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Joan Pinyol (i), exgerente de Medio Ambiente del AMB con Eloi Badia (d), vicepresidente del área / CG

Afloran irregularidades en un Ecoparc que dirigía el 'número dos' de Eloi Badia

La Sindicatura de Cuentas alerta de anomalías en el contrato de gestión cuando Joan Pinyol, escudero del concejal barcelonés, pilotaba la instalación

3 min

La Sindicatura de Cuentas ha aflorado irregularidades en el Ecoparc 4 cuando el número dos de Eloi Badia, Joan Pinyol, lo dirigía. El fiscalizador ha alertado de anomalías en el contrato de gestión cuando el alto cargo, escudero del responsable de Medio Ambiente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), comandaba la instalación.

Lo dice la Sindicatura en su informe 19/2020, publicado esta semana. El examen es relativo al ejercicio 2016, cuya gestión es íntegramente imputable a Joan Pinyol, ya que fue nombrado gerente de Medio Ambiente del AMB por Badia en agosto de 2015. El propio Badia destituyó a Pinyol en 2019 y nombró en su puesto a Inma Mayol, exconcejal del Ayuntamiento de Barcelona, cargo que él ocupa ahora.

Contrato de gestión irregular

De 2015 a 2019, Pinyol dejó lunares en su gestión. La Sindicatura advierte "irregularidades" en el contrato de concesión de obra pública para la gestión del Ecoparc 4. Esta instalación sita en Hostalets de Pierola (Barcelona) es un consorcio de trata de residuos de la Ciudad Condal y su conurbación. El AMB tiene mayoría en su gestión.

Cuando se aprobó la contrata para gestionarlo, el ente yerró en exigir a los licitadores la disposición de un terreno para ubicar las instalaciones. También se equivocó, cree la Sindicatura, en el cambio de sistema de financiación de las obras. Éstas las costeó finalmente la Agencia de Residuos de Cataluña, alterando el objeto inicial de la licitación.

Descuadre de cuentas

Hay más. En 2016, el Ecoparc 4 presentó descuadre de cuentas, esto es, diferencia entre los ingresos y gastos de explotación. El Consorci Ecoparc 4 también registró mal la financiación de 24,87 millones del Área Metropolitana y cobró precios públicos sin el preceptivo estudio económico justificativo y sin que éstos fueran aprobados por el AMB.

Asimismo, el Ecoparc cargó a la institución supramunicipal la contratación de personal, contratación, intervención, tesorería, jurídico y técnico sin pagarle nada a cambio, como una contraprestación; y tardó tres años en pagar el coste de servicio de 1,40 millones, que finalmente abonó el adjudicatario, Ferroser, filial de Ferrovial.

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