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Quim Torra durante una intervención en el Parlament de Cataluña / EFE

El Gobierno descarta reunirse con Torra

El Ejecutivo de Pedro Sánchez rechaza mantener una cumbre en la Generalitat para hablar de autodeterminación, aunque sea sin plazos

03.10.2018 20:02 h.
3 min

El Gobierno español no tomará en consideración la propuesta de Quim Torra de reunirse para negociar un referéndum de autodeterminación en Cataluña. El Ejecutivo de Pedro Sánchez declina el ofrecimiento del presidente de la Generalitat, que después de haberle amenazado ayer con dejar de darle apoyo parlamentario si no accede a sus exigencias en el plazo de un mes, ahora se muestra más cauto tras constatar la división que su idea genera en el independentismo.

Torra ha enviado este miércoles una breve carta de tres párrafos a Sánchez en la que, sin citar su ultimátum, ni tampoco fijar plazos, le invita a reunirse "en las próximas semanas" en el Palau de la Generalitat, tal y como, afirma, "acordamos el pasado mes de julio en nuestro encuentro en la Moncloa".

"Respuesta valiente"

"Es imprecindible que concretemos los términos del diálogo para que realmente tenga una función resolutiva del conflicto político. Debemos hablar de todo en profundidad. De su proyecto para Cataluña, y también del ejercicio del derecho a la autodeterminación. Es la solución que puede resolver el conflicto de forma sostenida y democrática. El pueblo de Cataluña merece una respuesta valiente y distinta a la que ha recibido hasta hoy", apunta la misiva.

Pero el Gobierno no ve con buenos ojos la propuesta de Torra. Más bien al contrario. Fuentes de la Moncloa creen que no es el momento de que ambos dirigentes vuelvan a verse. De hecho, la respuesta que obtuvo ayer mismo tanto desde el PSOE como del PSC fue contundente: no habrá autodeterminación. "Si quiere retirarnos su apoyo en el Congreso, puede hacerlo ya, no hay que esperar a noviembre. No habrá referéndum", manifestó el líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta.

Torra no gana para disgustos pues, además de la negativa del Gobierno español, en las últimas horas ha constatado que su órdago de ayer genera discrepancias en su propio partido, Junts per Catalunya, y con sus socios de ERC. Muchos de ellos admiten que desconocían que fuera a plantear un ultimátum. Sin ir más lejos, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha declarado este miércoles que los "ultimátums los carga el diablo".