Un médico de consultas externas atiende en el Hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes, donde ha habido un grave brote de sarna / CG

Un médico de consultas externas atiende en el Hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes, donde ha habido un grave brote de sarna / CG

Vida

Nuevo brote de sarna en un hospital catalán con 400 afectados

El centro sanitario Sant Camil, en Sant Pere de Ribes, oculta un episodio de escabiosis que se ha cebado con su plantilla de 800 trabajadores

12 febrero, 2019 00:00

Nuevo brote de sarna en un hospital de Cataluña. El centro sanitario Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Barcelona), el de referencia en la comarca del Garraf, con 151.000 pacientes, está ocultando un grave episodio de escabiosis que se ha cebado con buena parte de su plantilla, que totaliza 800 trabajadores.

Según han informado fuentes sindicales que han preferido no ser identificadas, la presencia del parásito en el hospital "hace días que se detectó", hasta el punto que muchos empleados "ya han pasado por los protocolos de tratamiento". Las mismas fuentes han agregado que el foco de sarna "ha provocado una cadena de bajas médicas que están siendo muy difíciles de cubrir" hasta el punto que el personal que no ha contraído la enfermedad infecciosa "tiene que doblar horas" para cubrir los turnos de los compañeros que tienen la incapacidad temporal. Este escenario está "quemando" a la plantilla, disgustada con la gestión de la dirección de la institución, englobada en el paraguas del Consorci Sanitari del Garraf (CSG), que preside Neus Lloveras.

"Siguen las visitas de forma normal"

Fuentes cercanas al hospital han confirmado la existencia del brote de sarna en Sant Camil, aunque han dado a entender que "los protocolos ya están en marcha" para acabar con el parásito que provoca la dermatosis. Se han mostrado sorprendidas de que este medio conozca la información, y han hecho hincapié en que las visitas, incluidas las más sensibles, como las que conciernen a pediatría, "siguen con normalidad". "No podemos dar más información", han añadido, confirmando también el cerrojazo informativo que ha decretado el consorcio presidido por Lloveras, a la sazón expresidenta de la Associació de Municipis per la Independència (AMI).

Neus Lloveras, presidenta del Consorci Sanitari del Garraf, con los médicos y resto de la plantilla / Vilanova.cat

Neus Lloveras, presidenta del Consorci Sanitari del Garraf, con los médicos y resto de la plantilla / Vilanova.cat

Neus Lloveras, presidenta del Consorci Sanitari del Garraf, con los médicos y resto de la plantilla / Vilanova.cat

Más críticos se han mostrado trabajadores del centro sanitario. "Es un escándalo. Están ocultando un brote masivo de escabiosis para no provocar pánico en la población, pero lo que están consiguiendo es que se dispare la rumorología. Y no siquiera han detenido las consultas externas ni han informado a los pacientes más sensibles. Actúan como si nada ocurriera", se han quejado. "¿Cómo se puede dejar que vayan y vengan pacientes? Es que no saben que la escabiosis se puede contagiar por el contacto con ropaje infectado o por el simple contacto humano?", se han preguntado.

Tres hospitales en 13 meses

Cabe recordar que el Hospital Sant Camil es el tercero en Cataluña en el que se detecta un brote de sarna. Antes, la escabiosis infectó al personal de los hospitales de Reus (Tarragona) y Moisès Broggi de Sant Joan Despí (Barcelona) en enero de 2018. En el primer caso, hasta 35 trabajadores resultaron infectados por la enfremedad que porta el parásito Sarcoptes scabiei. En el segundo, cuatro trabajadores contrajeron la dolencia cutánea. En ambos casos las direcciones de los centros sanitarios trataron de ocultar los brotes, aunque la Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPC) los acabó confirmando. El mes negro de la sarna en Cataluña, enero de 2018, se cerró con siete brotes y 59 infectados, incluyendo escuelas y residencias de personas mayores.

Tal y como avanzó este medio, Cataluña cerró el ejercicio habiendo multiplicado por cuatro los episodios de escabiosis. A preguntas del PSC, el Govern admitió a finales de enero que 2018 concluyó con 117 focos de la enfermedad cutánea y 678 pacientes infectados. Los datos contrastan con los del año anterior, 2017, cuando Salud Pública contabilizó 29 brotes y 198 personas afectadas. El Departamento de Salud, que comanda Alba Vergés (ERC), admitió un "incremento evidente", aunque lo atribuyó a la "vigilancia epidemiológica instaurada".