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Torra y Romeva se disputan ahora el trono de Puigdemont

El expresidente de Òmnium es la nueva apuesta del núcleo de JxCat, mientras que ERC opta por el 'exconseller', que podría tener el apoyo de los 'comuns'

Jordi Sànchez, junto a Puigdemont y Quim Torra, el candidato que ahora Junts per Catalunya lanza para la posible candidatura
13.03.2018 00:00 h.
5 min

La batalla se intensifica, con el riesgo de que todo acabe en unas nuevas elecciones. El núcleo de dirigentes que arropan a Carles Puigdemont ha comenzado a sugerir el nombre de Quim Torra, expresidente de Òmnium Cultural y exdirector del Born Centre Cultural, un independentista que tiene la simpatía de la CUP. El nombre se trata de contrarrestar con el de Raül Romeva, que forma parte de la lista de Esquerra Republicana y que contaría con el apoyo de los comuns.

Son los dos candidatos que se disputan el trono de Puigdemont, que dio un paso al lado de forma “provisional” ofreciendo la candidatura de Jordi Sànchez, pero que no ha tenido la luz verde del juez Pablo Llarena para poder asistir a un pleno de investidura que se había convocado para este lunes, y que fue suspendido el viernes por la tarde por el presidente del Parlament, Roger Torrent.

La posición de la CUP

Este lunes, todos los partidos han polemizado sobre cómo desbloquear la situación, para que comience a correr el reloj y se pueda activar la legislatura. En caso contrario, y si pasaran dos meses sin una investidura, se convocarían unas nuevas elecciones. Ese camino es el preferido, de hecho, por Puigdemont y su núcleo de dirigentes en la lista de Junts per Catalunya, como Eduard Pujol, Elsa Artadi y el propio Quim Torra, que actuó de portavoz de JxCat en la defensa de la resolución a favor del reconocimiento de Puigdemont como presidente, que tuvo un carácter simbólico.

La cuestión es que todo pasa, otra vez, por la CUP, y la fuerza anticapitalista no aprueba el plan acordado por Junts per Catalunya y ERC, al entender que se pretende una vuelta al “autonomismo”. La CUP acordó una abstención con la candidatura de Jordi Sànchez, y no cambiaría ese voto con el candidato Jordi Turull, el otro nombre que se tenía en la recámara. Todo sería diferente si el propio Puigdemont y Toni Comín dejaran sus actas de diputado, con lo que los votos de los antisistema no serían imprescindibles. Pero eso, por ahora --aunque se seguirá presionado a los dos dirigentes que se encuentran en Bruselas—, no se ha producido.

Aproximación a los 'comuns'

Con ese panorama, con la decisión de partidos como el PSC, que ha presentado otro recurso ante el Tribunal Constitucional para que se pueda desbloquear la investidura y se anule la suspensión del pleno que decidió Roger Torrent, el núcleo de Puigdemont ha comenzado a apostar por Quim Torra.

Se trata de un independentista de primera hora, con un perfil antisistema que gusta a la CUP, y que no tiene ninguna causa abierta con la justicia. Esquerra, sin embargo, entiende que mejor que Torra sería Raül Romeva, que fue el cabeza de cartel de la candidatura Junts pel Sí, de todo el independentismo, en las elecciones de 2015. Romeva, además, podría conseguir la aproximación de los comuns, el partido que dirige Xavier Domènech en el Parlament, y que podría favorecer esa idea de “extender” las bases sociales del independentismo.

El PDeCAT alza la voz

Todo eso sucede con movimientos internos en cada uno de los partidos. Con Esquerra Republicana convulsionada por la polémica por los comentarios sexistas de Lluís Salvadó, un dirigente muy cercano a Oriol Junqueras. Y con el PDeCAT buscando su propio espacio, y con la advertencia al núcleo de Puigdemont de que es el partido el que registró la marca Junts per Catalunya y que tendría la última palabra para reeditar la fórmula si se convocan unas nuevas elecciones.

Unos comicios que se van aproximando, a no ser que las dos formaciones acaben pactando el nombre de Torra o de Romeva, o sepan cómo convencer a Puigdemont y a Comín de que deben entregar sus actas de diputado.  

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