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Artur Mas (CiU, uno de los partidos tradicionales), rogando a Carles Puigdemont / FOTOMONTAJE DE CG

Mas ruega a Puigdemont que le deje hacer las listas de las autonómicas de JxCat

El 'expresident' viaja a Waterloo para buscar un acuerdo interno con el fugado que permita al espacio exconvergente un futuro como partido

20.06.2019 00:00 h.
6 min

Viaje a Waterloo. Esos vuelos a Bélgica son constantes. Este martes se trasladaron alcaldes y dirigentes del PDeCAT, y este miércoles lo hizo Artur Mas. Quería entrevistarse con Carles Puigdemont. Y al expresidente le ha rogado que le deje hacer las listas electorales de las autonómicas, que le permita un papel de organizador interno de Junts per Catalunya, para garantizar un futuro como partido que ahora no tiene.

Mas lo quiere intentar. Y pide y ruega y señala y afirma. Ejerce todos los papeles posibles, porque sabe que, todavía, sigue siendo un referente en ese mundo posconvergente, y porque ha interiorizado que la figura de Puigdemont, pese a lograr votos en las elecciones europeas, imposibilita el cauce normal de un partido político que quiera competir con Esquerra Republicana y que desee gestionar la Generalitat.

Mas, "jefe interno"

A Mas se le reconoce ese rol. Y algunas cosas han comenzado a cambiar, aunque hay interpretaciones distintas sobre ello. Mas no desea estar en primera línea, aunque saltará al campo de juego si se le pide. Lo que quiere es ser el “jefe interno”, mientras que Puigdemont seguirá siendo la gran referencia del independentismo, con sus labores internacionales, mientras pueda representarlas. Puigdemont también ha asumido que la fuerza política de Junts per Catalunya no puede seguir igual, con un caos interno que ha provocado dolorosas derrotas en las elecciones municipales, y lo que es peor: “Acuerdos entre otras fuerzas, particularmente ERC, que nos han dejado en la estacada por la falta de dirección, por la falta de gestión”, según un dirigente convergente.

La cúpula del PDeCAT, Elsa Artadi, Carles Puigdemont y Artur Mas; en una imagen de archivo
La cúpula del PDeCAT, Elsa Artadi, Carles Puigdemont y Artur Mas; en una imagen de archivo

Lo que está en juego es un acuerdo entre Mas y Puigdemont. Pero el veterano expresidente no lo tiene fácil. “Puigdemont puede llegar a acuerdos con él y engañarlo de nuevo, porque él sí tiene claro que debe existir un conflicto permanente”, señalan las mismas fuentes.

Los candidatos de Mas y de Puigdemont

Entonces, ¿qué hacer? Mas ejerce ahora como una especie de embajador del mundo posconvergente ante Puigdemont. Y le pide que él se pueda encargar de la confección de las listas electorales --las primeras, las de las autonómicas que están al caer--, de la estructura interna y de los nuevos liderazgos que se deberán promocionar. Mas tiene dos nombres: el alcalde de Igualada, Marc Castells, y la consejera de Empresa, Àngels Chacón. “Puede que Puigdemont acepte ahora que se impulsen esos nombres, pero él está pensando en Laura Borràs o en Elsa Artadi, y la pregunta que está en el aire es si le volverá a engañar”, señalan las fuentes consultadas.

Àngels Chacón, 'consellera' de Empresa y Conocimiento / EP
Àngels Chacón, 'consellera' de Empresa y Conocimiento / EP

El plan de Mas, que se ha denominado como la operación Mas, es que él sea una especie de secretario general, sin ser candidato a la Generalitat, y, junto a un secretario de organización, reformular todo el espacio. Pero Puigdemont no hace nada sin un mensaje interno. Y este martes recibió a una representación de alcaldes, con una atención especial a Jordi Masquef (Figueres); Carmela Fortuny (Sant Cugat), y Rosa Maria Perelló (Tàrrega). Se trata de tres alcaldes que fueron desbordados por pactos entre ERC, PSC y la CUP.

El mensaje de Puigdemont

¿Qué quería decir Puigdemont? Que nadie “en el interior” ha dado la talla, ni se ha estado pendiente de que eso no pudiera ocurrir.

Mientras, el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, señalaba en un artículo en La Vanguardia que se debe acabar el tiempo de la “autodestrucción” y que todos deben colaborar para hacer de Junts per Catalunya un partido viable. ¿Pero quién lo pone en pie?

Miembros de La Crida Nacional per la República, el partido de Jordi Sànchez / EUROPA PRESS
Miembros de La Crida Nacional per la República, el partido de Jordi Sànchez / EUROPA PRESS

¿Y la Crida?

El PDeCAT se disolverá en Junts per Catalunya. De La Crida Nacional per la República nadie sabe nada, aunque era la gran apuesta de Puigdemont. La preside Jordi Sànchez, con Toni Morral como secretario general. Pero ha quedado desactivada.

Y, con todo ese espacio roto, con pérdidas electorales sonoras, con sólo Reus en manos posconvergentes y con la necesidad de pactar con ERC para tener poder en las diputaciones de Girona, Tarragona y Lleida, aparece de nuevo Artur Mas, pero para rogarle a Puigdemont que le deje mandar “internamente”.