Menú Buscar
El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol / EP

Rull, Turull y Forn reclamaron una visita de Jordi Pujol

El expresidente, distanciado con el independentismo, ofrece consejos a los que fueron sus seguidores en Convergència en la prisión de Lledoners

17.07.2019 00:00 h.
5 min

Un poco de aliento, apoyo moral del único líder que ha tenido el mundo convergente, a pesar de todo lo que ha ocurrido con él mismo y su familia y con el proceso soberanista. Josep Rull, Jordi Turull y Joaquim Forn pedían desde hace meses que Jordi Pujol fuera a visitarles. Y, finalmente, esa reunión se produjo la semana pasada, en el centro penitenciario de Lledoners.

Pujol saludó al resto de presos, que pudo ver en los locutorios, pero se reunió sólo con los tres políticos convergentes, los que han trabajado con él desde hace años, y que han sido, de hecho, sus seguidores, a pesar de algunas diferencias. Es el caso de Josep Rull, admirador de Pujol, aunque recibiera las primeras reprimendas del expresident en su época de líder de la JNC, las juventudes de Convergència, cuando fue de los primeros en apostar por el soberanismo.

El 'exconseller' de Presidencia Jordi Turull (d), y Josep Rull (c) 'exconseller' de Territorio, durante una sesión del juicio del 'procés' de los independentistas en el Tribunal Supremo / EFE
El 'exconseller' de Presidencia Jordi Turull (d), y Josep Rull (c) 'exconseller' de Territorio, durante una sesión del juicio del 'procés' de los independentistas en el Tribunal Supremo / EFE

Distanciamiento de Pujol

Pujol recriminaba a Rull por aquellos congresos en los que los jóvenes convergentes se distanciaban del autonomismo de sus mayores, pero, al mismo tiempo, le servía para mantener la llama y la presión de cara a garantizar la longevidad de su proyecto político.

A los tres, Pujol les expuso, según fuentes conocedoras, su distanciamiento con el proyecto rupturista llevado a cabo en los últimos cinco años. Pero con mucho tacto. La voluntad de un veterano Pujol, cansado y con el convencimiento de que la sociedad catalana le ha apartado como si ya no existiera, después de su confesión en julio de 2014 sobre su cuenta en Andorra, es mostrar su distancia, pero ofreciendo al mismo tiempo apoyo moral por las posibles penas de prisión que podría comportar la sentencia del Tribunal Supremo. Desde su experiencia personal –estuvo preso durante el franquismo—, Pujol les ofreció apoyo y les pidió paciencia, a la espera de lo que decidan los jueces.

Jordi Turull (JxCAT) se despide desde el escaño al finalizar la sesión constitutiva de las nuevas Cortes Generales / EFE
Jordi Turull (JxCAT) se despide desde el escaño al finalizar la sesión constitutiva de las nuevas Cortes Generales / EFE

Hombres de Convergència

La relación de Pujol con Rull es estrecha porque, además, el exconsejero de Política Territorial es uno de los amigos más cercanos de Oriol Pujol Ferrusola. Pujol también mantiene una buena relación con Jordi Turull, que ha sido de los dirigentes de Convergència más queridos por el clan, siempre dispuesto a cumplir con los encargos menos agradecidos.

Turull, junto a Josep Rull, estuvo en las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) el 16 de abril de 2013, cuando ofrecieron su apoyo a Oriol Pujol en su declaración por el caso ITV, que le ha llevado a la cárcel --disfruta ahora del tercer grado— y se mostrado siempre cercano a la familia Pujol y a Artur Mas, como demostró en la comisión del caso Palau en el Parlament, sobre el 3%, el cobro de comisiones de CDC por obra pública, con una defensa cerrada del tesorero del partido, Daniel Osàcar.

El concejal Joaquim Forn, junto a su compañera de partido Elsa Artadi en el pleno del ayuntamiento de Barcelona / EUROPA PRESS
El concejal Joaquim Forn, junto a su compañera de partido Elsa Artadi en el pleno del ayuntamiento de Barcelona / EUROPA PRESS

Los jóvenes 'indepes' del 92

Respecto al concejal de Barcelona, Jordi Pujol también se siente próximo. El expresidente quiso estar en la presentación del libro de Joaquim Forn (Escrits de presó), en septiembre de 2018, en una de sus contadas presencias públicas, junto al presidente Quim Torra y al expresidente Artur Mas. Los tres, de hecho, forman parte de una generación de convergentes que mostraron su apuesta por la independencia desde el primer momento, con acciones en 1992 en los Juegos Olímpicos en Barcelona, dentro de la campaña Freedom for Catalonia. Entonces el propio Jordi Pujol hizo la vista gorda.

De hecho, había alentado la campaña, suministrando medios desde la Generalitat. Sus hijos Jordi, Oriol y Oleguer jugaban a la independencia, junto a Forn, Rull, Turull y Marc Prenafeta, el hijo de su mano derecha en el Govern, Lluís Prenafeta. Ahora, 27 años después, los visita en la cárcel para darles ánimo.