El subinspector Joan Alfred Vives en el vestíbulo de salidas de la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona-El Prat

El subinspector Joan Alfred Vives en el vestíbulo de salidas de la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona-El Prat Òscar Gil Coy El Prat

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De 700 a 98 delitos mensuales: el aeropuerto llega al MWC con su mejor cifra de delincuencia

Los Mossos han registrado un solo hurto en el pico de llegadas al congreso y pueden presumir de una caída del 82% de la criminalidad en El Prat de Llobregat, tras el refuerzo policial del último año y medio 

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A las puertas del Mobile World Congress (MWC), el mayor escaparate internacional de Barcelona, el termómetro de la seguridad en el aeropuerto de El Prat deja una cifra inédita: un solo hurto registrado entre el sábado 28 de febrero y la mañana del lunes 2 de marzo, en pleno desembarco de congresistas a la capital catalana.

El dato no es aislado. Febrero cerró con 98 hechos delictivos denunciados, logrando, por primera vez en meses, romper la barrera de los tres dígitos y marcando un punto de inflexión en la seguridad aeroportuaria.

Cambio de escenario

Como síntesis de este giro, el subinspector Joan Alfred Vives, jefe del Área Regional de Seguridad Aeroportuaria de los Mossos d’Esquadra, lo resume con claridad: "El aeropuerto de Barcelona ha dejado de ser un lugar atractivo para carteristas y multirreincidentes".

Subinspector Joan Alfred Vives, Jefe del Área Regional de Seguridad Aeroportuaria de Mossos d'Esquadra

Subinspector Joan Alfred Vives, Jefe del Área Regional de Seguridad Aeroportuaria de Mossos d'Esquadra Simón Sanchez El Prat

Y es que, donde hace apenas unos meses se practicaban hasta 700 detenciones mensuales, hoy el escenario es radicalmente distinto y rompe con años de cifras críticas.

Blindaje total para el MWC

El dispositivo especial para el Mobile World Congress arrancó el pasado viernes, 27 de febrero, con foco en la zona de llegadas —especialmente, en la Terminal 1—, y se desplazará hacia las salidas a partir del jueves, cuando finalice el evento.

Más allá del operativo, hay un elemento clave: la visibilidad. Se ha incrementado la presencia de agentes uniformados —tanto de seguridad ciudadana como de orden público— y, como novedad, se han incorporado alumnos del Instituto de Seguridad Pública, también uniformados, para reforzar la sensación de seguridad desde el primer momento.

El objetivo es claro: que la sensación de seguridad acompañe al congresista desde el primer paso en Barcelona.

El punto de inflexión

Este escenario contrasta con el de hace apenas unos meses. El propio subinspector admite que la situación llegó a ser “dramática”, con el aeropuerto convertido en un imán para la delincuencia oportunista y reincidente.

El punto de inflexión se sitúa en noviembre de 2024, tras el dispositivo de seguridad desplegado durante la Copa América. Desde entonces, la estrategia ha sido sostenida: refuerzo de efectivos, presión constante sobre los delincuentes habituales y medidas estructurales para expulsarlos del entorno aeroportuario.

Hoy, los mandos hablan de un “momento dulce” en términos de seguridad, con cifras a la baja y una percepción que empieza a cambiar.

Motocicleta de los Mossos d'Esquadra estacionada en la Terminal 1 de Barcelona-El Prat

Motocicleta de los Mossos d'Esquadra estacionada en la Terminal 1 de Barcelona-El Prat Òscar Gil Coy El Prat

Cerco a la multirreincidencia

Una de las claves ha sido atacar el problema de raíz. Durante años, el aeropuerto de Barcelona ha sido polo de atracción de carteristas reincidentes, algunos con hasta 46 detenciones acumuladas, según recuerda el subinspector.

La situación ha cambiado de forma radical con la imposición de 66 medidas cautelares o penas accesorias que prohíben a estos delincuentes acercarse al aeropuerto, en radios de entre 500 y 1.000 metros.

El efecto ha sido doble: con una reducción de la actividad delictiva y un mensaje claro en el circuito criminal. El objetivo es que el “boca a boca” despeje cualquier duda: El Prat ya no es un lugar rentable para delinquir.

Tecnología y coordinación

El despliegue policial se apoya también en la tecnología. El aeropuerto cuenta con más de un centenar de nuevas cámaras de videovigilancia y trabaja con AENA para cubrir puntos sensibles como el aparcamiento de la Terminal 2, actualmente uno de los espacios donde se habían detectado más hurtos.

La estrategia pasa por identificar aquellos puntos más vulnerables y actuar de forma progresiva sobre ellos, reforzando vigilancia y presencia para anticiparse a los movimientos delictivos.

Cámaras de seguridad de la Terminal 1, controladas por una agente de los Mossos d'Esquadra

Cámaras de seguridad de la Terminal 1, controladas por una agente de los Mossos d'Esquadra Òscar Gil Coy El Prat

A ello se suma la coordinación entre Mossos d’Esquadra, Policía Nacional, Guardia Civil y la seguridad privada aeroportuaria, además de los controles de acceso implantados en los últimos meses.

Caída de la criminalidad

Asimismo, los datos reflejan un cambio de tendencia. Según datos que maneja la policía catalana, la criminalidad ha bajado en el municipio de El Prat de Llobregat —donde se ubica el aeropuerto— en un 82%, según el subinspector Vives.

Un descenso que se expondrá en la próxima Junta Local de Seguridad y que revierte de forma drástica la situación previa, después de que la delincuencia llegara a incrementarse en un 76% el año pasado.

El reto ahora es mantener esta inercia y consolidar el giro.

Nuevas modalidades delictivas

Pese a la mejora, los Mossos mantienen la alerta. Entre las nuevas casuísticas detectadas figura la estafa de falsas empresas de alquiler de vehículos que, con chalecos reflectantes, interceptan coches para sustraerlos.

Se trata de una modalidad todavía minoritaria, pero ya bajo seguimiento policial.

En paralelo, los agentes insisten en la prevención, especialmente entre turistas poco habituados a este tipo de delincuencia.

Agente de los Mossos d'Esquadra ante la comisaría de Mossos, CNP y Guardia Civil en la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona-El Prat

Agente de los Mossos d'Esquadra ante la comisaría de Mossos, CNP y Guardia Civil en la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona-El Prat Òscar Gil Coy El Prat

Con este escenario, el aeropuerto de Barcelona-El Prat ha dado la bienvenida al Mobile World Congress con cifras inéditas y con el reto de consolidar un cambio de tendencia que, por primera vez en años, apunta a mantenerse en el tiempo.