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El presidente ruso, Vladimir Putin, inspecciona material del Ejército / KREMLIN

Aragonès se desmarca de la 'trama rusa' de Puigdemont

El Govern se desvincula de las reuniones en Moscú y el director de oficina del expresidente admite los encuentros, aunque acusa al 'New York Times' de publicar "falsedades"

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La supuesta trama rusa que vincula al director de la oficina del expresidente Carles Puigdemont con Moscú ya ha provocado una respuesta del actual Govern, que ha asegurado no tener nada que ver con estos contactos destapados ayer por The New York Times. La portavoz del Ejecutivo, Patrícia Plaja, ha querido desvincular al presidente Pere Aragonès de las maniobras del entorno de Puigdemont y ha aseverado que su equipo "no tenía conocimiento" de estas conexiones.

"Desde la oficina del presidente no se tenía conocimiento de estos encuentros, si es que se han producido", ha afirmado Plaja este sábado durante la rueda de prensa posterior a la reunión que el Ejecutivo catalán ha mantenido esta mañana en la Vall d'en Bas (Girona) para fijar las líneas estratégicas del nuevo curso político. La aclaración del Govern ha llegado en forma de reacción a la noticia sobre las presuntas reuniones que el historiador y jefe de la oficina de Puigdemont, Josep Lluís Alay, mantuvo en Moscú con funcionarios rusos, exagentes de inteligencia y el nieto de un espía de la KGB, según una investigación publicada por el rotativo neoyorquino.

Buscaba "ayuda rusa"

De acuerdo con dicha información, que cita como fuentes un informe europeo de inteligencia corroborado por funcionarios españoles, expedientes de dos investigaciones realizadas por jueces en Barcelona y Madrid, entrevistas a políticos y activistas independentistas en Cataluña, y funcionarios de seguridad en España y el extranjero, Alay buscaba "garantizar la ayuda rusa" a la causa independentista.

El reportaje del Times no aclara qué tipo de ayuda habría dado el Kremlin a los separatistas catalanes ni si les ha brindado algún apoyo, pero apunta que tras los viajes de Alay a Moscú, que tuvieron lugar en 2019, surgió el grupo de protesta Tsunami Democràtic.

Alay solo ve "falsedades"

Tras la publicación del artículo, la oficina de Puigdemont ha alegado que estas informaciones "tienen como fundamento un informe de la Guardia Civil que está lleno de falsedades, incongruencias e intoxicaciones", con el "único objetivo de criminalizar y desprestigiar" al independentismo ante la comunidad internacional, presentándolo como "elemento desestabilizador".

"Cuando la propaganda penetra en los referentes de la independencia informativa, la democracia se resiente y acaba sirviendo de ayuda a los regímenes autoritarios, porque blanquean sus prácticas. Moverse por sesgo de confirmación es un error, en política y en inteligencia", ha señalado hoy el expresident en Twitter. Por su parte, Alay, ha admitido que viajó a Rusia para "preparar una posible conferencia" de Puigdemont allí y que habló de "asuntos que interesan a la creación de un Estado independiente en un futuro", algo que, según ha recalcado, "no es ningún delito".