Menú Buscar
Oriol Junqueras, Sergi Sol, Esther Capella, David Rodríguez y Pere Aragonés / CG

Junqueras ordena desde la cárcel hasta las listas municipales de ERC

El líder de Esquerra mantiene un contacto fluido con el partido y convence a alcaldables para que se vuelvan a presentar mostrando su autoridad, con la vista ahora en Ernest Maragall

21.09.2018 00:00 h.
10 min

Oriol Junqueras lo tiene más fácil desde la cárcel de Lledoners, en Sant Joan de Vilatorrada, a 65 kilómetros de Barcelona. La cercanía con los dirigentes de Esquerra facilita el intercambio de información, hasta el punto de que, a través de los enlaces y el equipo de abogados, el presidente de ERC diseña la composición de las listas municipales, incluso en municipios pequeños o medianos. Una de sus últimas decisiones ha llevado al alcalde de Solsona, David Rodríguez, a rectificar y a desdecirse. No quería presentarse, pero será el candidato.

Después de renunciar a la reelección, ahora Rodríguez ha mostrado su voluntad de volver a ser candidato. Lo hizo este miércoles, y esta misma semana dejará el acta de diputado en el Parlament, al entender que no podrá compaginar las dos responsabilidades. Ha tardado unas semanas en decidir su candidatura. Fue el pasado 29 de agosto cuando el propio Junqueras, en una visita de Rodríguez a la prisión de Lledoners, le instó a hacerlo, pese a que el compromiso entre los dos era que ese mismo día debía ya pronunciarse ante el presidente de Esquerra. “Tienes que presentarte, no hay otro candidato posible”, le comunicó.

Ahora Junqueras deberá ratificar la apuesta por Ernest Maragall, como alcaldable por Barcelona, tras la renuncia de Alfred Bosch, aunque, previamente, lo deberá aprobar la asamblea de los republicanos en Barcelona. Junqueras siempre ha tenido presente a Maragall, después de que lograra atraerlo, cuando abandonó el PSC, al considerar que los socialistas no podían quedarse al margen del proceso soberanista. Junqueras cree que Barcelona es clave para el futuro del independentismo.

Retener alcaldías

En el caso del candidato por Solsona, su argumento ha sido que se ha encontrado a nadie dispuesto a encabezar el proyecto republicano en esa localidad (provincia de Barcelona), pero el caso es que Junqueras cree que sólo Rodríguez puede asegurar que Esquerra retenga la alcaldía. El jefe manda desde Lledoners.

Esa designación local es una muestra del poder que sigue ejerciendo Junqueras en el seno de Esquerra y que denota que el exvicepresidente de la Generalitat podría protagonizar una solución al conflicto político catalán. Sólo desde la autoridad con los propios, aseguran las fuentes de ERC, se podría impulsar un proyecto de rectificación, que pasara por un gobierno eficaz al frente de la Generalitat, sin renunciar al ideario independentista.

Capella, abogada y amiga

Las cartas y mensajes de Junqueras son constantes, directamente a la nueva cara pública y ejecutiva de Esquerra, Marta Vilalta, y también a Sergi Sol y al equipo de abogados. Las reflexiones van siempre en la misma dirección: mantener los equilibrios internos en el partido, cada vez más jerarquizado, con responsables en todas las áreas, y buscar mayorías sociales a favor de la independencia.

Pero la confianza de Junqueras, más allá de su mano derecha, Sergi Sol, que le visita de forma periódica en la cárcel, la tiene con la consejera de Justicia, su amiga Esther Capella, que es abogada. Protagonizó un nuevo encuentro con ella --lo tenía también de forma frecuente en la cárcel de Estremera, en Madrid, cuando Capella era diputada de ERC en el Congreso y actuaba como letrada del líder republicano— el pasado 14 de septiembre. En ese caso se trató de una reunión con una delegación formada por el presidente del Parlament, Roger Torrent; el vicepresidente de la Cámara, Josep Costa del PDeCAT; y Marta Vilalta, además de la propia Capella. Se trataba de buscar una salida para los diputados suspendidos por el juez Pablo Llarena. Pero se aprovechó para cuestiones internas de partido.

