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Carles Puigdemont, en una imagen de archivo / EFE

Puigdemont pretende volver a España al estilo Assange

El expresidente calibra entrar en el país a través de la Embajada alemana para eludir la detención, mientras que el revolcón del Tribunal de Estraburgo genera un cruce de acusaciones entre 'indepes'

8 min

La “astucia” de Carles Puigdemont adquiere tintes surrealistas. El próximo 17 de junio está citado a comparecer ante la Junta Electoral Central (JEC) para recoger su acta de eurodiputado. Pisar terreno español implicaría su detención automática. De ahí que, según aseguran fuentes diplomáticas, los asesores del expresidente hayan calibrado una rocambolesca estrategia, sin visos de prosperar: llegar a España a través de la Embajada o de un Consulado de Alemania, país donde Puigdemont fue detenido y posteriormente puesto en libertad. Al más puro estilo Assange. De esta forma no podría ser enjuiciado por rebelión o sedición, ni ser encarcelado provisionalmente, porque la autorización de entrega concedida por el Tribunal de Schleswig-Holstein sólo se refería al delito de malversación. Según el principio de especialidad, sólo podría ser juzgado en España por ese delito.

"Es ridículo"

La estrafalaria idea ha causado cierta hilaridad en los ámbitos diplomáticos. “Resulta ridículo pensar que Alemania pudiera introducir a Puigdemont en España a través de su Embajada o de sus Consulados, como si fuera una pieza de su valija diplomática”, explica a Crónica Global el embajador José Antonio de Yturriaga

Insiste el diplomático en que, si el expresidente regresara a España, “sería detenido por la policía y puesto a disposición de los tribunales. Puigdemont tratará de organizar el mayor estrépito posible para desprestigiar a España y a sus tribunales, pero no creo que se atreva a venir a España para incurrir el riesgo de ser detenido y enviado a prisión”.

Se la curiosa circunstancia de que el fundador de Wikileaks, Julian Assange, detenido en abril en el interior de la Embajada ecuatoriana en Londres donde se refugió en 2012 tras publicar miles de documentos secretos de Estados Unidos, se reveló como un firme defensor de la independencia de Cataluña. Incluso trascendieron los pagos que supuestamente le hizo el Gobiero catalán, a través de Diplocat, así como la reunión que Oriol Soler, gurú del procés, mantuvo con Assange en noviembre de 2017 en Londres durante cuatro horas.

Tanto Puigdemont como el presidente Quim Torra devolvieron el gesto criticando en las redes sociales su arresto.

Desde que se presentó como candidato de Junts per Catalunya al Parlamento europeo, Puigdemont ha insistido en que logrará la inmunidad y que no es necesario desplazarse a España para jurar o prometer la Constitución y recoger la credencial. El Parlamento europeo ha sido muy claro al respecto, pues entiende que son los Estados de la UE los que determinan ese protocolo.

Tal como publico ayer Crónica Global, la eventual inmunidad penal que se le conceda a Puigdemont en el caso de que lograr recoger el acta “lo será para los actos realizados durante su mandato en el Parlamento Europeo”, explica José Antonio Perea Unceta, profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad Complutense de Madrid.

La reunión de Oriol Soler con Julian Assange en Londres el 9 de noviembre de 2017 / CG

La reunión de Oriol Soler con Julian Assange en Londres el 9 de noviembre de 2017 / CG

La aventura europarlamentaria del de Waterloo, dice Pere Unceta, “tiene muy poco recorrido: si va a Madrid a recoger su acta de diputado europeo será seguramente detenido. Y si intenta la obtención de la condición de parlamentario sin cumplir el procedimiento establecido legalmente, podrá discutirlo y protestarlo, pero no le servirá más que para hacer ruido. En el Parlamento Europeo saben perfectamente que este señor tiene pendiente un juicio por presuntos delitos graves cometidos con mucha anterioridad a su elección”.

El revés del Tribunal de Estrasburgo

Estrasburgo rechaza el recurso contra la suspensión del pleno posterior al 1-O

El independentismo más irredento se lo juega todo a la carta europea, convencido de que en un futuro, su causa recibirá respaldo internacional. Sin embargo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) propinó ayer un serio revés al procés al rechazar el recurso presentado tras la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de suspender el pleno en el que Puigdemont tenía previsto "explicar los resultados y efectos del referéndum". Avala, en este sentido, la necesidad de "proteger el orden constitucional" español.

La resolución ha supuesto un jarro de agua fría para los secesionistas, que se han enzarzado en un cruce de reproches en las redes sociales. Abrió fuego el exconsejero de la Generalitat Josep Huguet, quien escribió que "después de lo del TEDH, eso de la vía jurídica europea no será un camino de rosas como vaticinaban abogados que han acabado haciendo de políticos". Gonzalo Boye, abogado de Puigdemont, se dio por aludido y respondió que "igual deberías preguntarte quién hizo ese recurso porque el TEDH y el TJUE son sitios muy técnicos a los que hay que llegar con los deberes hechos y los pantalones en su sitio".

Por su parte, Andreu Van den Eynde, abogado de Oriol Junqueras, intervenía con la siguiente frase: "Como bien sabes el representante de los demandantes no es necesariamente el redactor. La demanda que, por cierto, no hubiera redactado yo en inglés, pero la letrada que se encargó hizo los deberes lo mejor que pudo".