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David Bonvehí (i), presidente del PDECat, y Carles Puigdemont, líder de JxCat (d) / EFE

La gran bronca final entre PDECat y JxCat ante el juez

En el juicio por apropiación de siglas, el partido de Puigdemont acusa a sus rivales de “mala fe” y de “querer echarles de la carrera electoral"; los herederos de CDC aluden al intento de OPA de Junts

8 min

La pugna entre Junts per Catalunya (JxCat) y PDECat se mantiene, y de qué manera, ante los tribunales. Hoy ha quedado visto para sentencia el juicio por la demanda presentada por los herederos de CDC contra el partido fundado por Carles Puigdemont por apropiación de las siglas electoral y del capital electoral de la coalición. En la vista oral, los abogados de JxCat han acusado a PDECat de “mala fe” y de “querer echar de la carrera electoral" a la nueva formación. Los demandantes, por su parte, han reprochado a sus rivales de intentar un "trasvase de cargos", en velada alusión a los intentos de OPA de los alcaldes que tiene PDECat en el territorio.

Juicio por la demanda de PDECat contra JxCat por apropiación de siglas y capital político
Juicio por la demanda de PDECat contra JxCat por apropiación de siglas y capital político

El litigio tiene su origen en la demanda presentada el 6 de agosto de 2020 por PDEcat contra los miembros de Junts per Catalunya, Carles Valls, Laia Canet y Montserrat Morante. Consiste en la acción de impugnación del acuerdo adoptado por la asamblea general ordinaria celebrada el 27 de junio de 2020 en la que se constituyó la nueva formación impulsada por Puigdemont con las siglas utilizadas hasta el momento por los neoconvergentes.

En la vista oral, celebrada en el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Barcelona, Valls ha explicado que en aquella asamblea tomó posesión como presidente transitorio y se modificaron los estatutos para encuentros telemáticos. El 25 de julio abandonó el cargo y se eligió una nueva ejecutiva. Asegura que ningún afiliado presentó queja por el sistema elegido para constituir el partido.

Asamblea telemática

Por su parte, Morante ha reiterado que la asamblea general se celebró de forma telemática, aunque ha admitido que ese encuentro no se hizo en la sede del partido. El 1 de julio fue a la notaría, donde firmó el acta con los acuerdos alcanzados que previamente había preparado un abogado. Ella era miembro de la dirección nacional de PDECat, pero asumió el cargo de secretaria de JxCat.

Ciutat de la Justicia, donde se enjuicia a la trama corrupta de pisos turísticos de Ciutat Vella / EUROPA PRESS
Entrada de la Ciutat de la Justícia, la sede de los tribunales de primera instancia de Barcelona / EUROPA PRESS

En este sentido, “es posible estar afiliados en dos partidos a la vez siempre y cuando en unas elecciones no sean contrincantes”. Pero a preguntas de la abogada de PDECat, se ha resistido a confirmar que el motivo de tener la doble afiliación era porque PDEcat y JxCat eran coalición. De las ocho personas que asistieron a esa asamblea, cinco eran de PDECat. “La idea era hacer un partido más amplio”, ha dicho Morante.

Canet, que también era militante de los dos partidos, trabajó durante años para el PDECat y fue presidenta de JxCat desde su constitución hasta a asamblea de 2020. Ha explicado que fue el abogado Xavier Solà quien preparó los documentos y que ningún dirigente de PDCat le reprochó nada, aunque posteriormente, a junio de ese año, se le propuso hacer otra asamblea. Lo ha calificado de “presión” por parte de PDECat.

Los orígenes

JxCAT nació en diciembre de 2017 como coalición entre PDECat y CDC. La marca quedó registrada a nombre de la militante Laia Canet, pero a principios de 2020, el entorno de Puigdemont se hizo con las siglas, que en esta ocasión se inscribió a nombre de Carles Valls, Montserrat Morante e Irene Negre.

En el turno de testigos ha comparecido excargos de JxCat afiliados a PDECat que, tras la asamblea de junio, fueron cesados, aunque nunca oficialmente y que se desvincularon del nuevo proyecto ahora impugnado por PDECat.

Irene Negre, actual miembro de la ejecutiva de JxCat, fue elegida tesorera de la nueva junta, aunque ha dicho no recordar quien se lo propuso, pero sí que había unanimidad en impulsar el proyecto. Josep Pagès fue nombrado defensor del afiliado, en base a su experiencia jurídica --es abogado y profesor de Derecho-- pero no asistió a las reuniones para poner en marcha el “proceso de despliegue del partido”. Nadie se quejó, según Pagès.

Lo que dicen los técnicos

Una técnica de PDECat ha asegurado que fue este partido el que asumió los gastos de las elecciones en las que se presentó la coalición electoral formada por este partido y JxCat. Las subvenciones del Estado se dan a la coalición, pero los partidos se deben poner de acuerdo en cómo se reparten. Pero “no hubo problema porque las subvenciones fueron cobradas por PDEcat. El problema es cuando los grupos institucionales que salen de las elecciones reciben las ayudas y ahí sí hubo desavenencias”. Un ejemplo es la ruptura del grupo del Congreso, dividido entre cuatro diputados de PDEcat y cuatro de JxCat.

Ferran Bel, portavoz del PDECat en el Congreso de los Diputados / EUROPA PRESS
Ferran Bel, portavoz del PDECat en el Congreso de los Diputados / EUROPA PRESS

Respecto al capital político, ha dicho, que “dentro del pacto de coalición, no se hizo en mención” de a qué partido correspondía. En este sentido, JxCat sostiene que aportó el nombre a la coalición y la imagen de un partido que fuera más allá de PDECat.

Alegaciones finales

En sus alegaciones finales, la abogada de PDECat ha considerado acreditados todos los argumentos de su demanda en contra de la refundación de JxCat. “No hubo asamblea, no se convocó a todos los afiliadso, no se permitió votos ni presentación de candidaturas, se cambió el domicilio social y la página web. Y los codemandados admiten todo ello”. La letrada cree vulnerados cuatro artículos de la ley de partidos políticos.

“A fecha de hoy, excepto en el Parlament, los dos partidos conviven en coaliciones. Las personas que han declarado han admitido la doble militancia, porque eran partidos vinculados, JxCat nació bajo el paraguas de PDEcat”, ha dicho la abogada, tras asegurar que había un interés por el capital político de PDEcat en esa “operación del 27 de junio”, pues “actualmente se pretende un trasvase de candidatos”, en velada alusión a los intentos de Junts de fichar a alcaldes de PDECat.

Por parte de los codemandados, se ha admitido que se vulneraron normas estatutarias, pero por la situación de pandemia. “Pero nadie impugnó en los 40 días posteriores. Es cierto que son dos partidos diferentes. Pero lo que pretende esta demanda es bloquear el partido. Se pretendía echar fuera de la carrera electoral a JxCat, ha habido mala fe, fraude de ley y temeridad”, ha dicho el abogado, quien sostiene que tampoco “se quejó nadie de que JxCat se apropiara de la marca en 2019 cuando creó su web”. El letrado cree que el capital político pertenecía a las dos formaciones.