El emblema de la Generalitat, en Lledoners

Fuentes conocedoras de esos encuentros, con un papel relevante de sus abogados, como Andreu Van den Eynde, aseguran que Junqueras “se encuentra fuerte, dispuesto a aguantar, y con la esperanza de que el partido cobre cada vez más fuerza”. Eso se traduce en una estrategia que la explica con determinación el actual vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, al entender que sólo exhibiendo “una gestión eficaz”, y con mayorías “concluyentes”, el independentismo podrá avanzar en los próximos años.

Junqueras, sin embargo, se viene abajo, o muestra síntomas de perplejidad cuando, en la cárcel de Lledoners, ve en las paredes el emblema de la Generalitat. Es su propio Gobierno, en manos en gran medida de Esquerra, el que dirige la política penitenciaria, competencia de la Generalitat. Y es “su amiga” Capella la que dirige sus destinos en prisión. Ella fue la que, ya desde el Palau, y con el cambio de Gobierno en la Moncloa, gestionó el traslado de la prisión de Estremera a la de Lledoners, el pasado 4 de julio. Y es con Capella con la que habla en la cárcel sobre la necesidad de aguantar y esperar el juicio, por el que Junqueras no tiene una gran confianza. “Eso le baja un poco los ánimos, pero seguirá fuerte”, aseguran algunas de sus visitas a Lledoners.

Frente a Puigdemont

Esa es la tesis de los republicanos, que han hecho llegar a todos sus interlocutores, en Barcelona y en Madrid. Recuerdan las distintas actitudes de los dirigentes independentistas: mientras Junqueras está en la cárcel --no se fue de España y permanece en prisión preventiva a la espera del juicio—, Carles Puigdemont y algunos exconsejeros –incluido Toni Comín, que se presentó en las elecciones en las listas de ERC-- siguen en Bélgica o en el Reino Unido, en el caso de Clara Ponsatí.

Pero esa reflexión interna se realiza pensando en el medio y largo plazo. A corto, la diferencia entre Esquerra y el mundo independentista que rodea a Puigdemont, y que circula alrededor del PDeCAT y del proyecto de la Crida Nacional per la República, es que los republicanos mantienen un cierto orden interno.

Nueva ejecutiva

Lo recuerda Junqueras, según fuentes del partido, que señalan cómo ERC ha ido reorientando su estrategia y los equilibrios en la ejecutiva, que se ha recompuesto en los últimos días.  

Por impulso del propio Junqueras, y para reequilibrar una dirección muy condicionada por los procesos judiciales, con Marta Rovira fuera de España, y con diversos investigados, como el propio Pere Aragonès, se ha incorporado a Marta Vilaret como vicesecretaria general de apoyo a la presidencia, un área de nueva creación. Y también se le da más poder a Marta Vilalta, portavoz de ERC, que será ahora la vicesecretaria general de Esquerra. El consejo nacional del partido ratificará este sábado esos nuevos nombramientos.

Modelo opuesto a la Crida

El cuadro de mando lo completan Sergi Sabrià, al frente de la vicesecretaría general de imagen y comunicación; Mireia Mata, como vicesecretaria general del área de mujeres, e Isaac Peraire, como coordinador interno de territorio y organización, junto a Eduard López, responsable de acción política. Esos cambios se han acometido con la orientación de Junqueras. “Está totalmente conectado con lo que ocurre en el partido y en la política catalana”, insisten las fuentes consultadas.

Toda esa organización y estrategia contrasta con la que presenta el PDeCAT, que se encuentra en un pleno proceso de transformación, con Puigdemont, que quiere que el partido sea únicamente una pata más de un movimiento de carácter transversal que será la Crida Nacional per la República. Pero ese camino no está ni mucho menos encauzado, con diferencias internas entre una gran parte del grupo parlamentario en el Congreso y la nueva dirección, que encabeza David Bonvehí y Míriam Nogueras, la favorita del expresidente, que mueve los hilos desde Waterloo.