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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, un guardia urbano y las heridas de la víctima de una agresión el pasado sábado / FOTOMONTAJE CG

Ada Colau se enroca: sin medidas urgentes para tranquilizar la ciudad

La alcaldesa de Barcelona rechaza intervenir con contundencia para atajar la ola de violencia e incivismo que sufre la capital catalana

07.08.2018 00:00 h.
7 min

No habrá medidas urgentes. El equipo de gobierno municipal de Barcelona, que comanda Ada Colau, se ha enrocado y no actuará con contundencia en materia de seguridad para atajar la ola de violencia e incivismo que sufre la ciudad. Barcelona en Comú (BComú) aguanta posición pese a que ayer lunes, 6 de agosto, toda la oposición salvo la CUP pidió la dimisión de Colau como concejal de Seguridad y anunció una comisión extraordinaria de Presidencia para censurar su "incompetencia".

Según han indicado fuentes policiales, no habrá despliegue policial extra de la Guardia Urbana de Barcelona, que opera al 60% de su capacidad en pleno agosto, como avanzó este medio. Tampoco se prevén operativos especiales contra la venta ambulante, el colectivo de manteros, uno de cuyos miembros agredió a un turista la semana pasada; el problema de los narcopisos, la proliferación de coffe shops o la vulneración de las ordenanzas municipales en algunos barrios de la ciudad. "Quizá alguna operación cosmética. Una batida la próxima semana para calmar al personal y ya está. Pero no se prevén cambios de calado en el operativo general de verano", han agregado.

Presencia policial en el Raval

De hecho, la actuación de cara a la galería de Barcelona en Comú no esperó ni una semana: llegó ayer. Más patrullas de la Guardia Urbana se desplegaron en el barrio del Raval de Barcelona, donde se han registrado hasta cuatro peleas durante el fin de semana, una de ellas con un herido por un navajazo. "Hoy [por ayer] hubo más presencia policial en el barrio, pero ya está. No parece que vayan a cambiar las cosas", indicaron fuentes cercanas al cuerpo municipal de seguridad.

"Es más una reacción a todo lo que está apareciendo en los medios que una política a fondo para el barrio, como prometieron. Nosotros ya avisamos de que la violencia estaba medrando e incoando en el barrio. Desgraciamente, no prestaron atención a los vecinos cuando alertamos en su momento", se queja un portavoz de los residentes. La atención llegó finalmente ayer, tras cuatro peleas en un solo fin de semana, la última el lunes al mediodía en la confluencia de la Rambla del Raval y la calle Hospital. "Han venido decenas de agentes a pie y en furgonetas", señaló el mismo activista, que prefirió mantenerse en el anonimato para proteger su seguridad.

"Tenemos miedo de los 'narcos"

El aumento de presencia policial por un día no calmará a S., cuyo hijo fue agredido brutalmente el fin de semana en el Raval en una reyerta con las drogas como telón de fondo. "Sólo tiene 25 años. Me dijo que le había atacado un individuo en bicicleta que le golpeó con una cadena tipo pitón para atar motocicletas. Le destrozaron toda la boca", ha indicado la madre. Con 30 años en el barrio a sus espaldas, la vecina afirma sentir miedo. "Esto nunca había estado tan mal. Si es cierto que siempre hubo droga, pero ahora es un cóctel de todo: narcopisos que son como un supermercado; pisos turísticos ilegales en los que hacen fiestas todo el día y turistas que se comportan como bestias", ha enumerado la vecina.

¿Qué debería hacer el ayuntamiento para aplacar a S.? "Es que no es sólo el ayuntamiento. Es todo el mundo. Se debería poner más control, pero también más ayuda a la gente que cae en las drogas, como salud mental y demás", razona la madre. Según ella, los narcos del Raval han llegado a apostarse bajo su casa para cobrar deudas de droga a su familia. "Quería llamar a la policía, pero esta gente tiene dinero y sale a la mínima. ¿De qué habría servido?", se pregunta. La fotografía que ilustra la noticia da cuenta de las heridas que sufrió su hijo tras ser agredido en la boca el fin de semana.

Aprietan a Colau

La escasa proactividad del gobierno municipal que lidera Ada Colau no convence a la oposición. Ayer mismo, Grup Demòcrata, Ciudadanos, PSC y ERC, con cierto apoyo externo del PP, que lamentó que no se citara a los Mossos d'Esquadra y a la Generalitat de Cataluña en el texto, entraron una proposición para celebrar una comisión de Presidencia extraordinaria en Barcelona. La sesión de trabajo, que tendrá lugar esta semana, pedirá la dimisión de Colau como concejal de Seguridad, "constatará la incompetencia" del ejecutivo local de BComú en este campo; condenará los últimos incidentes; exigirá al equipo consistorial "instrucciones claras" para hacer cumplir las ordenanzas; la ejecución del plan de choque contra los narcopisos y el cumplimiento de las resoluciones contra el top manta.

El gobierno municipal, por su parte, volvió a lanzar balones fuera. La segunda teniente de alcalde, Laia Ortiz, lamentó que la oposición municipal utilice la crisis de seguridad en las calles como "arma arrojadiza". Ortiz pidió también "responsabilidad" a la oposición, especialmente al PDeCAT, partido que dirige la consejería catalana de Interior y cuyo titular es Miquel Buch. "Ante la negativa del propio conseller de Interior de ofrecer más efectivos a Barcelona, en lugar de disparar contra el gobierno municipal, que ayude a la ciudad a tener estos recursos", se defendió Ortiz.

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