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Un pozo de la compañía Aramco en Arabia Saudí / EUROPA PRESS

Aramco, la mayor empresa del mundo es una petrolera saudí

Produce el 10% de todo el petróleo mundial, lo que le aportó un beneficio en 2018 de 99.130 millones de euros

06.10.2019 00:00 h.
9 min

No es estadounidense, como Apple, Microsoft o Facebook, compañías que acostumbran a copar los primeros puestos de los rankings de mayores y más rentables empresas del mundo. La mayor compañía de todas, hasta el punto de que su resultado neto supera al de las tres citadas de Estados Unidos juntas, se llama Saudi Aramco o simplemente Aramco, y es una petrolera de Arabia Saudí. Sus cifras son estratosféricas y su volumen de negocio, también. Aramco produce aproximadamente el 10% de todo el petróleo mundial, lo que le otorgó un beneficio en 2018 de cerca de 100.000 millones de euros (99.130 millones).

Aramco es una empresa estatal desde finales de 1970 y está bajo el férreo control de la monarquía que gobierna Arabia Saudí, como casi todo en aquel país. Produce cada día diez millones de barriles de petróleo, que suponen unos ingresos de unos 324.380 millones de euros, datos que conocemos desde este año, pues anteriormente la compañía no los facilitaba. De hecho, la empresa no ofreció cifra alguna en los 40 años que lleva operando hasta este 2019, cuando se los facilitó a Moody’s para obtener una calificación sobre una emisión de bonos de casi 9.000 millones de euros. Así, la crediticia desvelaba que la firma produjo en 2018 un total de 13,6 millones de barriles de petróleo al día y su facturación neta fue de 227.776 millones. Ahora el objetivo es integrarse en los mercados globales de capital y preparar su salida a bolsa para 2021, que será la mayor de todos los tiempos.

Con el príncipe heredero al frente

La empresa está dirigida desde junio de 2017 por el príncipe heredero Mohammad bin Salman Al Saud, de 34 años, colocado a dedo en el cargo por su padre, el rey Salmán Salman bin Abdulaziz, que lo concibió con su tercera esposa y que también le convirtió en viceprimer ministro del país, ministro de Defensa, presidente del Consejo de Asuntos Económicos y de Desarrollo, y del Consejo de Asuntos Políticos y de Seguridad.

El príncipe Mohammad bin Salman Al Saud / EUROPA PRESS
El príncipe Mohammad bin Salman Al Saud / EUROPA PRESS

El príncipe heredero se ha encargado de acometer reformas en todos los ámbitos, pero faltaba el económico, que ahora promueve con el plan Visión 2030. El objetivo es cambiar la imagen de un país donde hasta no hace mucho las mujeres tenían prohibido conducir, para tratar de abrir las puertas al capital privado extranjero. Es una labor ardua y no ayudan acciones como el asesinato del periodista Jamal Khashoggi el pasado año en la embajada de Arabia Saudita en Turquía.

Mohammad bin Salman es, por otra parte, un entusiasta enemigo del Daesh y en diciembre de 2015 estableció la Coalición contra el Terrorismo Militar Islámico (IMCTC), una alianza islámica liderada por su país, aunque a él enemigos no le faltan.

Ataque con drones

Prueba de ello fue el ataque con drones que se produjo el sábado 14 de septiembre contra dos de las instalaciones de Aramco, que provocó serios daños y un auténtico roto a la cotización del crudo. Los ataques se registraron en la refinería de Abqaiq, la mayor de Arabia, y la de Khurais, la segundo más grande. La consecuencia fue el mayor repunte del precio del crudo desde 1988, entre el 15% y el 20%, cuyos efectos definitivos aún están por verse. La producción saudí de petróleo se redujo tras estos ataques de 10 a 5,7 millones de barriles al día, lo que supone un recorte del 5% en la producción de todo el petróleo mundial. Los atentados con drones y sus consecuencias llevaron al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a anunciar que autorizaría la utilización de las reservas nacionales de crudo si fuera necesario.

Quien se encuentra detrás de esos ataque es incierto. EE.UU culpa a Irán, aunque los reivindicaron los rebeldes hutíes de Yemen, contra los que combate una coalición internacional liderada por Arabia Saudita desde hace cuatro años. Y es que, como citábamos, el príncipe heredero tiene muchos enemigos, especialmente en su entorno geográfico.

Instalaciones de Aramco en Abqaiq, que fueron atacadas con drones / EUROPA PRESS
Instalaciones de Aramco en Abqaiq, que fueron atacadas con drones / EUROPA PRESS

La mayor salida a bolsa de la historia

Saudi Aramco prepara su salida a bolsa al menos desde 2016, algo que era materialmente imposible sin facilitar sus datos, y será la mayor de la historia, previsiblemente en 2021. Al menos esa ha sido la última fecha anunciada por la empresa, que cuenta con malos precedentes en este sentido, pues ya quiso ejecutarla en 2017 y 2018 y en ambos casos fue postergada. Los saudíes piensan, o eso dicen, que la compañía vale dos billones de dólares, como cuatro veces Apple, aunque deberá confirmarse. Los analistas estadounidenses ven la cifra desmesurada, aunque lo son todas las que tienen que ver con la compañía. 

El reciente ataque con drones que sufrió la compañía hace recelar ahora a los inversores sobre la brutal salida a bolsa, puesto que ven un riesgo alto de aventurarse en una entidad con adversarios tan poderosos como para alterar notablemente la producción y el precio del petróleo con un ataque desde el cielo. Y es que aunque Aramco sea una empresa nacional, prevé vender pequeños pero carísimos porcentajes a inversores, en dos fases, la primera poniendo a la venta un 1% en Arabia Saudita a finales de este año y la segunda en 2020 fuera del país. Se desconoce aún dónde y qué porcentaje pero los distintos mercados se frotan las manos a la espera de esta oportunidad.

En Arabia Saudita presumen de contar con la empresa más rentable del mundo y tiene un amplio margen de maniobra, pues dispone de enormes reservas de crudo, los mejores niveles de producción, costos de producción muy bajos y miles de clientes en todo el mundo, entre ellos España, que compra a Arabia Saudita el 9,7% del total de petróleo que adquiere el país, cuyo mayor vendedor es México.

Uno de los pozos de Saudi Aramco, la empresa más rentable del mundo / EUROPA PRESS
Uno de los pozos de Saudi Aramco, la empresa más rentable del mundo / EUROPA PRESS

Últimos resultados

Saudi Aramco ganó un 11,3% menos hasta junio de este año, disminuyendo sus ingresos hasta los 146.756 millones, pero, pese a ello, sus números la siguen confirmando como la empresa más rentable del mundo, con un beneficio neto de 42.033 millones de euros.

Aramco abonó en el primer semestre al Estado saudí, único accionista de la compañía, 41.514 millones de euros en concepto de dividendos, frente a los 28.636 del mismo periodo de 2018, incluyendo el pago de un dividendo ordinario de 23.616 millones y uno extraordinario de otros 17.898 millones.

Su nuevo negocio multimillonario

La compañía va a comprar en breve, además, el 20% del negocio petroquímico de la firma india Reliance Industries, con quien ya ha suscrito un acuerdo no vinculante con vistas a la adquisición de ese 20% de la empresa, cuyo valor se ha estimado en 67.092 millones de euros.

Como parte del acuerdo, Saudi Aramco suministrará a largo plazo medio millón de barriles diarios de petróleo a la refinería de Jamnagar, propiedad de Reliance Industries, la mayor empresa privada de la India, con una facturación de 80.590 millones de euros.