Salvador Illa y Pere Aragonès en el Parlament, quienes se emplazan a una reunión sobre los presupuestos / EUROPA PRESS

Salvador Illa y Pere Aragonès en el Parlament, quienes se emplazan a una reunión sobre los presupuestos / EUROPA PRESS

Política

El PSC pone contra las cuerdas a ERC con una enmienda a los presupuestos de Giró y comunes

Los socialistas lanzan un ultimátum a Pere Aragonès, conscientes de que son necesarios y de que Junts no acepta el acuerdo del Govern con En Comú Podem

29 diciembre, 2022 00:00

Es un ultimátum. La propuesta presupuestaria que el PSC ha presentado al Govern pone contra las cuerdas a Pere Aragonès. El presidente catalán debe elegir entre mantenerse fiel a su acuerdo con En Comú Podem --insuficiente porque, con esta formación, ERC no alcanza la mayoría parlamentaria necesaria para aprobar las cuentas--, pactar con Junts per Catalunya --los socios desleales que abandonaron el Govern--, o aceptar las condiciones de los socialistas.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la líder de los comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, al firmar el acuerdo de Presupuestos para 2023 / EUROPA PRESS

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la líder de los comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, al firmar el acuerdo de Presupuestos para 2023 / EUROPA PRESS

El tiempo corre en contra de los republicanos, quienes, según explican fuentes socialistas, pretendían apurar los plazos para que fuera Salvador Illa (PSC) quien rebajara sus posiciones y, en caso de desacuerdo, quedara como el responsable de la prórroga de los presupuestos. Una prórroga que supone perder más de 3.000 millones y dejar en el aire proyectos importantes para la economía catalana.

Los socialistas mantienen el pulso

Pero el PSC ha mantenido el pulso con una serie de iniciativas que suponen una enmienda a los presupuestos de la Generalitat que elaboró el exconsejero de Economía, Jaume Giró, y a los que defienden los comunes. “O se aceptan o tendrán que buscar el voto de Junts”, advierten las mismas fuentes.

De hecho, a juzgar por la reacción del Govern, la propuesta de Illa ha impactado en la línea de flotación de la negociaciones. El Ejecutivo catalán ha pedido “discreción”, pues entre las exigencias de los socialistas hay temas especialmente espinosos para los republicanos: la ampliación del aeropuerto de El Prat, desbloquear el Centro Recreativo y Turístico de Vila-Seca y Salou (Hard Rock) y el Cuarto Cinturón (Ronda Norte Sabadell-Terrassa). Proyectos destinados a generar prosperidad económica que Junts ve con buenos ojos, no así los comunes y ERC.

Fiscalidad

El documento socialista no aborda cuestiones fiscales. El partido siempre ha mantenido que no es el momento de elevar los impuestos a los catalanes, una postura que también secundan los neoconvergentes. Por el contrario, el pacto que cerraron Aragonès y Jéssica Albiach sí contempla un aumento del impuesto del patrimonio con la vista puesta en las grandes fortunas.

En resumen, el amplio acuerdo presupuestario que busca Aragonès se ha convertido en un verdadero sudoku. Sobre todo, si se tiene en cuenta que ese acuerdo con los comunes supone un cambio de cromos con los presupuestos del Ayuntamiento de Barcelona, aunque el apoyo de ERC no era tan fundamental, pues faltan pocos meses para las elecciones municipales.

Adiós al aparato convergente

Por otro lado, el documento de los socialistas incluye un apartado dedicado a la racionalización de la Administración catalana que supone una auténtica deconstrucción del faraónico aparato administrativo y mediático creado por los convergentes. El PSC quiere reducir el número de delegaciones territoriales, así como evitar la apertura de nuevas “embajadas” en el exterior en 2023. Asimismo, propone que el Centro de Estudios de Opinión (CEO) dependa del Parlament y que la Agencia Catalana de Noticias (ACN) formen parte de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), no de la Consejería de Presidencia. Fiscalizar el gasto en publicidad institucional y en subvenciones a medios de comunicación, como pretenden los socialistas, echa por tierra años de servidumbre mediática.