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La falta de pluralismo de TV3 se cuela por los editoriales

El CAC excluye de sus informes a los magazines vespertinos como 'Tot es mou' o 'Està passant' que también abordan la actualidad política

El periodista Toni Soler en el programa 'Està passant' de TV3
09.01.2019 00:00 h.
6 min

El Consell Audiovisual de Catalunya (CAC) afirma en sus informes periódicos que TV3 es la televisión más imparcial del panorama nacional por lo que respecta a pluralismo político. En el último informe del organismo regulador (mayo-agosto de 2018), por ejemplo, señala que el PP es el partido que ha gozado de más tiempo en los informativos (12%), pese a ser la formación política con menos representación en el Parlament.

Los informes del CAC evalúan la pluralidad de voces de los partidos políticos con representación parlamentaria que aparecen en los medios así como el tiempo y la temática de sus intervenciones. Para ello se analiza específicamente los informativos y programas de información política en la que intervienen representantes políticos como son Preguntes Freqüents o Més324, pero se excluyen otros contenidos de actualidad política como es el programa Tot es mou o Està Passant.

Las tertulias no se analizan

Estos informes, afirman desde el CAC a Crónica Global, “siempre se han hecho estrictamente informativos” y esto explica que no se incluyan otro tipo de espacios de entretenimiento, como son los magazines de tarde.

A raíz de la inminencia del referéndum del 1 de octubre de 2017 tumbado por el Tribunal Constitucional, se llevó a cabo un informe a petición de la oposición para conocer el grado de pluralismo en los espacios de opinión de televisión (informe septiembre de 2017). Esta investigación del CAC también reflejaba que había un elevado grado de pluralidad en las tertulias políticas con respecto al 1-O.

Melero

La presentadora de Tot es mou apareció con una flor de pascua amarilla como guiño a Quim Torra frente a Pedro Sánchez

Este pluralismo en las tertulias, sin embargo, no está sujeto a cuotas en función de la representación política en el Parlament. Esto propicia que algunas posiciones políticas que cuentan con un apoyo muy elevado en la sociedad catalana a tenor de los resultados electorales estén en minoría en los espacios de opinión de la televisión pública. La tertulia política diaria de Tot es mou --excluida del informe--, por ejemplo, suele estar formada por dos o tres independentistas, un tertuliano cercano a los Comuns y solo uno de constitucionalista.

¿Líderes?

Este respeto del pluralismo que apuntan desde el ente dependiente de la Generalitat también contrasta con la caída de espectadores que no se consideran independentistas del último barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO): se observa una caída del 32% de espectadores partidarios de Cs, PSC, Comuns y PP que afirman no seguir más los informativos de la cadena pública con respecto a 2012.

Esta desafección de los espectadores no independentistas con la emisora autonómica no está reñido con el liderazgo de la cadena, que cuenta con una muy elevada fidelidad de audiencia. De acuerdo con los datos de la empresa Kantar Media, que mide la audiencia televisiva en España, TV3 sigue siendo líder en la región. Como explicó este medio, esto también se debe en parte a la sobrerrepresentación de medidores en los hogares que tienen el catalán como lengua materna y no en los hogares castellanohablantes.

La línea oficial

El CAC tampoco tiene en cuenta los elementos valorativos en sus informes, es decir, si se habla bien o mal de España, un partido o representante político. Se defienden alegando que “es un elemento muy subjetivo que depende de cada espectador” y que por esta razón se basan en criterios cuantitativos como son el número de voces, el tiempo dedicado a cada una de ellas y las cuestiones que se abordan.

El organismo regulador se blinda de cualquier crítica que cuestione la pluralidad de TV3 con los criterios elegidos para sus informes. El presidente del CAC, Roger Loppacher, ahuyentaba las críticas aseverando en noviembre que los datos son “incontestables”. Pero estas críticas, que van desde los partidos en la oposición como de parte de la opinión pública, instan a tener en cuenta la apreciación cualitativa y el papel que juegan los presentadores y comunicadores a la hora de abordar un tema.

Desde este punto de vista, los editoriales de los principales conductores así como la preponderancia de colaboradores de un marcado signo independentista provocan un sesgo ideológico que no se corresponde con la pluralidad de la sociedad catalana.

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