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Los profesores en huelga ante el Saló de l'Ensenyament de Barcelona, una protesta que ha esquivado el consejero González-Cambray / NC - CG

ERC pierde el control del diálogo laboral en todos los ámbitos públicos

La huelga educativa, que se une a protestas en sanidad, mossos o interinos, evidencia el problema de Aragonès para tomar el mando de una concertación, extensiva al ámbito industrial, dominada por CDC

9 min

No es anecdótico que en las movilizaciones convocadas esta semana por los sindicatos educativos no hubieran banderas independentistas. Sobre todo si se tiene en cuenta que, hace menos de tres meses, CCOO y UGT acudían a la manifestación a favor de la inmersión, dos días después del cierre de Nissan. ERC ha perdido el control del diálogo laboral en todos los ámbitos públicos, como Mossos d'Esquadra, interinos o sanidad. Sus problemas para tomar el mando de la concertación se han hecho extensivos al ámbito empresarial, que hasta ahora había estado en manos de los convergentes. Y éstos no se lo pusieron fácil a Roger Torrent cuando accedió a la Consejería de Empresa.

Para el diputado de Ciudadanos, Joan García, una de las claves de esa errática política de concertación de ERC es su desembarco en una de las consejerías que siempre estuvo en manos de los convergentes. “Junts per Catalunya (JxCat) entregó las llaves a Torrent de un departamento de Empresa cuyos funcionarios están muy unidos a la familia convergente. A ERC le ha costado coger las riendas. De hecho, Torrent llega con el mismo equipo que tenía en el Parlament. No tiene efectivos”, explica García. Proyectos como el Plan Nacional para la Industria o la ley de Turismo “llevan un retraso considerable”.

Los aliados de Torrent

A juicio del diputado de la formación naranja, “a ERC no le sale bien esa doble alma que supone quedar bien con el empresariado, mientras pacta con los comunes. Uno no puede prometer políticas de crecimiento y luego esconderse cuando hay un conflicto laboral”. El caso de Nissan, en su opinión, es paradigmático, pues “las decisiones se han dejado en manos de las empresas y los sindicatos. El Gobierno español está más presente que la Generalitat”.

Manifestación de funcionarios interinos en Barcelona / CG
Manifestación de funcionarios interinos en Barcelona / CG

Huelga contra Cambray

El 16 de diciembre de 2021, Nissan paraba su producción en Barcelona tras 40 años de historia. Dos días después, el secretario general de CCOO en Cataluña, Javier Pacheco, quien había formado parte de la plantilla de esa factoría, se manifestaba en Barcelona a favor de la inmersión lingüística y en contra de la ejecución de las sentencias que obligan a impartir un 25% de clases en castellano. Lo hacía junto a Camil Ros, secretario general de UGT.

El apoyo sindical al consejero de Educación, Josep Gonzàlez Cambray (ERC), duraría poco. Esta semana, todos los sindicatos con representación en el sector de la enseñanza, encabezados por Ustec --el mayoritario-- han secundado una huelga tras la decisión de Cambray de cambiar el calendario escolar sin consultarlo previamente con la comunidad educativa.

Joan García, número cinco de Cs por Barcelona
Joan García, diputado de Ciudadanos

Y es que, según García, esa resistencia al diálogo de los republicanos se reproduce en otras consejerías. “Está pasando con la huelga en el sector educativo. Antes de ser consejero, Cambray prometía estar al lado del profesorado. Ahora que es consejero se toman decisiones, digamos, poco dialogantes”.

Malestar en los Mossos

Lo mismo ocurre, dice, en el Departamento de Interior. “Es imposible contentar a los sindicatos y al mismo tiempo a la CUP”, afirma en relación a los cambios del modelo policial prometidos por ERC a los antisistema.

El 23 de octubre de 2021, miles de agentes convocados por diez sindicatos de Mossos y cuatro de policías locales se manifestaron en Barcelona para “pedir dignidad” y “respeto” a su labor. Desde 2007 no se conocía una protesta de mossos de estas características. Las presiones independentistas y, más recientemente, la situación de indefensión que sufren ante la decisión del consejero Joan Ignasi Elena de filtrar los casos en los que la Generalitat ejerce la acusación cuando hay agresiones por parte de activistas, colocaron a la policía autonómica en una situación límite.

Una movilización de trabajadores en la fábrica de Nissan en la Zona Franca / EP
Una movilización de trabajadores en la fábrica de Nissan en la Zona Franca / EP

Joan García hace extensiva esa falta de sensibilidad de ERC a la función pública, dependiente de la Consejería de Presidencia, que dirige Laura Vilagrà. Precisamente el pasado martes, coincidiendo con el primer día de huelga educativa, el Govern anunciaba la aprobación de un complemento específico de reconocimiento de la función directiva para los directores de centros públicos, así como un programa para implementar las medidas urgentes de reducción de la temporalidad en el empleo público. Esta situación de provisionalidad también ha generado diversas protestas en los últimos meses.

“Ya no hay 'estelades'”

Pero fuentes de CCOO explican a este medio que hay un punto de inflexión en las movilizaciones educativas, ya que “se trata de un conflicto laboral, ya no hay banderas estelades en las manifestaciones”. A pesar de que ERC ha podido mantener el control de los directores de centro mediante normas que blindan la participación del Govern en la selección --un conflicto del que CCOO avisó ya cuando se aprobó la Ley de Educación de Cataluña (LEC)--, de nada le ha servido en estas jornadas de paro.

Igualmente histórica fue la huelga en el sector sanitario convocada en el anterior mandato, cuando Alba Vergès era la consejera de Salud. Hacía muchos años que los colectivos sanitarios no se movilizaban de esa manera. Y, tal como publicó este medio, volverán a repetirse el próximo otoño, pues el malestar crece en un ámbito lastrado por la pandemia y la falta de recursos.

Òscar Ordeig, diputado socialista / EP
Òscar Ordeig, diputado socialista / EP

Fuga de empresas a Aragón

Òscar Ordeig, diputado del PSC-Units denuncia “la prepotencia de Cambray, la desautorización de los Mossos y el fracaso de la política industrial y económica. Los impuestos y la burocracia han colocado a las empresas al límite”. El diputado alude, en este sentido, a la fuga de compañías de Lleida, buena parte de ellas a Aragón. Un demoledor informe de la Cámara de Comercio de Lleida asegura que “en los últimos seis años, se han ido de Lleida un total de 428 empresas, siendo la provincia española con más deslocalización de todas las comparables por proximidad o densidad empresarial”.

Los sectores con mayor deslocalización son el comercial y el de la construcción, pero el impacto también es transversal. Las empresas que se marchan a Barcelona (el 39,4%) lo hacen en busca de los beneficios de la capitalidad, como las infraestructuras o las oportunidades de crecimiento. Las que se desplazan a Aragón (18,9%) lo hacen especialmente por razones de agilidad administrativa, predisposición política y disponibilidad de suelo. Y las que prefieren Madrid (14%) apelan a los incentivos fiscales y subvenciones.

Ordeig también denuncia las discrepancias entre Junts per Catalunya y ERC en temas de calado, como la ampliación del aeropuerto o la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno donde, además, ha habido discrepancias en el territorio debido a la consulta ciudadana anunciada por el Govern. Es decir, malestar en el territorio, de nuevo, por problemas de diálogo.