Josep Oliu
Banco Sabadell ha culminado el año más importante de su historia reciente con una victoria inapelable al evitar que prosperara la OPA hostil de BBVA, y sobrevivir así como entidad independiente. Algo que ha superado con indudable éxito, como evidencian sus avances bursátiles, que le sitúan entre los ocho valores del Ibex con mejor desempeño de 2025.
La entidad que preside Josep Oliu ha echado de este modo por tierra los augurios que apuntaban a un eventual desplome en caso de que fracasara la OPA lanzada en mayo de 2024 por el banco vasco.
No ha sido así. Banco Sabadell sigue vivo y coleando, para alivio de las numerosas pymes y empresas que cuentan con sus servicios, en especial en el tejido económico de Cataluña. Y, además, ha prolongado una racha alcista que se plasma en una revalorización del 282% en tres años. Una proporción sólo superada por Indra (+353%).
Además de la positiva evolución de sus cuentas, el incremento de rentabilidad y la visibilidad que proporciona su nuevo plan estratégico, el Sabadell ha retenido el atractivo para los inversores con una destacada retribución al accionista, que se completará en el primer semestre de 2026 con un dividendo extraordinario de 2.500 millones al cierre de la venta de su filial británica TSB.
La trayectoria bursátil del banco catalán en la recta final del año ha sido, en definitiva, todo un ejercicio de resiliencia.