Una mesa con papeletas en el 1-O tras el expresidente, Carles Puigdemont / CG

Una mesa con papeletas en el 1-O tras el expresidente, Carles Puigdemont / CG

Política

Puigdemont supervisó los contratos ilegales del 1-O hasta el último detalle

La Guardia Civil apuntala los indicios por malversación de caudales públicos contra el expresidente de la Generalitat en la organización del referéndum

6 febrero, 2018 00:00

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont negoció y aprobó los contratos que se formalizaron con distintas empresas privadas para el desarrollo del referéndum ilegal del 1-O.

La Guardia Civil llega a esta conclusión en uno de sus recientes informes encargados por el juez que investiga la llamada Operación Anubis, el magistrado de instrucción número 13, Juan Antonio Ramírez.

Fragmento del informe de la 'Operación Anubis' / CG

Fragmento del informe de la 'Operación Anubis' / CG

Fragmento del informe de la 'Operación Anubis' / CG

Fragmento del informe de la 'Operación Anubis' / CG

Fragmentos del informe de la 'Operación Anubis' / CG

Dos testigos coincidentes

Según los investigadores de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, al menos dos testigos confirman que a mediados del pasado mes de agosto, a pocas semanas de la celebración del referéndum ilegal, Carles Puigdemeont, Oriol Junqueras, Marta Rovira y al menos otras 15 personas vinculadas con el llamado comité estratégico por la independencia, se reunieron con ellos para abordar el diseño de la puesta en marcha de la consulta y para la contratación, a tal efecto, de distintas empresas.

Se trata de Vicent Nos Ripollés, empresario del sector informático, propietario de la empresa Bloockroot que se dedica a “consultoría y la elaboración de contratos inteligentes para gestión de capitales y toma de decisiones”. El otro testigo es Quim Franquesa Padrós, experto en políticas de participación ciudadana.

Reunión en Pedralbes

Ambos declararon ante la Guardia Civil y reconocieron haber participado en esa reunión al máximo nivel que se inició a las diez de la mañana del día 16 de agosto en el palacio de Pedralbes de Barcelona.

"Nos insiste en que nunca trabajó para la Generalitat, pero si reconoce que realizó una propuesta de trabajo para crear un sistema de cuantificación de los votos en el extranjero durante el referéndum ilegal del 1-O. Nos dice que se echó para atrás al entender que la consulta era ilegal".

Proyecto presupuestado

Por su parte, Franquesa confirma su asistencia a esa reunión “reservada y operativa” al máximo nivel en la que según explica se abordaron los detalles de los programas informáticos necesarios para el recuento electrónico de los votos. Franquesa reconoce a la Guardia Civil que, por encargo de los contratantes, diseñó un programa que llegó a presupuestar en más de 500.000 euros.

Franquesa dice que, de la mano y a instancias de los allí presentes, se reunió con altos mandos del Centro de Tecnologías de la Información de la Generalitat, CTTI, para darle forma la proyecto, aunque éste no llegó a consumarse porque lo abandonó tras comprobar que la Generalitat no cumplía con los pagos acordados.

Puigdemont al frente

Uno y otro confirmaron a los agentes que Puigdemont estaba no sólo al corriente de los detalles tecnológicos de los productos que iban ser contratados, sino que asentía cada vez a que Marta Rovira le interpelaba sobre las características de los dispositivos y sistemas electrónicos e informáticos que iban a hacer posible el recuento en la votación.

Esta línea de investigación no ha hecho más que empezar y se enmarca en las indagaciones de la Guardia Civil para acreditar ante el juez de Barcelona y ante el magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, el delito de malversación por el que vienen siendo investigados los líderes de procés.