Imagen de la sede de Grifols en Sant Cugat del Vallès (Barcelona)

Imagen de la sede de Grifols en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) EP

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Grífols agota en el Ibex el impulso que consiguió con la posible OPA de Brookfield

La farmacéutica vuelve a precios anteriores al anuncio de las negociaciones de la familia fundadora y primer accionista con el fondo para una eventual oferta que excluya de cotización a la compañía

27 julio, 2024 00:00

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Poco menos de tres semanas ha durado el efecto positivo que tuvo para las acciones de Grífols el anuncio del inicio de las negociaciones entre la familia fundadora y primer accionista del productor de hemoderivados y el fondo Brookfield para el lanzamiento una de OPA por el 100% del capital. 

Tras llegar a revalorizarse más de un 20% el mismo día en que Grífols comunicó al mercado la noticia, el valor cierra la presente semana menos de un 2% por encima del precio que registró la jornada anterior al anuncio. Incluso, en los últimos días ha llegado a cotizar por debajo de esa referencia, próxima a los 9 euros.

Un comportamiento notablemente distinto al que la farmacéutica está mostrando en la Bolsa de Nueva York, donde también cotiza desde hace más de una década. Pese a que también ha visto diluido en buena medida el efecto inicial del anuncio, los títulos de Grífols aún cotizan en el Nasdaq en torno a un 10% por encima del precio anterior a la comunicación acerca de las conversaciones entre los accionistas y el fondo canadiense.

En este sentido, también cabe destacar que la intensidad de la respuesta de los inversores tampoco fue la misma en los dos mercados. En el caso de Wall Street, Grífols llegó a subir algo más de un 33% gracias al estímulo que supuso la posibilidad de que se presentara una oferta que, en el caso de concretarse, también incluiría las acciones que cotizan en Nueva York.

Fachada de la Bolsa de Nueva York / EP

Fachada de la Bolsa de Nueva York / EP

 

Además, el castigo que acumula la compañía desde que comenzó 2024, propiciado por la fuerte crisis desatada por la publicación del informe de Gotham City Research, en el que se ponía en cuestión tanto las cifras contables de la compañía como las operaciones con sus socios y la gobernanza, tampoco ha sido de la misma intensidad.

De hecho, hasta la sesión de este viernes Grífols se deja en el Nasdaq en torno a un 29% en lo que va de año, mientras que los retrocesos acumulados en la bolsa española superan el 40%.

Diferentes acciones

En realidad, la diferencia no radica tanto en los mercados, sino en la clase de acciones que cotiza en cada uno. Los títulos presentes en Wall Street corresponden con los de clase B, emitidos por la farmacéutica en su día para ampliar capital en el contexto de una de sus operaciones corporativas más importantes, como fue la compra de la estadounidense Talecris.

Este tipo de acciones, que carecen de derechos políticos, también cotizan en los mercados españoles, aunque no ponderan en el Ibex 35. Su operativa se efectúa en el Mercado Continuo y su comportamiento ha sido muy similar al registrado en Wall Street. Las acciones B de Grífols aún mantienen en el mercado español un avance del 12% por efecto de una posible OPA. El castigo que arrastran desde enero también es similar al que presenta el valor en Wall Street, algo más de un 31%.

Junta de accionistas de Grifols el 14 de junio en Sant Cugat del Vallès, Barcelona

Junta de accionistas de Grifols el 14 de junio en Sant Cugat del Vallès, Barcelona Cedida

Por el momento, la posible operación se encuentra en fase de due dillgence después de que el consejo de administración de Grífols aprobara la apertura de determinados documentos para que fueran examinados por Brookfield, a fin de que obtenga la suficiente información para tomar una decisión definitiva.

En este proceso, en el que los consejeros de la compañía cuentan con el asesoramiento de Goldman Sachs y Morgan Stanley, no intervienen los cuatro representantes de la familia Grífols con el fin de evitar incurrir en un conflicto de interés.

A la espera de que concluya la fase de due dilligence, el mercado cuenta con que si finalmente se lleva a cabo la OPA, la contraprestación sería diferente para los dos tipos de acciones; de este modo, la respuesta de los inversores apunta a que las condiciones serán algo más beneficiosas para las acciones sin derechos políticos.

Desde que se originó la crisis de Gotham, la familia fundadora ha ido perdiendo de forma acelerada poder en la empresa debido a la presión del mercado y de los accionistas institucionales, que llevaban tiempo con la exigencia de una gestión más profesionalizada. 

Recuperar poder

El proceso, que se estaba llevando a cabo de forma pausada y escalonada, se precipitó después de que una las denuncias recogidas en el informe del fondo bajista se relacionara con las operaciones vinculadas con accionistas, especialmente con la mercantil Scranton, participada por varios miembros de la familia Grífols.

En la actualidad, ninguno de ellos ostenta cargo ejecutivo alguno y su presencia se limita a la representación de sus intereses como accionistas en el consejo de administración. Una situación que podría modificarse si, finalmente, acuerdan volver a tomar el control de la empresa de la mano de Brookfield.