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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, con una mascarilla quirúrgica y guantes / EFE

Colau cobrará los entierros forzosos del coronavirus

La alcaldesa de Barcelona pasará una factura a las familias por inhumar a difuntos pese el colapso del único crematorio de la ciudad, que depende de su gobierno

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¿Quién pagará los entierros forzosos por la pandemia en Barcelona? Las familias. La alcaldesa de Barcelona no perdona y pasará una factura por inhumar a difuntos en la Ciudad Condal pese a que el único crematorio de la ciudad "colapsará" mañana miércoles y no aceptará más de 50 incineraciones al día, su capacidad real. El único horno funerario municipal está congestionado y el ayuntamiento obligará a enterrar, pero los impuestos por hacerlo se pagarán igual.

Lo ha confirmado una portavoz municipal a preguntas de este medio. La representante ha señalado que las "familias a las cuales se las derive a una inhumación provisional en las condiciones comentadas --cuando el crematorio no acepte al difunto por estar colapsado-- se les aplicará el precio de la inhumación". ¿Qué pagarán los allegados? "La tasa de inhumación, la tasa de residuos y el nicho". En total: 540 euros. "Si pasados los dos años, que es lo que prevé la normativa vigente, se procede a la incineración, ésta no tendrá coste adicional. Tampoco la urna", ha agregado.

Colapsa la cremación y pagan las familias

Este pequeño detalle, quién pagará los entierros forzosos por la pandemia, se le olvidó ayer al concejal de Transición Ecológica y Emergencia Climática, el polémico Eloi Badia. El edil de Barcelona en Comú "lamentó" tener que comunicar que el ayuntamiento limitará las cremaciones a partir de mañana miércoles. Lo atribuyó a un "colapso" de la capacidad por la elevada demanda producto de las muertes por Covid-19, la infección del viurs SARS-CoV-2. En cifras, los cuatro hornos del único horno de Barcelona, el del Cementerio de Montjuïc, reciben unas 150 peticiones al día, cuando su capacidad, dijo Badia, es de 80. Son 50 reales, precisaron fuentes del sector.

El electo argumentó que el Ayuntamiento de Barcelona ha reaccionado ante una situación imprevista. Y que, ante el punto de congestión, deberá ofrecer entierros forzosos. Los familiares podrán exhumar la sepultura de su ser querido en los dos años siguientes a la inhumación y pedir una cremación. Ésta será gratis, junto con la urna. Pero antes ya habrán pagado los costes de un entierro que no quisieron (540 euros) y unos impuestos de mantenimiento del nicho que Colau y su gobierno han doblado este ejercicio.

Colau cobra el doble por enterrar en Barcelona en plena 'semana negra' por el Covid-19 / CG

"Improvisación total"

Fuentes del sector han criticado la "improvisación total" del Ayuntamiento de Barcelona con el circuito funerario durante la pandemia. "El gobierno municipal tomó un riesgo cerrando el crematorio de Collserola en 2019. Se pensó que podía absorber toda la capacidad (4.000 muertes al año en la Ciudad Condal). Se equivocó", han lamentado. Ahora, el gobierno de Colau no solo se niega a reabrir Collserola, sino que ha pinchado con su plan para ampliar capacidad en el único horno activo, el de Montjuïc. Anunció un quinto horno provisional que no llegará hasta de aquí a diez días, el 16 de abril. Mientras, todo lo que no pueda quemar, lo enterrará. Y pagarán la factura las familias.

Badia se defendió ayer argumentando que las peticiones de servicio funerario se han multiplicado por cinco durante la crisis sanitaria. Las cremaciones, del 54% al 78%. Los servicios superan los 200 al día. Hasta ahora la espera para quemar a un difunto es de siete a diez días. Para evitar llegar a los 30 días, la peor previsión del ayuntamiento, el gobierno local ofrecerá los entierros temporales. Pero pagarán las familias, pese al empeoramiento de la calidad del servicio que ha provocado una cadena de decisiones municipales catastrófica.