Un turista sale de una finca de pisos turísticos con una maleta en el centro de Barcelona

Un turista sale de una finca de pisos turísticos con una maleta en el centro de Barcelona Europa Press

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Ya ha entrado en vigor: esta es la nueva ayuda de hasta 2.500 euros que pueden pedir las comunidades de propietarios en Barcelona

La Administración local crea un fondo municipal de 100.000 euros expresamente para esta medida

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Ya es oficial y puede pedirse. El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una línea de subvenciones para propietarios, concretamente para las comunidades de propietarios.

Desde el pasado 27 de febrero, todos aquellos bloques que quieran prohibir pisos turísticos en sus edificios pueden recibir una nueva ayuda que cubre hasta el 50% de los gastos asociados a la modificación o redacción de estatutos.

El objetivo del consistorio es proteger el uso residencial de las viviendas frente al auge de los pisos turísticos y anticiparse a la supresión total de licencias turísticas prevista para 2028.

Para poder llevar a cabo esta nueva iniciativa, la Administración local ha creado un fondo municipal de 100.000 euros expresamente para esta medida.

El problema habitacional

Y es que la dificultad de acceso a una vivienda digna es la primera preocupación de los barceloneses y de los ciudadanos de toda España.

La creciente tensión entre el uso habitacional y la explotación turística en la ciudad empieza a decrecer; aun así, persiste. Lo mismo pasa con los conflictos de convivencia, que han multiplicado las demandas vecinales. 

Programa pactado

Ante esta situación, el Ayuntamiento quiere desincentivar que los propietarios pongan sus viviendas al servicio del turismo y apuesten por el alquiler de larga duración.

El programa ha sido acordado en el marco del pacto presupuestario con ERC. Asimismo, cuenta con la colaboración del Col·legi d'Administradors de Finques de Barcelona-Lleida y la Cambra de la Propietat Urbana, que han participado en la redacción de la cláusula modelo que deberán incluir los nuevos estatutos.

Modelos de pisos cebra

Modelos de pisos cebra

Hasta 2.500 euros por comunidad

Las ayudas están dirigidas a comunidades que hayan aprobado la prohibición de actividades turísticas a partir del 1 de marzo de 2025.

Para la creación de nuevos estatutos, se subvencionará hasta el 50 % de los gastos de notaría, registro de la propiedad y honorarios profesionales, con un máximo de 2.500 euros por edificio.

Modificaciones estatutarias

En el caso de modificaciones de estatutos ya existentes, el límite asciende a 1.500 euros por actuación.

Una partida adicional de 36.000 euros se reserva para compensar directamente a administradores de fincas y profesionales jurídicos que asesoren en estos procesos.

Condiciones

Para acceder a las subvenciones, los estatutos modificados deben incluir una cláusula homologable al modelo consensuado por las tres entidades, elevarse a documento público e inscribirse en el Registro de la Propiedad.

Además, las comunidades deben estar al corriente de sus obligaciones fiscales con el Estado, la Generalitat y la Seguridad Social.

El teniente de alcaldía de Economía y Vivienda, Jordi Valls, presentó la iniciativa como "una herramienta clave para que los barceloneses puedan frenar actividades que generan efectos negativos para la comunidad".

Valls ha vinculado la medida a la lucha contra la "exclusión residencial", subrayando que facilita destinar las viviendas al alquiler tradicional en lugar de a la explotación turística.

A quién beneficia

Los técnicos municipales estiman que el programa podría beneficiar a varios centenares de comunidades durante su vigencia, especialmente en barrios céntricos donde la presión turística es mayor.

La colaboración con administradores y cámaras empresariales busca agilizar los trámites y estandarizar las cláusulas para evitar litigiosidad posterior.

Respuesta ciudadana

Valls ha insistido en que la medida no pretende demonizar la propiedad privada, sino garantizar que las viviendas cumplan su función social prioritaria.

De hecho, la respuesta ciudadana al anuncio ha sido mayoritariamente positiva entre asociaciones vecinales, que ven en las subvenciones una herramienta práctica para blindar sus fincas sin asumir costes prohibitivos.

Imagen de la fachada de un bloque de pisos en Barcelona

Imagen de la fachada de un bloque de pisos en Barcelona Europa Press

A pesar del acuerdo con ERC y de que la medida saliera adelante, también se ha encontrado con la oposición inmediata por parte del sector turístico.

La Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur) anunció en diciembre su intención de recurrir judicialmente el programa mediante un contencioso-administrativo.

Choque con la patronal

La patronal considera que el Ayuntamiento "excede el marco de competencias municipales" y vulnera la seguridad jurídica de los propietarios.

Desde el consistorio se reprocha al sector que centre el debate en aspectos legales sin abordar los conflictos de convivencia que afectan a los vecinos.

Además, la iniciativa se ampara en una sentencia del Tribunal Constitucional del 13 de marzo de 2025, que establece el uso residencial como consustancial a la vivienda, diferenciándolo de la actividad económica turística.

El Ayuntamiento también insiste en que la subvención no incide directamente en licencias vigentes, sino que protege el uso residencial frente a futuros intentos de actividad turística.

Estrategia municipal

La línea de ayudas se inscribe en la estrategia municipal de contención del fenómeno turístico residencial, que incluye inspecciones masivas, multas y la progresiva eliminación de licencias hasta 2028.

El nuevo programa permanecerá abierto hasta agotar los fondos disponibles, con un plazo de solicitud que se extenderá varios meses. Las comunidades interesadas deberán presentar la documentación completa de los nuevos estatutos y acreditar los gastos realizados.