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Jaume Aragall, con Puigdemont, en la Casa Macià de Prats de Motlló / MONTAJE CG

Jaume Aragall, el empresario y “contrastado patriota” que compró la Casa Macià

Alay y Canadell (JxCat) dirigieron la operación pagada por el presidente de la Cámara de Comercio del Vallès Oriental, quien pidió que el Govern le devolviera el dinero en 15 o 20 años

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Además de practicar la geopolítica, esto es, buscar aliados en el Kremlin para la causa procesista, Josep Lluís Alay también se ocupaba de asuntos más cotidianos relacionados con la logística de Carles Puigdemont. Las conversaciones del historiador interceptadas por la Guardia Civil desvelan los contactos del jefe de la Oficina del expresidente fugado para adquirir la Casa Macià en Prats de Motlló (Francia), con el objetivo de convertirla en uno de los cuarteles generales del fugado.

Alay contó para ello con la inestimable ayuda del “patriota contrastado” Jaume Aragall, quien adquirió esta finca icónica conocida como Vila Denise, que fue el lugar donde vivió el expresidente de la Generalitat Francesc Macià durante la República. Aragall cedió la Casa Macià para que Puigdemont pudiera llevar a cabo sus actos. Eso sí, con la condición de que que el Govern le devolviera el dinero invertido en 15 o 20 años.

Dinero para el Consejo para la República

Para llevar a cabo esta operación, Alay recurrió a Joan Canadell, expresidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y actual diputado de Junts per Catalunya (JxCat). Aragall es presidente de la Cámara de Comercio del Vallès Oriental, y fue miembro de la candidatura Eines de País encabezada por Canadell.

“Tengo un posible comprador. La quiere ir a ver. Es un empresario que dio mucho dinero al Consejo para la República [una especie de gobierno paralelo que controla Puigdemont desde Waterloo], miembro del comité de la Cámara. Un patriota de pies a cabeza. Cien por cien de confianza”, le escribe Canadell a Alay el 8 de septiembre de 2020.

Alay contactó con Aragall. “Le he explicado todo el proyecto y le ha gustado mucho y quiere hacerlo. Ahora toca explicarlo en la Cataluña Norte, lo haré rápidamente. Es un gran patriota, Jaume. Me ha encantado conocerlo”, le escribe a Canadell.

Reticencias

Quedaba por convencer, según aseguran en sus mensajes, al alcalde de Prats y a algunos miembros de la Associació Casa Macià. “Adivino las reticencias. Algunos esperaban el dinero a fondo perdido por completo y que la propiedad fuera directamente de la asociación. Quiero estar seguro de que no hay ninguna voz contraria, antes de asegurar la operación”, explica el hombre de confianza de Puigdemont.

Los dos interlocutores temían que la operación trascendiera a los medios y quedara abortada. Pero la compraventa avanzó con contraofertas. “Esta mañana he informado al presidente Puigdemont de la compra de la Casa Macià, resuelta con éxito gracias a Jaume y a ti, naturalmente. Está encantado y te traslado el agradecimiento”, anuncia Alay.

Pendientes de firmar el acuerdo de compra y de la comparecencia notarial, uno de los cuatro propietarios de Casa Macià pedía discreción hasta que se traspasara la propiedad definitivamente.

Por 325.000 euros

Alay informa a Puigdemont de que “el empresario y (contrastado patriota) Jaume Aragall --Sergi Miquel, Toni Comin y Joan Canadell te lo pueden avalar, me dijo que cuando te viene a ver te lleva avellanas--, se compromete a comprar inmediatamente la propiedad por el importe de 325.000 euros (si no se puede negociar a la baja)”.

A continuación, explica, “cedería a través de un convenio la gestión de la propiedad a la Associació Casa Macià por 15-20 años para que la convirtieran en una casa visitable y museizada con el fin de explicar los Fets de Prats de Molló, la figura de Francesc Macià, la internacionalización del conflicto catalán a partir del juicio de París y el exilio en Bruselas”.

"Debe pertenecer a nuestro Estado"

El empresario pediría, no obstante, “que en este plazo, la asociación o el Govern (independiente o no) hiciera el máximo esfuerzo para comprársela a él. Entiende que la casa, cuando se pueda, debe pertenecer a nuestro Estado. La vendería por el importe que la ha comprado. También está dispuesto a hacer una primera inversión de mantenimiento para que la casa no se deteriore más”.

Los promotores de la asociación son Lluís Puig, Nicolàs Garcia, Claude Ferrer, Annabelle Brunet, Josep Puigbert, Hervé Pi, Jep Bonet, Joan Lluís Lluís y el propio Alay, llamados a ser los miembros de la futura junta directiva de la Associació Casa Macià, que debería incorporar también a Jaume Aragall. Finalmente, el 22 de diciembre de 2020, Puigdemont firmó el convenio de cesión de Villa Denise, lo que le permitió anunciar a los cuatro vientos que la Casa Macià "estaba salvada".