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Imagen del área metropolitana de Barcelona / BARCELONA REGIONAL

La gran Barcelona, más decisiva que nunca en estas elecciones

El alto porcentaje de indecisos incide en un área metropolitana donde Vox crecerá a costa de Cs, mientras que el PSC desea recuperar su predominio, pero su peor enemigo es la abstención

7 min

Las elecciones catalanas del 14 de febrero se jugarán, de nuevo, en el área metropolitana de Barcelona. Más que nunca en esta ocasión. El alto porcentaje de indecisos que todavía arrojan las encuestas incide especialmente en una conurbación obrera e industrial, donde según los analistas, Vox crecerá a costa de Ciudadanos, formación ganadora en 2017, gracias precisamente a su crecimiento en este cinturón. ¿Es posible que el trumpismo, como ocurrió en Estados Unidos en 2016, arraigue en ese territorio? El PSC, un partido tradicionalmente fuerte en esa gran Barcelona, confía en recuperar su predominio con una campaña que pretende exorcizar a su peor enemigo: la abstención.

area metropolitana
Voto en el área metropolitana en las elecciones catalanas de 2017 / EUROPA PRESS

Oriol Bartomeus, profesor de Ciencia Política de la Universitat Autònoma de Barcelona, explica que “el área metropolitana siempre es decisiva, porque concentra a más del 70% de los electores”. No obstante, recuerda que en 2017 el voto decisivo correspondió a Girona “que dio los votos necesarios a Junts per Catalunya (JxCat) para ganar a ERC”.

La gran Barcelona siempre se ha identificado con una población castellanohablante, de origen foráneo y perteneciente a una clase trabajadora, poco dada a experimentos independentistas.

Evolución del voto

Pero el voto en esta zona ha variado en los últimos años. El director del Centre d’Estudis i Recerca Sindicals de CCOO de Catalunya, Marc Andreu, explica que en el tradicional “cinturón rojo” de Barcelona, el voto “se ha teñido de amarillo, de morado y de naranja”, en referencia a la irrupción de otras formaciones como los comunes, Ciudadanos y, en menor medida, ERC. “Los votos de la clase trabajadora no son propiedad de ninguna fuerza política, el escenario está muy abierto”, afirma Andreu, quien compara “una clase media muy movilizada con una clase trabajadora dividida y con una representación política también dividida”. Se pregunta “a quién beneficia que haya trabajadoras y trabajadoras que no voten, porque se abstienen o porque son inmigrantes y no tienen derecho”.

Andreu cita al historiador Xavier Casals, uno de los mayores expertos en movimientos de ultraderecha y neonazis, quien todavía no ve a Vox lidiando con el voto obrero. Pero el nacimiento del sindicato Solidaridad, afín al partido que lidera Santiago Abascal, apunta maneras. De hecho, esta plataforma sindical ha convocado actos de apoyo al cabeza de lista, Ignacio Garriga, para este fin de semana en Barcelona y Tarragona.

Más Vox, menos Cs y PP

“Vox tiene su voto en el área metropolitana, es decir, que será en esta zona donde crecerá. Lo hará sobre el voto de Ciudadanos, lo que limitará la recuperación del PP”, explica Oriol Bartomeus.

¿Condicionan esas perspectivas las estrategias de los partidos de cara al 14F? Todas las formaciones han celebrado actos en esa conurbación durante la primera semana de campaña, que siempre se ha resistido al independentismo.

Resultados de las elecciones catalanas de 2017
Resultados de las elecciones catalanas de 2017

Sin embargo, el PSC, que ha sido predominante durante muchos años en la conurbación barcelonesa, quiere superar también esa dependencia y explorar otros territorios, como Tarragona o Lleida, aunque en este caso es posible que encuentre como contrincante al PDECat, que aspira a arañar votos a JxCat. Hay que tener en cuenta que, en base al sistema electoral español --Cataluña es la única comunidad autónoma que no tiene ley electoral propia--, el voto de un ciudadano de Barcelona vale menos que el voto de un habitante de Girona. Esto provoca que sea más difícil conseguir escaño en la conurbación metropolitana, lo que siempre ha favorecido a los partidos nacionalistas e independentistas, cuyo granero de votos se sitúa en las provincias menos pobladas.

Sondeos del CIS y el CEO

Por ello, una de las mayores preocupaciones del PSC, que según el último CIS retiene el primer puesto en intención de voto, es que la abstención de dispare en los comicios previstos para el 14 de febrero. Todos los analistas que coinciden en que el altísimo porcentaje de participación registrado en 2017, casi el 82%, no volverá a repetirse, pues aquella cita electoral estuvo marcada por el momento más álgido del desafío independentista que se saldó con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Intención de voto del 14F y votos emitidos el 21D / CRÓNICA GLOBAL
Intención de voto del 14F y votos emitidos el 21D / CRÓNICA GLOBAL

Asimismo, la cifra de indecisos se mantiene muy alta en las encuestas de intención de voto. El Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat apuntaba a casi un 36%. El barómetro del Gesop para El Periódico arrojaba un 24%. El sondeo del CIS del 21 de enero registraba un 39%, cifra que en el flash publicado ayer bajaba a un 26,3%. Oriol Bartomeus cree que en ese “no sabe” influye en la fragmentación del espacio electoral y los cambios de siglas, “lo que genera desconcierto”. Pero también un “cambio de valores”, pues el politólogo asegura que el electorado de mayor edad es el menos indeciso. Pone como ejemplo al votante de JxCat, que pese a las diferentes catarsis convergentes, se ha mantenido fiel al voto.

Y si los socialistas retienen su bastión en las principales capitales barcelonesas, como L’Hospitalet de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet, Cornellà, Sant Boi y Viladecans, una capilaridad territorial más que necesaria en estas elecciones catalanas, la fuerza de la formación de Àngels Chacón reside en los alcaldes de las provincias menos pobladas.