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Imagen de archivo de un de los macrobotellones que se han vuelto habituales en Barcelona en los últimos meses / EFE

ERC vetó una mesa para investigar los macrobotellones

Los republicanos, que ahora cuestionan la gestión del gobierno municipal, votaron en contra de abordar el problema de las concentraciones nocturnas al más alto nivel político y social

7 min

ERC y Junts per Catalunya (JxCat) han criticado duramente la gestión municipal tras los graves altercados registrados en dos macrobotellones durante las recientes fiestas de La Mercè. Pero, hace dos meses, rechazaron abordar el problema de la invasión nocturna del espacio público a nivel de toda Cataluña en una mesa ciudadana con participación de municipios, grupos parlamentarios, sociedad civil y sectores económicos, sociales y culturales implicados. Los republicanos votaron en contra de esta iniciativa, presentada por el PSC en el ayuntamiento, mientras que los neoconvergentes se abstuvieron.

La propuesta, firmada por el teniente de alcalde y responsable de seguridad, Albert Batlle, pretendía que la Comisión de Presidencia, Derechos de Ciudadanía, Participación y Seguridad y Prevención instara a la Generalitat “a constituir una mesa ciudadana para abordar el problema de las concentraciones para consumir alcohol en la vía pública como actividad de ocio nocturno que se están produciendo en Cataluña”, ya que esas conductas no solo se han producido en Barcelona. De hecho, alcaldes de la costa denunciaban ayer que los botellones solo son noticia cuando provocan estragos en la Ciudad Condal.

Por ello, los socialistas proponían elaborar un Plan Nacional de Actuación “para un ocio nocturno cívico y seguro”. La idea era que la mesa ciudadana contara “con la participación de los municipios, los grupos parlamentarios, la sociedad civil y los sectores económicos, sociales y culturales implicados”.

Análisis policial, social y cultural

Según los socialistas, "sería un gran error limitar el problema del uso intensivo del espacio público en las noches como espacio de ocio bajo una perspectiva únicamente policial. Se deben analizar con profundidad e incorporar en un primer nivel del análisis los puntos de vista social y cultural". Por ello, se proponía esa mesa ciudadana con la finalidad de “elaborar propuestas para una noche cívica y segura en la ciudad de Barcelona". Ese foro estaría compuesto por servicios públicos del ayuntamiento y la Generalitat, y por entidades sociales y económicas de la ciudad, así como los representantes de los grupos políticos municipales”. Una propuesta útil para todo el país, ya que el fenómeno de concentraciones para consumir alcohol en la vía pública como actividad de ocio nocturno se está dando en toda Cataluña. ERC votó en contra y JxCat se abstuvo.

En los debates municipales, el incivismo y la inseguridad derivadas de los botellones fueron uno de los temas principales de esta comisión, especialmente cuando, el pasado 9 de mayo, se levantó el toque de queda decretado por la pandemia y aumentaron las concentraciones nocturnas. Albert Batlle hizo balance de los casos de “ocupación intensiva del espacio público”, acompañada de ingesta de bebidas alcohólicas. Así, entre el 9 de mayo y el 10 de julio, se procedió al desalojo de 150.000 personas en 1.411 espacios.

Debate municipal

Asimismo, se realizaron 3.000 advertencias relacionadas con el incumplimiento de las medidas de prevención antiCovid. Los grupos municipales abordaron esas cifras, así como la necesidad de reforzar los efectivos policiales. Pero Esquerra y Junts acusaron al gobierno municipal de distraer la atención y de abordar propuestas que extralimitaban las competencias de la Comisión de Presidencia. Ambos partidos gobiernan la Generalitat --ERC dirige la Consejería de Interior-- y apoyan a la CUP en sus objetivos de desmantelar el modelo policial catalán. Así lo establece el acuerdo de investidura de Pere Aragonès. Nada objetaron cuando el independentismo radical quemó Barcelona tras la sentencia del referéndum del 1-O.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), junto al 'conseller' de Exteriores, Ernest Maragall (i), y la 'consellera' de Presidencia, Elsa Artadi / EFE
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), junto al 'conseller' de Exteriores, Ernest Maragall (i), y la 'consellera' de Presidencia, Elsa Artadi / EFE

Tras los graves altercados registrados en los macrobotellones este fin de semana, las formaciones independentistas han criticado duramente al gobierno municipal. Incluso han registrado una petición para que se celebre un pleno extraordinario sobre la gestión de los macrobotellones

Cruce de acusaciones

En el texto afirman que el dispositivo de prevención planificado por el gobierno municipal para las fiestas de La Mercè ha sido “deficiente" y acusan a la alcaldesa y a los tenientes de alcalde Jaume Collboni Albert Batlle de centrifugar responsabilidades. Ernest Maragall, líder municipal de ERC, aseguró que “Barcelona vive un estado de emergencia nocturna que necesita respuesta urgente", mientras que el portavoz de Junts, Jordi Martí, aseguró que “el gobierno municipal ha perdido el control de la ciudad. Prometió que no habría impunidad y la impunidad se ha instalado”.

Al cruce de reproches mediáticos se ha incorporado Batlle, quien ha acusado a Quim Torra y a Laura Borràs de normalizar el vandalismo. A su juicio hay un "problema" cuando el expresidente de la Generalitat "a las 12:00 del mediodía sale del despacho, se pone las bambas y se va a cortar la principal vía de comunicación" o cuando la presidenta del Parlament va a visitar al rapero Pablo Hásel a prisión "en el mismo momento en que está ardiendo la comisaría de los Mossos". Colau ha enmudecido al respecto, mientras que los socialistas han pedido la comparecencia del consejero de Interior, Joan Ignasi Elena. El independentismo ha arremetido contra el gobierno municipal, aunque Ada Colau ha evitado arropar a Batlle.