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El presidente de la Generalitat Quim Torra a su llegada al centro penitenciario de Lledoners, donde están encarcelados presos del 'procés' / GOVERN

Así fuerza el Govern el reglamento penitenciario para favorecer a sus presos

Funcionarios de prisiones explican las argucias que los altos cargos de la Generalitat y los familiares de los independentistas utilizan para soslayar las normas carcelarias

24.08.2018 00:00 h.
5 min

Visitas de altos cargos casi a diario, presencia constante de familiares, comidas privadas con una chef, concentraciones independentistas en los recintos carcelarios… ¿Disfrutan los presos independentistas de un trato de favor? Funcionarios de prisiones aseguran a Crónica Global que no existe un incumplimiento explícito de las normas penitenciarias, pero sí una lectura generosa de las mismas por parte del Govern. Dicho de otra manera, la Generalitat fuerza el reglamento carcelario con la finalidad de incrementar las visitas institucionales y hace la vista gorda respecto a los homenajes que se celebran en los centros donde cumplen prisión preventiva los responsables del referéndum del 1-O.

Como se sabe, la gestión de las prisiones es competencia de la Generalitat. El reglamento penitenciario, en su artículo 42, establece que la dirección de la cárcel fijará “preferentemente durante los fines de semana, los días en que puedan comunicar los internos, de manera que tengan, como mínimo, dos comunicaciones a la semana” con una duración de 20 minutos “no pudiendo comunicar más de cuatro personas simultáneamente con el mismo interno”.

Pintadas en el acceso a la cárcel de Lledoners, donde ingresarán parte de los presos por el 'procés' trasladados a Cataluña / EFE

Pintadas en el acceso a la cárcel de Lledoners

Si las circunstancias del establecimiento lo permitieran “se podrá autorizar a los internos a que acumulen en una sola visita semanal el tiempo que hubiera correspondido normalmente a dos de dichas visitas”, es decir, 40 minutos.

Es obvio que las visitas realizadas por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y miembros de su gobierno a los presos independentistas superan esa duración. Y no todas se han realizado durante el fin de semana. A las mismas hay que añadir las realizadas por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

¿Hasta qué punto son 'autoridad'?

El responsable de CSIF Prisiones (Central Sindical Independiente y de Funcionarios), Juan Luis Escudero, explica que “el reglamento penitenciario establece que las autoridades no tienen límite de visitas. Pero el legislador se refería a autoridades judiciales, es decir, a jueces, fiscales, defensor del pueblo… ¿Hasta qué punto un consejero es autoridad? La Generalitat fuerza el reglamento en ese sentido”.

También hay una cierta picaresca por parte de los familiares. Escudero pone como ejemplo el caso del marido de Dolors Bassa, exconsejera de Trabajo encarcelada en Puig de les Basses (Figueres), que invoca su condición de abogado para acceder con mayor frecuencia al centro penitenciario “a pesar de que no nos constaba que llevara su defensa oficialmente. Los letrados defensores no tienen restricciones”.

Acto independentista ante la cárcel de Lledoners con motivo del 17A / CCMA

Acto independentista ante la cárcel de Lledoners con motivo del 17A

Los funcionarios han visto con cierta perplejidad la celebración de numerosas concentraciones independentistas antes las puertas de las cárceles. La más reciente tuvo lugar el pasado viernes día 17 ante la cárcel de Lledoners (Sant Joan de Vilatorrada), con motivo del primer aniversario de los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils. En este centro están encarcelados Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Cuixart, Jordi Sànchez, Josep Rull, Jordi Turull y Raül Romeva.

Seguridad: Agravios comparativos

“Cuando nosotros convocamos una protesta laboral ante varias cárceles catalanas, los Mossos d’Esquadra nos identificaron, determinaron donde empezaba y acababa el perímetro penitenciario e incluso impusieron multas. Nada de eso se ha hecho ahora”, explica Escudero.

Como no podía ser de otra manera, la presencia de políticos encarcelados está muy presente en el día a día del funcionamiento penitenciario. “Cada día llegan miles de cartas de simpatizantes independentistas. Es imposible revisarlas todas, como ordenan las normas de seguridad, pero tampoco se puede privar al recluso de acceder a las mismas”. Por ello, los centros llegaron a un acuerdo con los internos para que puedan seleccionar las cartas que quieren leer.