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Un avión de Vueling / EP

Vueling y British Airways mantienen sus vuelos a España aunque valoran cancelaciones

Los nuevos brotes ocasionados en España obligan a cambiar la estrategia turística de las aerolíneas

3 min

TUI, el mayor touroperador británico, decidió suspender todos sus vuelos a la España peninsular hasta, mínimo, el 9 de agosto por el crecimiento de brotes en el país. El resto de aerolíneas, debido a las nuevas restricciones que ha diseñado Reino Unido, ya prevén un descenso de viajeros en sus aviones y, aunque de momento descartan nuevas acciones, no cierran la puerta a futuras cancelaciones.

Según fuentes de Vueling y de British Airways (propiedad de IAG), los vuelos se mantendrán con normalidad en ambos sentidos (España-Reino Unido y Reino Unido-España) aunque ambas aerolíneas se plantean un nuevo escenario ante las restricciones de Reino Unido a aquellos turistas que tomen un vuelo desde territorio español. 

Cancelaciones

La obligación de pasar una reclusión de varios días “provocará cancelaciones y pérdida de ventas de nuevos billetes”, algo que las aerolíneas, tal y como ya sucedió en la primera oleada de coronavirus, no podrán sostener. Con los asientos bajo mínimos, no se descartan las cancelaciones de los vuelos. 

Con los nuevos movimientos realizados por TUI y las recomendaciones de Francia y Bélgica de no viajar a territorios españoles, el turismo catalán, valenciano y andaluz serán los peor parados y dejarán de recibir viajeros europeos ya que, de momento, las cancelaciones se están produciendo para el territorio peninsular y no en Baleares y en Canarias.

Duro golpe al turismo

Las nuevas restricciones aumentarían las pérdidas previstas en el sector del turismo, que ya ha tenido que ver cómo se cierran discotecas en Cataluña y se han acotado los horarios de cierre en varias comunidades autónomas.

Naciones Unidas puso cifras al desplome del turismo y analiza cómo afectará la crisis del coronavirus a los ingresos país por país. El informe de la ONU cifra en 77.000 millones de euros las pérdidas del sector turístico en España y apunta al rescate de empresas viables (como aerolíneas u hoteles) y, en nuestro caso, a la prolongación de los ERTE como medidas para paliar ese agujero económico.