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La consejera de Cultura de la Generalitat, Laura Borràs / CG

Puigdemont se fija ahora en Borràs como alcaldable por Barcelona

El exconsejero Forn renuncia a encabezar la lista, pero se ofrece a cerrarla, mientras que Mascarell sería el número dos de la consejera de Cultura

06.11.2018 00:00 h.
5 min

Todo en movimiento, y con los nervios de no acabar de cerrar nada. Así está Carles Puigdemont, que necesita una candidatura a la alcaldía de Barcelona que logre el sueño del independentismo: gobernar la capital catalana, para que actúe como palanca del movimiento. Y quien se perfila como candidata es Laura Borràs, la consejera de Cultura, que se deja querer, fiel a Puigdemont y conocedora de todo un entramado cultural de Barcelona que la podría ayudar a alcanzar el objetivo.

Aunque Puidgemont deseaba que Joaquim Forn encabezara la lista, con Ferran Mascarell como número dos, el entorno familiar y él mismo ven complicada esa opción. Forn tomó la decisión de abandonar la carrera política, una vez fue encausado y enviado a prisión --preventiva a la espera del juicio-- y sólo estaría dispuesto ahora a cerrar la candidatura, como un gesto de apoyo y simbólico.

Quim Torra junto a la consellera de Cultura, Laura Borràs, en el festival Smithsonian / CEDIDA - GENERALITAT DE CATALUNYA

Borràs, en un acto en Washington con el presidente Torra

Mascarell de dos y Munté de tres

Eso complica las cosas a Puigdemont y a los hombres de confianza que están impulsando la Crida, su movimiento político. También lo debe acordar con el PDeCAT que ,aunque renuente a integrarse en la Crida, sí desea pactar una candidatura conjunta. Las conversaciones entre los distintos dirigentes, como explican a Crónica Global, llevarían a una candidatura con Borràs de alcaldable, Mascarell de número dos, y Neus Munté de tres, en una lista “potente” que podría competir de igual a igual con Ada Colau y Ernest Maragall.

Con Mascarell, la relación es “excelente”. Las mismas fuentes recuerdan que cuando fue consejero de Cultura, con el gobierno de Artur Mas, nombró a Laura Borràs, en 2013, directora de la Institució de les Lletres Catalanes. Y desde ese cargo, Borràs pasó a ser consejera de Cultura en 2018 con el gobierno de Quim Torra, después de formar parte de la lista de Junts per Catalunya que encabezó en las elecciones Carles Puigdemont.

Ahora, entre cinco y seis concejales

Los sondeos que maneja el PDeCAT sobre Barcelona otorgan entre cinco y seis concejales, insuficientes para ganar, pero importantes para completar una mayoría, en función de lo que pueda lograr el candidato de ERC, Ernest Maragall. Con Borràs ese resultado, se asegura, podría ser superior, con el empuje de todo el movimiento independentista que apuesta por la Crida, incluida la ANC, la poderosa entidad que preside Elisenda Paluzie.

La consejera de Cultura, que se ha mostrado como una incondicional de Puigdemont, con pullas en el Parlament a la oposición, en especial contra los diputados de Ciudadanos, muestra su entusiasmo por esa posibilidad. Para el PDeCAT podría ser una buena fórmula, porque en los primeros puestos irían Mascarell y Munté, que se consideran dirigentes de partido --la exconsejera de Presidencia y exportavoz del Govern tiene una gran ascendencia interna-- y porque se aspira a que quien le sustituya al frente de Cultura sea alguien del partido con experiencia y proyección.

La consejera de Cultura, Laura Borràs, se dirige a los diputados de Ciudadanos en el Parlament, que muestran ejemplares de 'El Quijote' / EFE

Borràs, en el Parlament frente a los diputados de Ciudadanos

Remodelación del Govern

Es la fórmula para presentar batalla frente a Colau y para buscar complicidades con Maragall. También para competir con Manuel Valls, principalmente en el campo cultural, donde el ex primer ministro francés tiene un especial interés, con la intención de incidir en la pérdida de peso de Barcelona en los últimos años, que han coincidido con el auge del proceso independentista.

Si ese doble interés de Borràs y Puigdemont acaba fructificando, el presidente Quim Torra deberá remodelar el Govern, algo que ya tiene proyectado, porque Ernest Maragall dejará la cartera de Acció Exterior para asumir su candidatura por Barcelona. Como sustituto se perfila Alfred Bosch, que había sido, precisamente, concejal y candidato de ERC al ayuntamiento de Barcelona. Con Borràs, Torra deberá nombrar a otro u otra consejera de Cultura. Y ahí querrá estar el PDeCAT para asumir un mayor poder interno en el Govern de la Generalitat.

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