Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Emma García presenta 'Viva la vida' / MEDIASET

Emma García reparte 'zascas' entre sus colaboradores

La presentadora de 'Viva la vida' saca los colores a dos miembros de su equipo que apenas pueden responder

3 min

El regreso de Emma García a Viva la vida tras padecer Covid ha sido sonado. Ha vuelto con más fuerza que nunca, renovada y dispuesta a no callarse nada. Tampoco con sus colaboradores.

Este fin de semana, la presentadora ha dejado sin palabras a dos de sus compañeros de plató con unos ‘zascas’ que aún resuenan en los platós de Telecinco.

La familia Campos

Todo sucedió este domingo, mientras en el programa se debatía acerca de la discusión que mantuvieran Alejandra Rubio y Carmen Borrego en directo. Esta última estaba presente y estaba dispuesta a una lluvia de críticas.

La hija de María Teresa Campos lo dijo sin tapujos. Fue al programa en el que colabora esperando lo peor, ya que sabe en qué consiste todo. Unas palabras que no han gustado mucho a Emma.

Puro sarcasmo

La periodista ha esperado su momento. “La Navidad suele servir para solucionar las cosas, mientras no te llames Carmen Borrego", sentenció. Una pulla que no ha sentado muy bien: “Qué buen rollo…”. "Te quiero mucho, Carmen, y lo digo irónicamente como tú me lo dijiste a mí el otro día", remataba la presentadora.

Pero la hija de la Campos no fue la única que recibió ese día. José Antonio Avilés, al ver que de parte de quien estaba García, intentó un acercamiento a ella y defendió fervientemente a Alejandra Rubio.

Risas en plató

El colaborador, que apenas pudo hablar durante todo el programa, aprovechó su momento para posicionarse a favor de la influencer. Dice que entiende su actitud y sus palabras y llegó a compararse con ella porque comparten edad y frescura, apunta.

Emma no daba crédito a los argumentos del exconcursante de Supervivientes y no dejó escapar este momento. “Una cosa es joven y otra ser fresco, ¿eh?”. El golpe fue tal que sus compañeros estallaron de risa. “El problema que tienes tú es que eres joven… y no fresco”, concluía. Avilés hizo oídos sordos, pero el zasca sonó como las campanadas de fin de año.