La 'granja' de subvenciones de Colau

La sede del Observatori Desc, donde trabajó la alcaldesa de Barcelona, alberga 15 entidades de 24 que reciben dinero del Ayuntamiento: 864.000 euros en 2017

Sede del Observatori Desc y Centre Irídia, que se anotó ayudas públicas en 15 de las 24 entidades que alberga / CG
29.05.2018 00:00 h.
4 min

La granja de subvenciones de Ada Colau. La sede del Observatori Desc, donde trabajó la alcaldesa de Barcelona antes de iniciar su etapa en política, alberga 15 entidades de 24 que recibieron dinero del ayuntamiento en 2017: hasta 864.337,50 euros. Se trata de los bajos de la calle Casp número 43, donde varias entidades, desde el propio Desc a Centre Irídia, un observatorio de derechos humanos, trabajan respaldadas por fondos públicos de Barcelona en Comú (BComú).

La entidad sin ánimo de lucro que más dinero recibió de las veinticuatro que conviven en el espacio, según ha denunciado Ciudadanos, es el propio Observatori Desc, que empleó a Colau antes de que ésta diera el salto a la política. Según avanzó El País en marzo, la plataforma se embolsó 267.016 euros en ayudas concedidas por el Ejecutivo local de BComú en 2017. El guarismo significó un alza respecto a los 254.777 euros de 2016 y los 150.000 euros de 2015. Otra de las entidades que se beneficiaron de subvenciones fue el propio Centre Irídia, que presidió la madre de Rodrigo Lanza hasta noviembre de 2017. Una letrada de Irídia aseguró ayer que sólo ganó 37.247,50 euros de dinero del Ejecutivo local el pasado ejercicio. La lista de pagos a la que ha accedido este medio es mayor, con facturas de talleres psicológicos a 170 euros cada uno después del referéndum ilegal de secesión del 1 de octubre en Cataluña.

Subvenciones y contratos

Según el registro de subvenciones de fomento de la economía social, la sede de Casp 43, donde conviven diversas cooperativas bajo el paraguas del Grupo Ecos, fundado en 2011, es un hervidero de ayudas públicas. Las recibieron, por ejemplo, i-Labso, una consultora aplicada a las ciencias sociales, que se embolsó 17.850 euros en 2017, además de varios contratos del Ayuntamiento de Barcelona, o Sostre Cívic, que se llevó 11.250 euros de dos proyectos distintos, amén de un contrato público de 145.000 euros del Patronato Municipal de la Vivienda (PMH, por sus siglas en catalán).

También arañaron un pellizco entidades como Nusos, una cooperativa de educación en ciencia y para la sostenibilidad. Se la fomentó con 10.500 euros de ayuda directa, a los que hay que sumarle un contrato notable de 654.098,94 euros que se llevó del Consorci d'Educació de Barcelona un año atrás. Destacan también los 7.500 euros inyectados en Crític SCCL, la cooperativa que impulsó el medio de comunicación digital cercano a los comunes Sentit Crític. Se invirtieron, según la resolución del 3 de noviembre del pasado ejercicio, en "mejoras web y redes sociales".

Cooperativa de los manteros

En la granja de subvenciones de BComú, la cooperativa que más fondos recibió es DiomCoop, que trata de sacar a los vendedores ambulantes o manteros de la calle para que se organicen y esquiven las mafias de falsificación de productos. Pese a que esta entidad no recibió ayudas al fomento de los negocios sociales en 2017, sí percibió 449.474 euros aprobados mediante convenio en octubre de 2017 por parte de la gerencia de Presidencia y Economía. En marzo del mismo año, el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, había presentado la agrupación laboral. El mismo edil lució una camiseta fabricada por DiomCoop en un pleno municipal.

Por contra, la subvención que pidió la cooperativa paraguas del conglomerado, Ecos SCCL, fue denegada al ser presentada fuera de plazo. Tampoco se entregó la ayuda publica a Opcions de Consum Responsable SCCL, ya que la asociación entregó por duplicado su solicitud.

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