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Carme Forcadell, entre Dolors Bassa y Jordi Cuixart

Forcadell culpa a Puigdemont y Junqueras: "No sé qué hago en la cárcel, me han engañado"

La expresidenta del Parlament le confesó a una reclusa que "yo me metí en esto porque Oriol me dijo que no iba a pasar nada"

01.03.2019 21:18 h.
4 min

"Yo no sé qué hago en la cárcel, a mí me han engañado". Con esas palabras describe su situación la expresidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, que culpa de su situación a dos personas: Oriol Junqueras y Carles Puigdemont. La confesión ha sido desvelada por una de sus compañeras en la prisión de Alcalá Meco, que explica lo mal que se siente la líder independentista en un audio publicado por El Mundo.

La reclusa, que convive con Forcadell y la exconsejera Dolors Bassa en el mismo módulo, asegura que la ex dirigente de la ANC se siente hundida, traicionada e indignada tanto con el líder de ERC como con el expresidente de la Generalitat por el amargo desenlace del proceso independentista catalán: “Yo me metí en esto porque Oriol Junqueras me dijo que no iba a pasar nada, y mira al final lo que me ha pasado". Y también reconoce que el objetivo político de las fuerzas secesionistas siempre fue  tan sólo "una forma de presionar".

"Puigdemont le pone enferma"

"Ella lo ha pasado muy mal por su nieto, que tenía siete meses. Me decía: '¿Pero tú crees que yo me voy a jugar por esta tontería el no ver a mi familia, y a mi nieto, que está recién nacido, el estar con mis hijos? Yo no sabía que esto me iba a pasar, que iba a entrar en la cárcel. Nunca lo supe'", asegura la excompañera de módulo de Forcadell en la grabación.

Capítulo aparte merece su inquina hacia Puigdemont, actualmente huído en una mansión belga: "De Puigdemont no le puedes hablar, porque se pone enferma, y además es que te mira y te dice que no quiere hablar de ese tío. Me decía: 'Por este cabrón estamos aquí'".

"Bassa es mucho más radical"

Según su versión, Forcadell se ha peleado también con Dolors Bassa. Su distanciamiento fue tal que las tuvieron que cambiar de celda. "No querían estar juntas", sostiene. Y todo, al parecer, a causa de sus discusiones sobre Puigdemont. "Dolors es mucho más radical. Un día estábamos jugando un grupo al dominó y una compañera mía dijo una frase muy tonta y, para que veas cómo es Dolors, dijo: 'mira qué grupo de españolas más majo'. Y Dolors se levantó de la mesa, se largó y dijo: 'Yo no soy española'".

"Ella (Forcadell) se arrepiente de lo que ha hecho. Dolors, no", asegura. Y revela además una anécdota: durante el pasado Mundial de fútbol, Forcadell le preguntaba sobre España: "Oye, ¿cómo vamos?".

"Lo único que le importa es su familia, lo está pasando muy mal", asegura la presa.