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Exalcalde de Torredembarra, Daniel Masagué, durante el juicio por corrupción / YOUTUBE

Condenan al exalcalde de Torredembarra por la trama corrupta que destapó el 'caso 3%'

Daniel Masagué adjudicó "a dedo" tres chiringuitos de playa, un hecho probado en unas conversaciones telefónicas que revelaron la corrupción de CDC

5 min

El juzgado de lo penal número 2 de Tarragona ha condenado a penas de hasta dos años de cárcel al exalcalde de la localidad tarraconense de Torredembarra, Daniel Masagué, al exconcejal Pere Font y a un excargo local de CDC, Gerard Montserrat, en una de las tramas de de presunta corrupción política que destaparon el caso 3% de supuesta financiación irregular de CDC.

El juez les imputa los delitos de prevaricación y fraude a la administración, a raíz de la adjudicación a dedo de unos chiringuitos de playa por "amiguismo" y "puro clientelismo político" en el considerado epicentro de la trama de corrupción que se le atribuye a la extinta formación política de Convergència por el pago de comisiones ilícitas al partido a cambio de la adjudicación de obras y servicios.

El caso que destapó el 3%

Se trata de la primera sentencia sobre las tramas de presunta corrupción política, con epicentro en el Ayuntamiento de Torredembarra, que destaparon el caso 3% de supuesta financiación irregular de CDC. Una causa que ahora instruye la Audiencia Nacional, en la que se investiga a cargos y tesoreros de la extinta formación y a varios empresarios.

La sentencia, que no es firme, condena al exalcalde de CDC a dos años de prisión y 17 de inhabilitación, a Montserrat a dos años de cárcel y a 9 y medio de inhabilitación, y a Font a un año y seis meses de prisión y 15 de inhabilitación, y les obliga a indemnizar al consistorio de Torredembarra con 30.212 euros.

Adjudicó a dedo tres chiringuitos

Según da por probado la sentencia, los tres condenados se concertaron en 2011 para adjudicar a dedo tres chiringuitos de verano de las playas de Torredembarra a la empresa del dirigente local del CDC, que había perdido la concesión porque, en anteriores temporadas, no los retiró en el plazo establecido ni pagó canon de ocupación.

De esa forma, Montserrat resultó beneficiado con el arrendamiento y posterior compra de los tres locales "con desprecio total a las normas administrativas y legales de contratación pública, evitando así la concurrencia, licitación o intervención de terceros", añade el juez.

Fingieron un concurso público

Para dar apariencia de legalidad al expediente, mantiene la sentencia, en 2011 se incoó un expediente de adjudicación, por procedimiento negociado y sin publicidad, y se ofreció concursar en el mismo a tres empresas distintas, todas ellas vinculadas al propio Montserrat.

Así, el exdirigente local de CDC se hizo en 2012 con la adjudicación de los chiringuitos, sin "ningún tipo de negociación sobre los aspectos técnicos o económicos del contrato", con lo que el ayuntamiento "se vio privado de considerar otras ofertas más beneficiosas" y de conseguir un precio "más ventajoso" por el arrendamiento.

Varios años de chanchullos

La sentencia añade que en 2013, cuando Montserrat ya se había convertido en presidente de CDC en Torredembarra, éste y Masagué continuaron su "concierto" e incoaron un expediente para vender los chiringuitos a las empresas controladas por el dirigente convergente, aunque esa operación se vio interrumpida "abruptamente" por la entrada y registro en el consistorio en el caso del 3%.

En opinión del juez, no hay "otra explicación razonable" a la conducta de los acusados que el "amiguismo político", dada la pertenencia de todos ellos a CDC. El juez se remite a las conversaciones telefónicas intervenidas en la causa --escuchas que dieron munición a la investigación del 3%-- y sostiene que queda "claramente avalada esa intencionalidad de beneficiar al compañero de partido por puro clientelismo político y, en definitiva, por espurios intereses particulares contrapuestos al general".

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