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Mónica Roca, presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona / PABLO MIRANZO (CG)

La ANC impone su mayoría en la Cámara de Comercio para aprobar un manifiesto de apoyo a Puigdemont

La oposición denuncia “falta de legitimidad” de los actuales órganos de gobierno y rechaza las decisiones aprobadas en el pleno más politizado de los últimos años

12 min

La ANC, a través de su lista, Eines de País, ha impuesto su mayoría en el pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona y ha sacado adelante las cuatro iniciativas polémicas que se presentaban este miércoles: un manifiesto de reconocimiento del Consell de la República (presidido por Puigdemont), la eliminación de la corona borbónica del escudo de la entidad, la reducción del número de sillas de plata de 14 a dos y la licitación de la nueva sede por 55 millones de euros, una factura que se quiere cubrir en parte con los fondos europeos. 

El pleno de este miércoles ha sido uno de los más broncos que se recuerdan en la historia de la organización. Buena parte de los miembros de la oposición ha mostrado su profundo malestar con lo que consideran una “politización inaceptable” en clave independentista de una institución económica.

Críticas de todos los epígrafes

Esta es una de las críticas que se ha repetido en la organización de dinamización económica local desde que los independentistas radicales tomaron el poder. Con todo, en los tres años de mandato de la ANC nunca hasta ahora se habían encajado reproches por el uso político que se hace de la institución desde todos epígrafes que conforman el pleno. Desde los opositores que consiguieron su silla en las elecciones --unos comicios que se ha demostrado que hubo trampas--, a la representación patronal y a las empresas de mayor contribución. Las compañías de las llamadas sillas de plata, nombre que rechazan, han argumentado incluso en lo jurídico los motivos por los que consideraban que no había lugar para debates ni posicionamientos políticos en la Cámara de Comercio de Barcelona. 

Todos ellos consideran que lo sucedido en el pleno es aún más grave si se tiene en cuenta que este mismo miércoles el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha confirmado la anulación del decreto sobre el régimen electoral cameral catalán por el que se rigieron los comicios de la Cámara de 2019, que dieron la victoria a la candidatura de la ANC, y que las propias elecciones han sido parcialmente anuladas en primera instancia por una sentencia de diciembre pasado porque se "vulneró el derecho fundamental a la igualdad" de los electores en el sistema electrónico. Este escenario que implicaría "una evidente falta de legitimidad" de los actuales órganos de gobierno de la Cámara. 

Falta de confidencialidad del voto telemático

En todo caso, el pleno ya se presentaba caldeado antes de empezar, pues algunos de los vocales de la entidad denunciaron que existía un escenario de “inseguridad” al no poder garantizarse la confidencialidad del voto telemático.

Xavier Coronas, secretario general de la Cámara de Comercio de Barcelona / CdB
Xavier Coronas, secretario general de la Cámara de Comercio de Barcelona / CdB

Estos miembros señalaban que el nuevo reglamento de régimen interno --que se actualizó con motivo de la situación generada por la pandemia-- preserva el anonimato del voto presencial, pero no ocurre así para el que se realiza vía streaming. Una situación que podría suponer la impugnación de las votaciones. A ello se les suman las quejas que ha recibido el secretario general, Xavier Coronas, por contar solo los votos en contra y las abstenciones que se han dado en todos los puntos del orden del día. Ha considerado que el resto de los vocales del pleno, estuvieran o no presentes, avalaban las propuestas de los independentistas. 

El Govern, contra el TSJC

La noticia de la decisión del TSJC de rechazar el recurso del Govern contra el decreto autonómico que regula las elecciones de las cámaras de comercio catalanas ha sido el invitado de piedra de la sesión, relatan los presentes. Aunque la presidenta de la Cámara, Mònica Roca, y el presidente del Consejo de Cámaras, Jaume Fàbrega, han recibido sendas cartas de la empres que inició el litigio, Staff Pavillon, en que se les recordaba que la resolución “afecta directamente a la convocatoria de las pasadas elecciones y en definitiva al acuerdo de constitución de los plenos de las Cámaras y, de rebote, a todos los acuerdos que hasta ahora se hayan podido adoptar” y les invitaba a disolver el pleno y convocar los comicios, la sesión ha seguido adelante sin cambios en el orden del día previsto.

