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Interior de la Bolsa de Madrid, donde se ha vivido la peor sesión de la historia del Ibex / EP

La tibieza del BCE lleva al Ibex a la mayor caída de su historia: -14,06%

Un ciclón alimentado por el pánico al coronavirus, las insuficientes recetas de Christine Lagarde y las medidas de Trump arrasa las bolsas

5 min

El Ibex 35 vivió este jueves el peor día de su historia, con pérdidas del 14,06%, dejando atrás al del referéndum del Brexit. Definitivamente, la histeria colectiva se apoderó de las bolsas, tanto las europeas como Wall Street, en un clima completamente contaminado por la incertidumbre generada por la extensión del coronavirus y su incierto impacto en las economías. Una locura a la que hizo su particular contribución el Banco Central Europeo, con medidas que provocaron una gran decepción entre los inversores, y también el presidente de EEUU, Donald Trump, con la decisión unilateral de prohibir durante un mes la llegada al país de vuelos procedentes del Viejo Continente.

Una sola sesión vio cómo se esfumaban más de 54.300 millones de la bolsa española, más de 1.000 puntos del Ibex. Y que hizo que el balance de la semana se sitúe en un pavoroso -23,7% y a falta de una sesión. Es decir, con un día menos, el Ibex también cerró hoy su semana más trágica, por delante de aquella de octubre de 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, en la que se dejó más de un 21% en cinco días. Al coronavirus, que ya superó al 11S, le han bastado cuatro. 

La decepción del BCE

Cifras todas ellas sin precedentes, al modo de la crisis que se está generando en los mercados y que poco tienen que ver con una situación de falta de liquidez.

Al menos, así lo dijo el BCE aunque, paradójicamente, algunas de las medidas que acordó fueron para garantizar esa liquidez en el sistema. En realidad, lo que los inversores estaban esperando era otro tipo de estímulo y no dar más carrete a los ya implantados hace tiempo (subastas de liquidez y compras de deuda) y, además, otra bajada de tipos, como hicieron en las últimas horas otros bancos centrales como la Reserva Federal, el Banco de Canadá o el Banco de Inglaterra.

Hundimientos indiscriminados

Pero ya apenas hay margen para bajar el precio oficial del dinero en la eurozona. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, volvió a señalar a los gobiernos europeos y una acción coordinada que no llega; los gobiernos se miran entre ellos sin poder acordar más que un paquete de ayudas a todas luces insuficientes; y, ante tal panorama, a los inversores no les quedó otra que coger el dinero y correr.

Y, como viene sucediendo hace unos días, los castigos en el selectivo fueron indiscriminados, casi sin importar tamaños, sectores o exposición al ciclo económico. Entre los mayores descensos del día, valores tan variopintos como Ence (-18,93%) y ACS (-18,87%), Acciona (-17,49%) e IAG (-16,65%), bancos como Sabadell (-17,68%), Santander (-16,86%) o Bankia (-16,34%) y energéticas como Naturgy (-16,69%), Endesa (-15,93%) o Enagás (-14,80%). Jornadas atrás, los inversores empezaron a dejar de discriminar.

Otra debacle en Wall Street

La prueba fue Wall Street, que ya venía de un revolcón espectacular en la sesión precedente y que volvió a la suspensión temporal de la actividad durante unos minutos por las fuertes caídas que registraba. Pero después del parón, la situación no solo no se moderó sino que las ventas prosiguieron a mayor ritmo.

La decisión del cierre parcial de fronteras de Trump no gustó a los inversores pero aún gusta menos que, dos días después, el presidente de la nación siga sin concretar esos planes fiscales que adelantó el pasado martes y que, de repente, han desaparecido con la misma facilidad que surgieron. Una contribución extra a la histeria colectiva.