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Quim Torra, junto a Puigdemont, en una imagen reciente

Torra, Mas y Puigdemont reclaman al Rey una autoenmienda

Piden a Felipe VI que aproveche su presencia en Tarragona para “recoser” lo que “provocó” el 1-O, admitiendo "la violencia y la represión" que , a su juicio, empleó el Estado

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Carta al rey Felipe. El presidente Quim Torra, junto a los expresidentes Artur Mas y Carles Puigdemont, quieren que el rey Felipe se autoenmiende. Torra irá al acto de este viernes en Tarragona, en la inauguración de los Juegos del Mediterráneo, al que asistirá el Rey y el presidente Pedro Sánchez, pero para justificar esa presencia, el presidente de la Generalitat ha anunciado que le ha enviado una carta al jefe del Estado, firmada también por Mas y Puigdemont, en la que reclaman que abandere la nueva etapa de diálogo que debería pasar, a su juicio, por “reparar y coser eso que la violencia, la represión y la persecución contra el referéndum del 1-O provocaron”.

Torra lo ha explicado en el Parlament, tras una pregunta de Albert Batet, portavoz de Junts per Catalunya, en la que ha acusado al Rey de estar al margen de lo que ocurre en Cataluña. Según Torra, el jefe del Estado debe dirigirse a los catalanes, y “comentar” su actuación el 3 de octubre, cuando, con un duro discurso, directo, abrió la vía a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Diálogo

“Os queremos recibir con la voluntad de abrir una etapa de diálogo, negociación, reconocimiento, respeto democrático, modernidad institucional y respeto por los derechos civiles y políticos y las libertades fundamentales”, ha asegurado Torra.

Con esa petición, Torra ha dado a entender que asistirá al acto, a la espera del discurso del Rey. “Abristeis una herida considerable en muchos ciudadanos que no habrían pensado nunca que el jefe del Estado daría su aprobación a la violenta represión de la policía contra ciudadanos completamente pacíficos”, se constata en la carta.

Intereses particulares

El independentismo se acoge a esa cuestión, al referéndum del 1-O y a la “represión” del Estado para cohesionar a los suyos, en un momento en el que la situación política ha cambiado por completo, con el acceso de Pedro Sánchez al Gobierno. La idea es que el Rey busque un papel neutral, entre el Estado y los independentistas que se consideraron ofendidos. “¿No tendríais que situaros por encima de unos intereses particulares e intentar ser una voz de conciliación y de defensa del diálogo”, añade la misiva.