afecta a la ciudad y a su zona de influencia, no es un contrato local.

El último paso que ha dado en este sentido fue el intento de abrir un estudio para modificar el acuerdo marco de gestión de la empresa mixta. BComú quería anunciar la apertura de las pesquisas en el pleno de enero, celebrado el pasado martes, pero tuvo que retirar el punto del orden del día por un problema burocrático. Tal y como advirtió PDeCAT, no había informado correctamente al resto de grupos de la oposición de su propuesta. Ahora, el partido deberá esperar hasta la próxima sesión para iniciar el trámite.