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Imagen de una protesta independentista en el 'hall' del Hospital Clínic Barcelona, que tiene acuerdos con estados autoritarios / CG

El hospital catalán más 'indepe' hace negocios con cuatro regímenes autoritarios

El Clínic Barcelona, que fomenta protestas nacionalistas por la 'democracia', firma convenios y una relación comercial estable con Rusia, Emiratos Árabes, Kuwait y China

07.11.2019 00:00 h.
7 min

¿Un nuevo caso Pep Guardiola? El hospital catalán más independentista se lucra con al menos cuatro estados autoritarios. El Hospital Clínic Barcelona, que fomenta la participación semanal en las protestas secesionistas por la democracia en España, gana dinero mediante convenios y relación comercial estable con cuatro regímenes con escasa querencia por las libertades civiles y políticas: Rusia, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait y China.

Protestas en el 'hall' del Hospital Clínic / CG

El complejo sanitario barcelonés, uno de los mejores de toda España, autoriza y permite concentraciones semanales por la secesión en el hall del hospital. A las mismas acude el star system del independentismo: desde Toni Soler a Toni Albà, pasando por la familia Matamala, avaladores del prófugo Carles Puigdemont, exdiputados de la CUP o el candidato de Junts per Catalunya (JxCat) al Senado, Roger Español. Les escuchan personal de la ciudad sanitaria, pero también altos cargos. La gerencia conoce las protestas, y las autoriza de forma explícita, según las fuentes consultadas. Conocía también la dirección del Clínic, que capitanea el doctor Josep Maria Campistol, la organización de un pseudoreferéndum por la separación el pasado 1 de octubre de 2019.

Acuerdos con Estados de sátrapas

"Es increíble que el hospital permita protestas independentistas en el hall pero, al mismo tiempo, no autorice recogidas de firmas por temas laborales", lamentan fuentes sindicales consultadas por este medio. La versión de la gerencia del equipamiento no ha podido ser recabada, pues no ha contestado a los requerimientos de este medio. "A las concentraciones acuden trabajadores de todas las categorías, pero también jefes de servicio. La dirección lo permite de forma expresa y no parece que moleste a nadie", han agregado las mismas voces, que han preferido no ser identificadas.

Los empleados consultados han recordado que el Hospital Clínic Barcelona mantiene vínculos comerciales y convenios estables con países que distan mucho de la democracia que piden algunos médicos, enfermeras y jefes de servicio en el vestíbulo del hospital. "Recientemente trajeron de paseo a una delegación de Emiratos Árabes Unidos. Parece contradictorio que un hospital que es presunto adalid de las libertades civiles y políticas las pregone en su hall mientras coquetea con este tipo de delegaciones", han criticado las mismas voces. Por delegaciones se refieren a, por ejemplo, una representación del Departamento de Salud de Emiratos Árabes que visitó el Clínic el 18 de septiembre. El hospital catalán mantiene un contrato con este régimen que, como el resto, no son públicos. Lo hace mediante Barnaclínic, la parte privada del centro sanitario que opera de forma muy polémica desde la planta séptima de la instalación.

China, Rusia, Kuwait

¿Qué problema hay con Emiratos Árabes? Para Freedom House, uno importante. La oenegé con sede en Washington DC (Estados Unidos) tilda de "no libre" la monarquía federal situada en la Península Arábica. Le otorga una puntuación de 17 sobre 100, a años luz de España, que obtiene una rato de 94 enteros sobre 100. Para Amnistía Internacional, el país productor de petróleo tiene deficiencias muy graves. Afea la organización no gubernamental el encarcelamiento de Ahmed Mansoor, el activista proderechos humanos "más conocido del mundo", según sus propias palabras. Lamenta la entidad la "inexistencia de sociedad civil", las detenciones arbitrarias de ciudadanos extranjeros y la "discriminación" a la que se enfrentan las mujeres en el mundo laboral y la ley. Alerta Amnistía de las sentencias por pena de muerte "de las que nunca más se tiene conocimiento".

Además de esta ligazón estable desde 2018 con Emiratos Árabes, el Hospital Clínic, punta de lanza del independentismo en la sanidad pública catalana, flirtea con otros regímenes autoritarios. Acogió el centro sanitario una delegación del Departamento de Salud de la provincia de Zhejiang en 2012. Firmó el centro sanitario un convenio con la Guangzhou Medical University china en 2017. Pese al acercamiento del independentismo catalán con Hong Kong, el Clínic no ha tenido reparos en seguir haciendo negocios con China. Es el hospital el gran valedor del desembarco del mayor centro de medicina china en Europa, que se instalará en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). El mismo proyecto prevé que se abra una unidad específica en el interior de Barnaclínic, gestionada a medias por doctores locales y del Hospital de Medicina Tradicional China de Pequín. En el caso de Rusia, la parte privada del Clínic mantiene relaciones comerciales con brókeres de servicios sanitarios --como Valenia Health Services-- y académicas con universidades de este país. Con lo que respecta a Kuwait, el Clínic dio la bienvenida al Departamento de Salud del país árabe en 2018, y anteriormente acudió a su feria de turismo médico para atraer a pacientes de este Estado, pese a las advertencias de las oenegé sobre esta monarquía.