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Laura Borràs, manifestándose contra la "represión" con un bolso de Armani / TWITTER

Òmnium ve a Borràs como una "víctima" del Estado en la causa por fraccionar contratos para un amigo

Xavier Antich considera "una evidencia" que el Estado "pretende erosionar" a la presidenta del Parlament, por lo que la entidad subvencionada por la Generalitat le da todo su apoyo

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El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, ha definido este jueves a la presidenta del Parlament, Laura Borràs (JxCat), como "una víctima más" de una "operación de Estado contra el independentismo" y ha apelado a la "unidad antirrepresiva" de los partidos soberanistas.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dejó a Borràs a un paso de juicio por "abusar" de su cargo al adjudicar presuntamente 18 contratos fraccionados a dedo a un amigo cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), antes de entrar de lleno en la política en 2017.

"Operación contra el independentismo"

ERC y la CUP tendrán en su mano decidir si se aplica a Borràs el artículo 25.4 del reglamento de la Cámara catalana, que dice que "en los casos en los que la acusación sea por delitos vinculados a la corrupción, la Mesa del Parlament, una vez que se abra juicio oral, debe acordar la suspensión de los derechos y deberes parlamentarios de forma inmediata".

En declaraciones a Catalunya Ràdio, Antich ha opinado que Borràs "es una víctima más, de las miles que hay, en esta operación de Estado contra el independentismo", ya que detrás de su proceso judicial detecta "motivaciones políticas", al tratarse de "una de las caras del movimiento independentista".

Para Antich, "es una evidencia" que el Estado "pretende erosionar" a Borràs, por lo que Òmnium da apoyo a la presidenta del Parlament y pide "unidad antirrepresiva frente a las embestidas del Estado contra representantes del movimiento" independentista.

Apoyo al monolingüismo en catalán

El dirigente de la entidad secesionista subvencionada por la Generalitat también ha defendido la inmersión lingüística monolingüe obligatoria en catalán en la educación de Cataluña, afirmando que "es difícil de entender que en una cuestión estratégica de país" [sic], los partidos soberanistas tampoco muestren una unidad sin fisuras.

En este sentido, Antich ha hecho un llamamiento a "rearmar" las posiciones en defensa del monolingüismo en las escuelas catalanas "desde todos los ámbitos del país" para "blindar" un sistema que, según él, ha sido "exitoso" y solamente cuestionado por sectores "muy minoritarios" de la sociedad.

Además, ha dado por descontado que el PSC no saldrá del "consenso" en favor de este modelo de escuela "que ha marcado políticamente las últimas cuatro décadas" y que ve "amenazado" por unas sentencias judiciales que establecen que al menos un 25% de las clases se impartan también en castellano, lengua cooficial de la autonomía.  Algo que al dirigente nacionalista le parece "una intromisión intolerable".