Menú Buscar
Pablo Casado (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Santiago Abascal (Vox), Pablo Iglesias (Unidas Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos), antes del debate de candidatos del 10N. Explicaron sus motivos / EFE

Cataluña marca el debate de candidatos del 10N

Sánchez, centro de los ataques de Casado, Rivera, Iglesias y Abascal, que no logran aclarar los posibles pactos postelectorales

05.11.2019 01:29 h.
9 min

El conflicto generado por el independentismo en Cataluña ha protagonizado el debate de este lunes entre los candidatos de los cinco partidos principales a las elecciones generales del 10N --Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Unidas Podemos) y Santiago Abascal (Vox)-- y ha eclipsado no solo el tramo dedicado a la cohesión territorial sino también los dirigidos a la economía, la política social, la calidad democrática y la política internacional.

Además, el presidente del Gobierno en funciones --principal favorito a ganar los comicios según todas las encuestas-- ha concentrado la mayoría de los ataques del resto de candidatos, pero ni unos ni otros han aclarado los posibles pactos postelectorales, más allá de la sugerencia de Sánchez de que se deje gobernar a la lista más votada para desbloquear la situación actual.

Educación, TV3, código penal y Puigdemont

Cabe destacar la propuesta que el líder del PSOE ha puesto sobre la mesa para superar la crisis del nacionalismo catalán, y que pasaría por tres medidas enfocadas a los ámbitos de la educación, los medios públicos de comunicación y los referéndums independentistas. En concreto, ha prometido la introducción de una nueva asignatura obligatoria de ámbito nacional sobre "valores civiles, constitucionales y éticos"; aprobar una ley audiovisual que exigirá que los consejos de administración de los medios públicos sean aprobados por dos terceras partes de los parlamentos para evitar “el uso sectario que se está haciendo por parte del independentismo catalán en el caso de TV3” --una medida que ya está en vigor en Cataluña pero que no ha servido para despolitizar la CCMA--, y reformar el Código Penal para prohibir “de una vez por todas los referéndums ilegales”.

Las tres medidas de Sánchez para la crisis en Cataluña / CG

También ha tenido un golpe de efecto al garantizar la extradición del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, fugado de la justicia en Bélgica. “A usted se le fugó Puigdemont y yo me comprometo hoy y aquí a traerlo de vuelta a España y que rinda cuentas ante la justicia española”, ha señalado Sánchez a Casado. Además, ha reprochado al líder popular que con Gobiernos del PP se transfirieron innumerables competencias "al nacionalismo catalán", se indultó a los terroristas de Terra Lliure y se celebraron "dos referéndums ilegales". Y ha criticado a Iglesias por hablar de "presos políticos", defender "un referéndum de autodeterminación" y tener como candidato por Cataluña a Jaume Asens, que "acompañó" a los prófugos de la justicia. Sánchez ha recetado firmeza, proporcionalidad y unidad para luchar contra el independentismo y ha propuesto crear una mesa de partidos para acercar posiciones.

Debate de los candidatos del 10-N /CG

Choque Iglesias-Abascal

A pesar de que la mayor parte del debate --de casi tres horas de duración-- ha sido de guante blanco, también ha habido momentos de tensión con enfrentamientos dialécticos subidos de todo entre todos los líderes políticos --fundamentalmente entre los candidatos del bloque de derecha y extrema derecha--.

Sin embargo, el choque más virulento lo han protagonizado Abascal e Iglesias, quienes se han encarado por considerarse, respectivamente, los más patriotas y se han lanzado acusaciones cruzadas de franquistas y comunistas. Mientras que Sánchez ha sido el más esquivo a entrar en los cara a cara.

Abascal e Iglesias en el debate del 10N / CG

Casado, "única alternativa" a Sánchez

Casado ha estado muy incisivo a la hora de exigir al presidente del Gobierno que descarte posibles pactos postelectorales con los partidos independentistas ni con Bildu, aunque no ha obtenido respuesta. El líder popular se ha presentado como la “única alternativa” posible a un Gobierno del PSOE.

Además, ha reprochado al presidente del Gobierno en funciones que considere que Cataluña es una nación y le ha preguntado cuántas naciones hay en España, a lo que Sánchez le ha respondido que hay "nacionalidades". Respecto a la propuesta de penalización de la convocatoria de referéndums ilegales, Casado ha reprochado al líder del PSOE que hace unos meses rechazara un proyecto similar impulsado por el PP y le ha recordado que fueron los socialistas quienes durante la época de Zapatero modificaron la ley precisamente para despenalizarlo.

Rivera y el adoquín

Rivera ha dividido sus críticas, fundamentalmente, entre Sánchez y Casado. Y ha destacado la falta de credibilidad de socialistas y populares para buscar soluciones al desafío nacionalista. Rivera ha defendido la aplicación del 155 para "cesar a Torra como se cesó a Puigdemont".

El dirigente naranja ha buscado dos golpes de efecto mostrando un adoquín para denunciar la violencia independentista de las últimas semanas en Cataluña y un largo listado con las transferencias realizadas por los gobiernos socialistas y populares a la Generalitat.

Iglesias teme un pacto PSOE-PP

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha evitado entrar en el debate sobre el independentismo catalán y se ha limitado a proponer "diálogo, sentido común y mano izquierda" para solucionar el conflicto. Aunque ha asegurado que "Cataluña es una nación" y "España es una nación de naciones".

Sí ha estado muy insistente en pedir a Sánchez que se comprometa a no pactar con el PP tras las elecciones, pero no ha recibido ningún compromiso del presidente al respecto. También ha sido el candidato que más medidas concretas en el ámbito social ha planteado, y lo ha hecho, como en anteriores debates, apelando a diversos artículos de la Constitución.

Abascal suaviza las formas

Por su parte, y como era previsible, Abascal es el que ha planteado las medidas más contundentes en la mayoría de los ámbitos del debate, pero ha tratado de mantener un tono más suave que el que le caracteriza. Así, sin perder las formas en ningún momento, ha propuesto “ilegalizar a los partidos separatistas”, detener a Torra por llamamiento para la rebelión, recuperar para la Administración General del Estado las principales competencias de las CCAA, suprimir la cobertura sanitaria para los inmigrantes ilegales y acabar con “la dictadura progre”.

También le ha reprochado a Casado que ahora critique a Sánchez por copiarle la propuesta para penalizar la convocatoria de referéndums ilegales pero su partido no hiciera nada para legislar en esa línea cuando tuvo mayoría suficiente para hacerlo, con Rajoy como presidente. El líder de Vox ha denunciado que "en Cataluña se ha producido un golpe de Estado permanente que empezó con Pujol" y siguió con los siguientes presidentes autonómicos nacionalistas.