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El ministro de Exteriores, Josep Borrell (i); el presidente catalán, Quim Torra (c), y el 'conseller' de Acción Exterior, Ernes Maragall (d) / FOTOMONTAJE DE CG

El papel de Torra en Washington agranda la grieta entre el Gobierno y el Govern

El ministro de Exteriores, Borrell, lamenta el discurso victimista del ‘president’, mientras el consejero de Exteriores, Maragall, le exige que hable de los presos

01.07.2018 11:21 h.
4 min

El viaje del presidente catalán, Quim Torra, a Washington (EEUU) –bailoteo aparte— agranda el distanciamiento entre el Gobierno y el Govern. Así, mientras el ministro de Exteriores, Josep Borrell, lamenta el discurso victimista y “descalificador de España” pronunciado por el president, el conseller de Acción Exterior, Ernest Maragall, le pide subir la apuesta y seguir hablando de los políticos presos.

Borrell defiende al embajador de España en EEUU, Pedro Morenés, quien paró los pies a Torra ante su discurso “descalificador de España y de su sistema político y judicial, de una Cataluña colonizada, subyugada y expoliada”. Por ello, y ante “ataques a su país”, argumenta que “ningún embajador se queda impasible”. Y es que el viaje del president es solo la punta del iceberg independentista: han “proyectado la imagen de una España neofranquista”, dice Borrell.

Ni un paso atrás

En relación con el mismo episodio, Maragall sostiene que la diplomacia catalana debe “huir de la gesticulación o de las provocaciones”. “No tenemos que ir sólo a justificar nuestra voluntad de emancipación; tenemos que ir a demostrar quién somos y qué proponemos”, ha declarado al diario Ara.

En esta línea, señala que Torra debe hablar de los presos en el exterior y que “no puede ir a EEUU y hacer como un líder ordinario que viene de un país con normalidad democrática”. “¿Alguien puede pretender ahora, que como hay esta pretendida y esperemos que genuina voluntad de diálogo, ya tenemos que dejar de hablar de los presos?”, ha cuestionado.

Las 'embajadas'

A pesar de que Maragall está dispuesto a reunirse con Borrell, hoy por hoy no parece que el entendimiento esté cerca. Entre otras cosas, porque el conseller pretende “una presencia internacional de Cataluña en defensa de sus intereses” con la reapertura de las embajadas cerradas con el 155 y la inauguración de nuevas sedes. Ante eso, el ministro responde que “no se les puede llamar embajadas, porque no lo son, y para abrirlas la ley vigente exige cumplir unos trámites que lamentablemente aún no se han cumplido”.

Borrell, en una entrevista en El Periódico, asegura que plantará cara “a las falsedades del procés”. Que responderá a la “propaganda negativa y deformadora” sobre la realidad de España explicando “hechos y cifras”, y como ejemplo de ello avanza que se explicará “cómo califican a nuestras instituciones los rankings internacionalmente aceptados”.

La 'Gürtel'

“En algunos medios se ha comprado el relato de un pueblo oprimido, víctima de un estado represor que expolia (...) Ningún gobierno del mundo lo ha creído. Ahora tendremos que hacer, además, diplomacia social y mediática”, asegura Borrell. Como ejemplo de ello, se pregunta “cómo se entiende la condena del caso Gürtel, que hizo caer al Gobierno, si en España la justicia no es independiente”.