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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona (c), con los tenientes de alcalde Gerardo Pisarello (i) y Laia Ortiz (d) / EFE

Los altos cargos afines a BComú inyectan 1,4 millones al partido al año

Los mandos del Ayuntamiento de Barcelona 'cercanos' a los comunes abonan unos ingresos que, en la Comunidad Valenciana, la policía estudia si son legales

02.07.2018 00:00 h.
9 min

Los altos cargos de Barcelona en Comú (BComú) afines al partido inyectan anualmente una cantidad cercana a los 1,4 millones de euros. Uno de los grandes misterios de los comunes, cuánto se lleva la confluencia de izquierdas de los salarios de sus mandos, ya está resuelta: aportan 1,4 millones anuales. Es una práctica que, pese a ser común en los partidos progresistas, está siendo investigada por la policía en, por ejemplo, la Comunidad Valenciana, donde la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía Nacional realiza pesquisas sobre si constituye financiación irregular.

En el caso de Barcelona, lo probado son los sueldos (públicos) de los mandos del ayuntamiento cercanos o militantes del partido de Ada Colau y sus aportaciones (calculadas por este medio) a la confluencia que la aupó a la alcaldía. La cifra no es menor. De 95 altos cargos municipales, 68 están vinculados de forma directa a BComú. Y entregan parte de su salario al partido, pues el tope máximo de ingresos está situado en 2.200 euros, tal y como establece el código ético [leer aquí] de la formación rupturista. Otros no tienen vinculación clara con el partido, pero sí firmaron manifiestos de apoyo (como Marc Andreu Acebal, consejero del distrito en Sant Andreu) o formaron parte de Guanyem Barcelona, el embrión de la formación de Colau, como Xavier Farré Perisé, consejero en Sants-Montjuïc. 

Pagos de 37.000 euros al año

Así, y siguiendo lo establecido por el código ético de los comunes en Barcelona, los comisionados de Salud, Gemma Tarafa, o el de Economía Social, Álvaro Porro, estarían entregando 37.000 euros al año de su salario a Barcelona en Comú de una remuneración total de 68.000 euros por ejercicio. Con lo que respecta a los consejeros de distrito, el cálculo es más complicado, pues sus dedicaciones varían. Los que se dedican a tiempo completo a representar a los votantes de Colau estarían inyectando a las arcas de los comunes entre 21.150 y 21.800 euros al año de unos salarios que oscilan entre los 47.000 y los 51.950 euros al año.

Por el contrario, los consejeros con dedicación parcial estarían recibiendo unos 10.000 euros anuales, una cantidad no sujeta al código ético --ni al límite de 2.200 euros mensuales-- al ser su dedicación solamente a tiempo incompleto.

Eventuales, hasta 49.000 euros al partido

Con lo que respecta a los trabajadores eventuales del Ayuntamiento de Barcelona, las cantidades también varían. Destacan, si embargo, los sueldazos que perciben los mandos de confianza de BComú. Es el caso, por ejemplo, de Xabier Barandiarán Fernández, adscrito a la concejalía de Participación y Distritos, que se embolsa 61.933,62 euros al año, de los cuales 31.134 euros irían al partido. La misma cantidad, según los portales públicos de transparencia, se estarían llevando Alexandre Masllorens Escubós, asesor de la primera tenencia de alcaldía (Gerardo Pisarello); Marta Vallverdú i Santiago y Gabriel Losada García, directora segunda y jefe de gabinete de la tercera tenencia de alcaldía, respectivamente, en manos de Jaume Asens o Marc Rius Pinies, director segundo de la cuarta tenencia de alcaldía (Janet Sanz).

Por encima de todos ellos despunta por volumen de ingresos Manuel Constancio Simarro Contreras, director de alcaldía, que reporta directamente a Ada Colau y por esa labor se lleva 80.044,44 euros cada ejercicio. No obstante, el férreo código de BComú le obligaría a entregar casi 50.000 euros al año a su partido.

Familiares y 'enchufados', 300.000 euros al partido

Hay más. Barcelona en Comú no solo recibe ingresos de sus trabajadores de confianza, algo que ya había anunciado, sino que ingresa de empleados directamente vinculados al partido que ocupan cargos sin concurso. En total, 14 familiares de miembros del ejecutivo local de Barcelona o personas vinculadas con el entorno de BComú inyectan unos 301.821 euros al partido cada año. Los casos más evidentes son los de los comisionados de Salud, Gemma Tarafa, o del de Cultura, Joan Subirats. Mueven unos 68.000 euros al año cada uno y se desconoce qué cantidad exacta aportan al partido que los eligió a dedo para su cargo.

Más polémicos son los casos de Marc Andreu Acebal, exhistoriador de la FAVB, o Jordi Bonet Martí, su expresidente, que darían entre 28.000 y 30.800 euros al año a los comunes como consejero de distrito y asesor de alcaldía. En el capítulo del entorno, Marta Vallverdú i Santiago (ex de La Directa); Manuel Constancio Simarro Contreras (ex de La Directa), Marc Serra Solé (ex de la Plataforma Tanquem els CIE y jefe de departamento de la tercera tenencia de alcaldia); Marc Rius Pinies (ex director de comunicación de ICV); Carlos Macías Caparrós (sucesos de Colau en la PAH); Sílvia González Laa (ex directora de comunicación de la PAH) y Bertrán Cazorla Rodríguez (ex de La Directa y asesor de la primera tenencia de alcaldía) darían también de 28.000 a 30.800 euros al año a BComú. Parejas de concejales como Vanesa Valiño Esparducer (Gerardo Pisarello) o Tatiana Guerrero Muñoz (Eloi Badia) entregarían unos 23.299 euros al año a la confluencia que las colocó.

La Udef investiga en la Comunidad Valenciana

Cualquiera que fuere la situación en el Ayuntamiento de Barcelona, un asunto similar, la colocación de altos cargos y su supuesto retorno de ingresos al partido, ha generado una investigación por parte de la Udef en la Comunidad Valenciana. El último capítulo de una larga investigación que salpica a PSPV, Compromís e Iniciativa se centra en Divalterra, la antigua Imelsa. Por esta empresa de la Diputación de Valencia pasaron una decena de personas colocadas a dedo por el gobierno progresista de PSPV, Compromís, València en Comú y EUPV. Sus emolumentos tras ser contratados sin concurso público se disparaban hasta los 69.000 euros.

La unidad especializada del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) investiga ahora si dichas colocaciones a dedo conllevaron también pagos a los partidos. Esto es, si se produjo financiación irregular desde una entidad pública. Ciudadanos calculó inicialmente que el dinero que se movió entre estos cargos pudo llegar a los dos millones de euros en el trieno 2015-18. La presunta financiación ilícita de algunos partidos en la Comunidad Valencia estalló el miércoles 27 de junio con la detención de Jorge Rodríguez, presidente de la Diputación de Valencia.

Cabe recordar que Barcelona en Comú impulsa desde hace dos años La Filadora, un concurso público de ideas para inyectar fondos en oenegés y entidades sociales de Barcelona. Justifica así el uso del dinero que sale de la diferencia entre lo que perciben sus "cargos electos" y el que entregan al partido. En 2017, esta iniciativa repartió 216.000 euros. En el presente ejercicio, 174.500. Ambas cifras quedan muy lejos de lo estimado por este medio sobre lo que perciben los cargos de BComú y lo que recibe el partido: 1,4 millones de euros.