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Proyecto del Hermitage Barcelona / EP

El Hermitage presenta alegaciones a las trabas de Colau para abrir una filial en Barcelona

La propiedad insiste en las consecuencias positivas que tendría la pinacoteca para la ciudad catalana y recuerda que cumple con todos los requisitos

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La propiedad del Museo Hermitage insiste en que quiere abrir una filial en Barcelona y, en concreto, en la Nueva Bocana del Puerto. El interés y la posibilidad de ejecutar la obra llevan años sobre la mesa, pero han topado de manera reiterada con las trabas del consistorio que dirige Ada Colau (BComú). Hace unas semanas, el director de la pinacoteca, Mikhail Piotrovsky, volvió a mover ficha (en forma de declaraciones) para lograr su objetivo. Ahora, la institución ha presentado alegaciones al ayuntamiento.

El Hermitage Barcelona alega que el proyecto cumple con todos los requisitos normativos, urbanísticos y administrativos. Y recuerda que la Tercera Modificación del Plan Especial de la Nova Bocana, aprobada el 27 de abril de 2018 con el voto favorable de BComú, “prevé el establecimiento del Museo Hermitage en ese emplazamiento”.

Veto por razones ideológicas

Por ello, los alegantes sostienen que, si la iniciativa no llega a buen puerto, constituiría una actuación nula de pleno derecho que carece de fundamento jurídico, y que supondría una violación del Derecho de la UE en cuanto a la libre prestación de servicios y establecimiento.

También explican que han recibido respuesta de todos los actores implicados en las negociaciones (agraceden en especial el apoyo de la Cámara de Barcelona) excepto de BComú, y concluyen que el equipo de Colau basa la negativa en razones ideológicas.

Inversión 100% privada

A pesar de todo, los representantes de la pinacoteca rusa insisten con Barcelona. Subrayan que una filial de Hermitage es una “oportunidad” para la ciudad, y aseguran que la financiación es íntegramente privada, que el proyecto permitirá recuperar y dinamizar la economía de la ciudad (desarrollando un turismo de calidad), y que sería un impulso cultural y educativo.

En el documento de alegaciones, también destaca el compromiso expreso del mismo Mikhail Piotrovsky de abrir en Barcelona, y se recuerda que el proyecto contaría con una inversión de más de 50 millones de euros y la previsión de generar cerca de 400 empleos, ente directos e indirectos, así como de tener un impacto de más de 30 millones anuales.