El comité ejecutivo de la entidad ha contado con el apoyo de la Consejería de Empresa de la Generalitat, dirigida por Roger Torrent (ERC), que se apresuró a señalar públicamente que su interpretación del auto del TSJC es que no invalida el resultado de las elecciones de 2019 ni el mandato de la candidatura secesionistas afín a la ANC. Considera que el correctivo se limita solo al decreto de convocatoria de las elecciones y que este se debe rehacer. Con todo, fuentes del departamento han avanzado que los servicios jurídicos del Govern aún deben concluir su análisis en profundidad del desenlace del conflicto judicial. 

Homenaje a Puigdemont

Así las cosas, finalmente el pleno se ha celebrado y la mayoría de los vocales independentistas han aprobado los cuatro puntos más polémicos de la sesión. El manifiesto de reconocimiento del Consell per la República y de su presidente, el fugado Carles Puigdemont, ha sido el último asunto en votarse en el día. Se ha retrasado hasta ese momento por ser el que ha levantado más polvareda y donde se han visualizado de forma más clara los bloques que los independentistas han impuesto en la Cámara. 

Mónica Roca, presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona / PABLO MIRANZO (CG)
Mónica Roca, presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona / PABLO MIRANZO (CG)

El texto justifica esta distinción con el argumento de que esa organización destaca entre todas las que tienen por objetivo "contar con un Estado propio", aspiración que la Eines de País considera que es "la mejor política económica" para el progreso de las empresas catalanas. De hecho, ya se habría empezado a trabajar en un acto en el sur de Francia para que el expresidente fugado reciba el apoyo público de los actuales dirigentes de la Cámara de Comercio de Barcelona. 

Contra las grandes empresas

Antes de esta votación, el pleno de la Cámara ha decidido reducir de 14 a dos las llamadas sillas de plata, que es como se denominan a los asientos del plenario reservados a grandes empresas a cambio de una aportación mínima de 75.000 euros anuales. Las empresas que actualmente contribuyen en financiar la organización son Banc de Sabadell, Banco Mediolanum, CaixaBank, Criteria Caixa, Deloitte, Gremi d'Hotels, Indra, PriceWaterhouse, RACC, Aigües de Barcelona y Damm. Esta cuestión también ha propiciado que sus representantes rompieran el perfil bajo que han mantendio desde 2019. Especialmente por la demanda que les ha lanzado Roca de que mantengan en el futuro su aportación económica para financiar la Cámara pero como patrocinadores, renunciando de ese modo a los derechos que ahora tienen en el plenario (voz y voto). 

Esta decisión de dejar en la mínima expresión la representación de las empresas de mayor aportación en el pleno impactará en la cuenta de resultados de la organización económica. Cabe recordar que el Estado creó este epígrafe en los plenarios de las cámaras de toda España tras eliminar la cuota cameral, fue la alternativa que brindó a estas entidades de derecho público para que garanitzaran unos ingresos mínimos anuales para su funcionamiento. En Barcelona, la actual aportación de las grandes compañías supone unos ingresos de 825.000 euros en un presupuesto que superó en 2021 los 24 millones.

Endeudamiento futuro

Finalmente, el plenario de la Cámara ha sacado adelante la eliminación de la corona monárquica del escudo tradicional de la institución y ha aprobado iniciar los trámites para la licitación de la nueva sede en el distrito 22@, un proyecto que prevé una inversión de 55 millones de euros. Los reproches ante esta última decisión es por los compromisos que Eines de País asumirá para poder consturir el nuevo edificio en una de las zonas más punteras de oficinas en la capital catalana. Los críticos consideran que hipoteca el futuro de la institución al sufragarse, en gran medida, con los recursos propios y dudan de que Bruselas valide el uso de fondos europeos para este proyecto, como ha insinuado la actual dirección de la Cámara con anterioridad. 

La ANC ha usado su mayoría en el pleno para sacar adelante su plan y, de nuevo, pone a la Cámara de Comercio de Barcelona al servicio de su causa política. Lo hace a costa de generar una nueva herida en la institución.