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Rocío Carrasco en el día del entierro de su madre, Rocío Jurado / EP

Rocío Carrasco, sobre la paliza de su hija: "Creo tristemente que no se arrepiente"

El doloroso episodio relatado por Rociíto fue el inicio de un nuevo "terror" y llegó a temer por su vida, por lo que decidió que "la niña no podía volver a mi casa"

7 min

Rocío Carrasco relató el duro episodio que vivió con su hija, Rocío Flores, el día que le propinó una paliza por la que llegó a perder el conocimiento. Un testimonio que trajo mucha repercusión, y que en el noveno capítulo de su serie documental profundiza sobre los días posteriores a la agresión.

En primer lugar, Rociíto desveló que la niña gritaba "no me pegues" repetidamente cuando la agredió, y que lo hizo porque tenía un teléfono en la mano: "No sé quién estaba en el otro lado, pero la niña tenía un móvil abierto mientras me pegaba", aseguró la hija de Rocío Jurado. Un gesto que le hizo tener mucho miedo hacia ella, y por lo que decidió que Rocío Flores no podía volver a su casa: "Creo tristemente que no se arrepiente".

"No puede volver a mi casa"

Según contó Rocío Carrasco en la docuserie Rocío, contar la verdad para seguir viva, la paliza le dejó la cabeza hinchada, moratones por todos lados y sufrió un ataque de pánico. Su chófer, Paco, llevó a Rocío Flores al colegio, pero temía que se quisiera escapar. Por ello, Rociíto fue hasta allí para contar lo sucedido y le dijo al director del centro que su hija "no podía volver a su casa".

La niña llamó a su padre desde la escuela, y Antonio David Flores informó de que un amigo suyo iba a recogerla: "Si el padre ha dicho que se la lleva quien sea, si el padre lo autoriza, que se vaya. La niña no puede volver a mi casa", respondió entonces Rocío Carrasco. Una decisión que tenía una razón de fondo: temía por lo que podía llegar a hacer su hija con ella.

"Temo por mi vida. Tengo terror"

"Yo tenia pánico, porque era alguien a quien yo no conocía. Era alguien a quien yo había parido, pero que no tenia un ápice de mi dentro. Yo no soy así, yo soy incapaz de hacer algo así. No sé qué puede pasar, no sé qué deparará el día siguiente, la incertidumbre, cómo te vas a levantar, qué te vas a encontrar... estaba enterrada en vida", describió Rocío Carrasco sobre los días posteriores.

"Temo por mi vida como he temido en muchas ocasiones, todas derivadas por lo mismo. Tengo terror, con todas las letras", afirmó la exmujer de Antonio David Flores, asustada por el comportamiento de su hija. Pese a ello, trató de evitar un parte médico con sus lesiones por miedo a que se conociera públicamente lo sucedido y dañar a su hija. Lo mismo que intentó cuando tuvo que acudir a una comisaría al ser denunciada por la propia Rocío Flores.

"Nunca he denunciado a mi hija"

Un agente de la Guardia Civil la llamó, pero cogió el teléfono Fidel Albiac: "Los dos sabíamos que había pasado algo. Esa llamada sustituye a que la policía venga a tu casa, te espose y te lleve al cuartel. Al llegar, vimos a un coche con una persona dentro y era un trabajador de la agencia de Gustavo González. Él estaba esperando a que saliera esposada en un furgón policial, pero eso no sucedió. Fue cómplice de todo eso, y estoy convencida de que lo hizo sin saber la verdad. Fue una marioneta más en toda esta tragedia", criticó Rocío Carrasco sobre el colaborador de Sálvame y amigo de su exmarido.

"Se me mete en una salita, se me informa de que mi hija me ha denunciado por un delito de maltrato habitual y que ha firmado el padre como persona responsable de la niña. Me da vergüenza, pena de mi, de mi marido que tuvo que vivir eso, de ella que tuvo que pertenecer a algo tan bárbaro... Y cuando me dicen que declare, que me defienda, les digo que no quiero hacerlo en sede policial porque si lo hago estoy denunciando a mi hija. Y eso no lo he hecho nunca, pese a todo lo que se ha dicho", señaló una emocionada Rociíto.

"La paliza no me duele"

La llamaron un mes después para declarar en una sede judicial, y durante ese tiempo vivió los peores días de su vida: "La paliza no me duele, me duele saber que una hija mía, que ha estado nueve meses dentro y la he parido yo, sea capaz de querer ver en la cárcel a su madre por algo que no ha hecho. Eso es lo que a día de hoy aún me mata. Se tendrá que perdonar ella el día que se de cuenta, porque a día de hoy aún no se ha dado cuenta", aseguró Rocío Carrasco, que no tuvo más remedio que declarar contra Rocío Flores ante el juez para no acabar en la cárcel, tal y como se solicitaba.

"Cuando termina mi declaración, es la fiscal la que pide al juzgado de menores que investigue a la niña por un posible delito de malos tratos hacia mi. Yo no quería por nada del mundo que eso sucediera. Yo no quería que mi hija tuviera que pasar por esa situación, pero ahí no quedaba más remedio. Ahí era o contar la verdad o te enfrentas a un juicio por maltrato habitual que te lleva a prisión", zanjó sobre el tema la hija de Rocío Jurado.