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Carles Puigdemont, con una bandera estelada independentista en la mano junto a la tertuliana de TV3 Pilar Rahola y un grupo de amigos

Puigdemont: "Las banderas y los himnos nunca fallan"

El dirigente independentista critica el uso de simbología española en un acto en memoria de las víctimas del coronavirus

Ricard López
3 min

Criticar banderas e himnos después de haber militado durante décadas en el partido nacionalista aún hoy gobernante en la Generalitat --CiU, origen del actual JxCat--, de haber realizado un referéndum ilegal de secesión y de haber declarado la independencia unilateral de Cataluña. Carles Puigdemont es capaz de denunciar el uso de simbología política aunque, eso sí: solo si es la española.

El expresidente de la Generalitat fugado en Bélgica ha hecho bueno el popular refrán de "ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio" al quejarse del uso de una bandera española de grandes dimensiones en un homenaje a las víctimas del coronavirus realizado en la localidad madrileña de Valdebebas. Algo que le ha molestado sobremanera, y que no ha dudado en condenar con vehemencia con un mensaje en inglés en sus redes sociales.

"España tiene muchos problemas. Pero ellos (sic) siguen aplicando las mismas viejas recetas: izan la mayor bandera española de 75 metros cuadrados, con 11 kilos de peso y un mástil de 25 metros. La deuda pública sigue siendo insostenible y los contagios crecen, pero las banderas y los himnos nunca fallan", ha lamentado Puigdemont.

Se 'olvida' de la 'senyera' del Born

Lo sorprendente del caso es que las "recetas" repudiadas, así como el uso de "himnos y banderas" --en su caso, catalanes--, no es algo a lo que Puigdemont sea ajeno, ni mucho menos. Más bien todo lo contrario pues, al igual que sus correligionarios políticos, ha recurrido a ellos con entusiasmo y hasta la saciedad a lo largo de toda su carrera política. Y también han sido omnipresentes en los actos y en la obra de gobierno de su partido. En este sentido, y a modo de ejemplo, baste recordar que el mástil de la enorme senyera catalana que preside el Centre Cultural del Born en Barcelona sólo tiene 8 metros menos que los que él denuncia en su tuit. Concretamente, 1.714 centímetros, una cifra de especial significado para los nacionalistas catalanes. Y su coste no fue, precisamente barato: el ayuntamiento del convergente Xavier Trias --dirigente del mismo partido que Puigdemont-- pagó por su instalación en 2013 más de 74.000 euros a cargo del erario público.

Agentes de los Mossos vestidos de gala izando la bandera catalana en el mástil del Centro Cultural del Born / @oguardingo (TWITTER)
Agentes de los Mossos vestidos de gala izando la bandera catalana en el mástil del Centro Cultural del Born / @oguardingo (TWITTER)