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Un persona sintecho que vive en la calle / ARRELS

92 personas viven en las calles de L'Hospitalet

63 ciudadanos lo hacen al raso y 30 residen en vehículos abandonados en la vía pública

2 min

L'Hospitalet de Llobregat ha contabilizado un total de 92 personas que duermen en sus calles, de las cuales 62 lo hacen al aire libre y 30 en coches, furgonetas o camiones abandonados. Los datos se han extraído del primer recuento de personas sin hogar, organizado conjuntamente por las comunidades parroquiales de la ciudad, Cruz Roja, Cáritas Barcelona y la Fundación La Viña.

El problema de las personas sintecho se extiende por igual a todos los barrios de la ciudad. En concreto, 17 lo hacen en el Distrito I, integrado por los barrios de Centro, Sanfeliu y Sant Josep, 19 en el Distrito II (La Torrassa y Collblanc), 16 en el Distrito III (Santa Eulalia y Granvia Sur), 12 en el Distrito IV (La Florida y Les Planes), 15 en el Distrito V (Can Serra y Pubilla Casas) y 13 en el Distrito VI (El Gornal y Bellvitge). A estas últimas se deben incluir las 14 personas que duermen en automóviles estacionados en la vía pública y las 50 que lo hacen en el albergue municipal.

170 voluntarios

El recuento de personas que duermen en las calles de L’Hospitalet, el primero de este tipo que se hace, se inició a las 23.30 de la noche de este miércoles. Durante más de dos horas, 170 voluntarios y voluntarias recorrieron las calles del municipio para dejar constancia del número exacto de ciudadanos que duermen al raso. Los representantes del grupo que organiza el recuento han considerado que se trata de "un hito histórico". De la misma forma, afirman que esta acción "permite poner en la agenda municipal la pregunta sobre qué hacer para mejorar las condiciones de vida de estas personas", para fortalecer las acciones que ya se llevan a cabo desde las entidades convocantes.

Los organizadores han asegurado que seguirán trabajando para mejorar la vida de las personas sin hogar y para que se garanticen los derechos de todos sus habitantes. Se trata de un reto que consideran "esencial" afrontar de forma conjunta entre la administración y la sociedad civil.