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Globalización y crecimiento, los retos del nuevo Gobierno

Manuel Gómez Acosta
5 min

Comenzó la legislatura, tras un año de interinidad nuestro país debe enfrentarse a nuevos retos derivados de un escenario internacional caracterizado por la búsqueda de la gobernanza global. Escenario de posible crecimiento económico, pero con el riesgo del incremento de la desigualdad al no existir institución global con suficiente masa crítica que tenga la redistribución de la riqueza entre sus prioridades. El peor escenario posible sería el de los proteccionismos nacionales, lo que ralentizaría el crecimiento económico y el resurgir de los nacionalismos con sus secuelas de exclusión y xenofobia.

En una globalización no gobernada podrían acentuarse el dominio de los intereses económicos de las grandes corporaciones transnacionales, lo que supondría la pérdida de autonomía y la subordinación de las sociedades democráticas a los intereses corporativos. La globalización en la que vivimos se caracteriza por una cierta multilateralidad y la pérdida de peso de los países desarrollados de occidente. El impacto de las TIC están conformando una nueva estructura social, de ciudadanos mayoritariamente urbanos, más autónomos y longevos, la aparición de una potente clase media en los países emergentes, auge de los movimientos migratorios y papel más relevante de género en la toma de decisiones. Esta globalización debería tener la innovación como elemento motriz del desarrollo y deberá ser gobernada para que no incremente la desigualdad.

La globalización debería tener la innovación como elemento motriz del desarrollo y deberá ser gobernada para que no incremente la desigualdad

Este escenario descrito a vuelapluma impone unas tareas a un nuevo Gobierno despojado de la mayoría absoluta, ejercida de forma autoritaria, característica dominante de la derecha carpetovetónica. Para responder a los retos de la globalización, la oposición progresista debería construir un programa compartido que obligue al gobierno conservador a aplicar las reformas necesarias, un nuevo modelo educativo con una fuerte inversión en capital humano y un marco laboral que genere empleo estable y mejore la calidad del mismo.

Un programa reformista que permita la preservación del welfare, un modelo de desarrollo sostenible que apueste de forma decidida por la innovación, la reducción de la vulnerabilidad energética, el impulso de la economía circular, la puesta en valor de las infraestructuras existentes y el desarrollo de las infraestructuras y equipamientos sociales --medio ambiente, sanidad, educación, telecomunicaciones-- que presentan serios déficits de dotación como consecuencia de una política de austeridad indiferente a la brecha de desigualdad que generaba.

Dos variables dificultan la consecución de un acuerdo y son factores de inestabilidad permanente. El secesionismo catalán huérfano de liderazgo, en plena deriva de excitación centrifugadora, y el populismo de izquierda, respuesta a la cirugía sin anestesia aplicada durante la crisis y a la ausencia de una propuesta socialdemócrata actualizada.

Dos variables dificultan la consecución de un acuerdo en España y son factores de inestabilidad permanente: el secesionismo catalán huérfano de liderazgo y el populismo de izquierda

En el campo secesionista, existe un mundo económico catalán con cierta proyección internacional, que tiene sus empresarios infiltrados en el procés, como la famosa Sol Daurella, la "reina de la Coca-Cola", los Carulla, Grífols, Puig... al objeto de garantizar que los intereses de estos grandes grupos económicos no se tocarán. El propio conseller Junqueras, ejerciendo como president del Govern en funciones, intenta tranquilizar a ese mundo económico, apuntando que la independencia es una estrategia instrumental y que en cualquier escenario las empresas seguirían gozando de todas las facilidades, "los Estados más pequeños son mucho más manejables"...

Con relación a Podemos, la principal preocupación no es la radicalidad de su programa, cambiante y adaptable a las circunstancias electorales, ni su gesticulación mediática, lo que debe preocuparnos es su imprevisibilidad y la indefinición territorial de su modelo de Estado: federal, confederal, centrifugado, centralizado... De alcanzar el poder Pablo Iglesias, podría ser solo el presidente de los "Países Castellanos".

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¿Quién es... Manuel Gómez Acosta?
Manuel Gómez Acosta

Ingeniero industrial. Ha sido director de Relaciones Institucionales del Grupo Alstom en Cataluña (2004-2015) y vicepresidente del clúster ferroviario Railgrup (hasta octubre 2015). Anteriormente fue concejal en el Ayuntamiento de Barcelona por el PSUC (1982-1983), ingeniero industrial de la MTM (1974-1986), director de Cooperación Tecnológica Internacional de TMB (1986-1990), director general de TUBSA (1990-2001) e investigador y jefe de proyectos de estudios de infraestructura del IERMB (2001-2004).