Imagen de archivo de una niña víctima de 'bullying' / FREEPIK

Imagen de archivo de una niña víctima de 'bullying' / FREEPIK

Vida

Bullying, “¿qué hago si mi hijo es el acosador?”

Una reciente investigación indica que casi dos estudiantes por clase de promedio reconocen sufrir acoso escolar

27 enero, 2024 00:00

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El acoso escolar afecta de forma contundente al desarrollo infantil a nivel emocional, social y educativo. Una reciente investigación llevada a cabo por la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid junto a la Fundación ColaCao muestra que el 6,2% -casi dos alumnos por aula de promedio- de los estudiantes de entre cuarto de primaria y cuarto de la ESO afirman haber sufrido bullying en los últimos dos meses. En contraposición, el 2,1% de los encuestados reconoce haber acosado a compañeros.

De acuerdo con estas cifras, en España habría actualmente casi 220.000 estudiantes víctimas de acoso escolar y más de 74.000 acosadores. Mucho se ha escrito sobre cómo detectar y actuar si uno de nuestros hijos sufre acoso. Sin embargo, ¿qué hacemos si nuestro hijo es el acosador? Para responder esto primero hay que preguntarse por las causas que llevan a un niño a actuar así con sus iguales.

Alumnas de una escuela Primaria

Alumnas de una escuela Primaria EFE

TDHA, posible causa de conductas impulsivas

“No hay un único motivo que lleve a un niño a actuar de ese modo”, sostiene Montse Busquets, psicóloga infantil y juvenil en TREC Centre Psicologia. “Pueden ser niños que experimentan conflictos o abusos en su ámbito familiar, y en consecuencia proyectan sus frustraciones y/o ese modelo de interacción acosando a otros”, revela.

También, añade, podemos encontrar a niños que han sido víctimas de bullying y como mecanismo de defensa se convierten en acosadores. La presión social puede ser un fuerte detonante para lanzarse al acoso, especialmente cuando necesitan la aceptación del grupo, señala la profesional. La falta de habilidades y recursos de gestión emocional -como ausencia de empatía-, sumados a problemas de salud mental, son caldo de cultivo de este tipo de violencia. El Trastorno Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA) puede ser también causa de este tipo de conductas impulsivas.

Necesidades de aceptación y validación del grupo

En general, resume esta psicóloga, los acosadores son niños “con necesidades de control, de liderazgo y de mostrarse superior a los demás considerando la violencia como la principal vía para conseguir la aceptación y la validación del grupo”.

Imagen de archivo de un niño sufriendo bullying / PIXABAY

Imagen de archivo de un niño sufriendo bullying / PIXABAY

También suelen ser personas con baja autoestima, serias dificultades para reconocer los errores y establecer relaciones positivas con sus iguales, con baja tolerancia a la frustración, con falta de empatía y con problemas para manejar sus emociones.

Ayuda y acompañamiento

Si como padres detectamos que nuestro hijo es causante de bullying hacia otro compañero, Busquets destaca la importancia de frenar la situación de forma inmediata. Eso se traduce en informar y/o denunciar el acoso hablando con el colegio. “A partir de aquí, será prioritario hablar con estos chicos, entender su perspectiva y los motivos que hay detrás de ese comportamiento y, tras ello, enfocarnos en trabajar habilidades sociales, técnicas de autocontrol y regulación de la conducta, manejo de las emociones y mejorar su autoestima”, aconseja Montse Busquets.

“Tanto los niños acosadores como las víctimas requieren de mucha comprensión”, explica. Por ello, como padres “debemos aprender a acompañarlos, y ayudarles con sus carencias psicoemocionales”. Emplear el castigo no funciona, sentencia. “Es más importante ocuparnos de mejorar su autoestima, fomentar estrategias de resolución de conflictos, habilidades sociales, manejo de las emociones y fomentar herramientas de autocontrol”.

Mochilas de alumnos en clase

Mochilas de alumnos en clase EUROPA PRESS

La importancia de la prevención

La prevención del bullying es esencial. Por ello, desde TREC Centre Psicologia recomiendan trabajar desde edades tempranas la empatía, el respeto hacia los demás y poner en marcha programas de educación emocional como parte del currículum. “Debemos involucrar a las familias proporcionándoles cursos y fomentando una comunicación abierta entre padres y escuela, y para ello es fundamental establecer políticas educativas claras e implementar programas educativos sobre el bullying”.

“La prevención del acoso escolar es un esfuerzo conjunto que requiere la colaboración de la comunidad escolar, padres y la sociedad en general”, concluye.