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Imagen del Hospital Materno-Infantil de Vall d'Hebron en Barcelona, en cuya UCI se ha detectado un brote de 'Klebsiella pneumónica' / CG

"Vall d'Hebron tiene un brote y es por falta de asepsia"

Epidemiólogos piden describir "las cosas por su nombre" para poder "ser efectivos" y no hacer "alarmismo" con la bacteria 'Klebsiella', que afecta a ocho bebés y ha matado a dos

01.05.2019 00:00 h.
7 min

"El Hospital Vall d'Hebron tiene un brote y, probablemente, es por falta de higiene en las manos de los profesionales". Así describe una prestigiosa Epidemióloga y directora de Medicina Preventiva los casos de la bacteria Klebsiella pneumoniae en el mayor centro sanitario de Cataluña, que hasta ahora ha colonizado a ocho bebés prematuros y las infecciones derivadas del microorganismo han segado la vida de dos.

La experta emplaza a "llamar las cosas por su nombre" y subraya que el episodio de contaminación en la unidad de cuidados intensivos (UCI) neonatal del complejo sanitario "es más de un caso en un espacio concreto y seguido en el tiempo, por lo que epidemiológicamente es un brote". ¿Cómo se pudo originar? "Habrá que esperar a la investigación que han iniciado el hospital y la Consejería catalana de Salud. No obstante, la Klebsiella no vuela", recalca la profesional. Por ello y a la espera de los resultados de las pesquisas, según esta sanitaria, que también enseña en una universidad, la causa más probable de diseminación del patógeno "es la contaminación por las manos de un médico, auxiliar o enfermera de cuidados intensivos" que tocó a varios neonatos. ¿Implica ello falta de higiene? "Claro. Falta de asepsia en las manos. Pero ello es más común de lo que parece. La revista New England calcula que la higiene de manos del personal de un hospital alcanza el 70%, a lo sumo. Un mínimo de tres de cada diez no se lavan cuando deberían", recuerda. 

"Una opción es cerrar la UCI"

Según la investigadora, lo fundamental cuando se detecta Klebsiella, que es un microorganismo común que puede desarrollar infecciones en "huéspedes de riesgo, y los prematuros lo son", es la asepsia. "Hay dos vías de actuación. Por un lado, tratar de buscar el llamado reservorio de la bacteria. Dónde se encuentra. Si es en un grifo o en un desagüe, por ejemplo. Lo segundo es insistir en la higiene de manos y aparataje, como la campana del estetoscopio", ha enumerado la epidemióloga. Según la misma fuente y respondiendo a las quejas de alguna de las familias de los bebés colonizados, que desarrollaron una infección y murieron, "no es necesario separar las incubadoras", tal y como hizo el equipo de Neonatología de Vall d'Hebron. "No es necesario, porque los prematuros están protegidos. Lo crucial es extremar la higiene de manos", ha insistido.

Hay más. Ha agregado la doctora que cuando se detectan episodios de esta índole, las medidas a tomar las deciden los equipos de Medicina Preventiva y la comisión de infecciones. "Encontrar el foco y aumentar la higiene es fundamental. En caso necesario, se puede llegar a tener que cerrar la UCI neonatal para proceder al limpiado y desinfección de la unidad". ¿Debió hacerlo Vall d'Hebron? "Creo que el hospital, que es referencia en Neonatología, obró bien, como indican los manuales. Pero hay que llamar a las cosas por su nombre. Los casos de Klebsiella generan mucho impacto mediático, por lo que hay que ser rigurosos", ha añadido.

"Siete de cada cien pacientes se infectan"

A este respecto y mostrando su "respeto" para un hospital "conocido por su eficacia", la prestigiosa epidemióloga recuerda que "siete de cada cien pacientes contraen una infección en los hospitales españoles". ¿De dónde saca los datos? "De la última encuesta epidemiológica de 2018. Piensa que un enfermo, no necesariamente un neonato, puede infectarse en un hospital si lleva una sonda, por ejemplo. Ocurre constantemente, aunque no trasciende en los medios", explica. Ante ello, la profesional subraya la regla del cinco para la higiene de manos del personal sanitario. "Cuando tocas a un paciente; cuando le das la mano; cuando tocas un monitor; cuando abres una puerta tocando el pomo en una unidad de críticos o cuando limpias fluidos de un enfermo debes lavarte las manos después. Siempre y sin excusas", prescribe.

La valoración de la médico llega un día después que se conozcan más datos del brote de Klebsiella pneumoniae en la UCI neonatal del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, cuyo servicio de Neonatología es referencia por las elevadas tasas de supervivencia de bebés prematuros (de hasta el 80% por una media del 40% en el resto de hospitales) en España. De los ocho bebés colonizados con el microorganismo, cuatro han conseguido mejorar sus cuadros clínicos subyacentes, por lo que es menos probable que desarrollen una infección. Dos de ellos ya están en la zona de prealta, mientras que otros dos se encuentran en semicríticos. Otros cuatro bebés continúan en incubadoras en cuidados intensivos. Por otro lado, otra madre denunció la muerte de su recién nacido por "un caso similar" el 20 de diciembre de 2018. Falleció por enterocolitis, la misma enfermedad que desencadenó la muerte de los dos prematuros el 20 y 24 de abril. No obstante, Vall d'Hebron ha desvinculado los casos y ha recordado que en el caso del bebé de diciembre, éste no presentaba presencia del patógeno.

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